Publicado: Mié Dic 21, 2011 4:31 pm
7 de Diciembre de 1939
En el puente del HMS Glory, en el Atlántico Sur
El Capitán Woodhouse observa la formación. Su flamante portaaviones es acompañado por el crucero Gambia y por dos de los nuevos destructores, el Eskimo y el Matabele. Es el verano austral pero al amanecer el calor es tolerable. Pero no eleva los ánimos. Llevan dos meses persiguiendo al elusivo Graf Spee, que ya se les ha escapado frente a Durban.
- Buenos días, teniente. Bonita mañana.
- Sí, capitán. Pero creo que a mediodía pasaremos calor. Sobre todo esos pobres que están en el hangar.
- Al menos están a la sombra ¿algo que informar?
- No, capitán. Estamos preparándonos para lanzar la primera patrulla.
- Con esta calma necesitarán cada nudo que podamos darles. Ordene toda marcha y avise a la formación.
- A sus órdenes.
Un alférez llega corriendo al puente – Mensaje urgente, capitán.
- Cálmese, alférez ¿qué ocurre?
- Señor, hemos interceptado una llamada de auxilio. Se trata del mercante Doric Star. Está siendo perseguido por un buque de guerra desconocido. 24º02’45’’S, 10º57’35’’O. A unas 900 millas al NO de nuestra posición.
- Gracias, alférez. Por favor, lleve el mensaje al comodoro Vian e indíquele que necesito hablar con él urgentemente. Teniente, anule el lanzamiento de la patrulla.
El capitán Woodhouse entra en el camarote del comodoro. Vian le recibe con una sonrisa – esta vez creo que los tenemos – dice.
- ¿No están un poco lejos? A 25 nudos necesitaremos dos días para llegar a su posición, y eso significaría dejar atrás a la escolta, que está escasa de fuel. Y eso, suponiendo que el Graf Spee permanezca en la zona.
- Tiene razón, los alemanes saldrán de ahí a escape. Pero mire, he estado señalando en esta carta los puntos en los que el Spee ha detenido buques nuestros. Verá que, salvo por su incursión en Madagascar, casi todos han sido en esta zona.
- Lástima que se nos escapase. Usted tenía razón, lo del Índico era solo para despistar.
- Sí, debió pasar cerca de nosotros aprovechando el mal tiempo. Pero ahora no tiene nubes para esconderse.
- Sí, pero siguen estando lejos ¿ordeno que nos dirijamos allí a toda máquina?
- No se apresure, capitán, y vuelva a revisar la carta ¿no ve nada raro?
- No, señor.
Vian sonríe – si se fija, los barcos detenidos por Spee han sido en dos zonas: una banda entre Recife y Ascensión, y otra banda a unas 500 millas al Sur. En medio, una zona vacía.
- Lo veo, pero no entiendo que es lo que quiere decir.
- Es sencillo: un acorazado tiene que repostar con cierta frecuencia. Bases no tienen por aquí. Luego por ahí tiene que haber alguna gasolinera. Iremos a por ella, y allí les atraparemos cuando vuelvan.
- Entiendo ¿nosotros solos?
- No, no les dejaremos huecos. Harwood está con sus cruceros en las Falkland, Gensoul con el Dunkerque y el Ark Royal en Dakar. Entre los tres lo atraparemos.
- Hardood no tiene portaaviones ni acorazados ¿no será peligroso?
- Si se enfrenta él solo, sí. Pero nosotros estaremos cerca. Y dispone de los hidros del Vindictive para localizar al Spee. Si lo detectamos, con este tiempo sin nubes y tantas horas de luz, lo atraparemos.
En la realidad se enviaron contra el Graf Spee sobre todo buques de superficie. Pero en este escenario se dispone (por ahora) de más portaaviones, más los cruceros portahidros.
Saludos
En el puente del HMS Glory, en el Atlántico Sur
El Capitán Woodhouse observa la formación. Su flamante portaaviones es acompañado por el crucero Gambia y por dos de los nuevos destructores, el Eskimo y el Matabele. Es el verano austral pero al amanecer el calor es tolerable. Pero no eleva los ánimos. Llevan dos meses persiguiendo al elusivo Graf Spee, que ya se les ha escapado frente a Durban.
- Buenos días, teniente. Bonita mañana.
- Sí, capitán. Pero creo que a mediodía pasaremos calor. Sobre todo esos pobres que están en el hangar.
- Al menos están a la sombra ¿algo que informar?
- No, capitán. Estamos preparándonos para lanzar la primera patrulla.
- Con esta calma necesitarán cada nudo que podamos darles. Ordene toda marcha y avise a la formación.
- A sus órdenes.
Un alférez llega corriendo al puente – Mensaje urgente, capitán.
- Cálmese, alférez ¿qué ocurre?
- Señor, hemos interceptado una llamada de auxilio. Se trata del mercante Doric Star. Está siendo perseguido por un buque de guerra desconocido. 24º02’45’’S, 10º57’35’’O. A unas 900 millas al NO de nuestra posición.
- Gracias, alférez. Por favor, lleve el mensaje al comodoro Vian e indíquele que necesito hablar con él urgentemente. Teniente, anule el lanzamiento de la patrulla.
El capitán Woodhouse entra en el camarote del comodoro. Vian le recibe con una sonrisa – esta vez creo que los tenemos – dice.
- ¿No están un poco lejos? A 25 nudos necesitaremos dos días para llegar a su posición, y eso significaría dejar atrás a la escolta, que está escasa de fuel. Y eso, suponiendo que el Graf Spee permanezca en la zona.
- Tiene razón, los alemanes saldrán de ahí a escape. Pero mire, he estado señalando en esta carta los puntos en los que el Spee ha detenido buques nuestros. Verá que, salvo por su incursión en Madagascar, casi todos han sido en esta zona.
- Lástima que se nos escapase. Usted tenía razón, lo del Índico era solo para despistar.
- Sí, debió pasar cerca de nosotros aprovechando el mal tiempo. Pero ahora no tiene nubes para esconderse.
- Sí, pero siguen estando lejos ¿ordeno que nos dirijamos allí a toda máquina?
- No se apresure, capitán, y vuelva a revisar la carta ¿no ve nada raro?
- No, señor.
Vian sonríe – si se fija, los barcos detenidos por Spee han sido en dos zonas: una banda entre Recife y Ascensión, y otra banda a unas 500 millas al Sur. En medio, una zona vacía.
- Lo veo, pero no entiendo que es lo que quiere decir.
- Es sencillo: un acorazado tiene que repostar con cierta frecuencia. Bases no tienen por aquí. Luego por ahí tiene que haber alguna gasolinera. Iremos a por ella, y allí les atraparemos cuando vuelvan.
- Entiendo ¿nosotros solos?
- No, no les dejaremos huecos. Harwood está con sus cruceros en las Falkland, Gensoul con el Dunkerque y el Ark Royal en Dakar. Entre los tres lo atraparemos.
- Hardood no tiene portaaviones ni acorazados ¿no será peligroso?
- Si se enfrenta él solo, sí. Pero nosotros estaremos cerca. Y dispone de los hidros del Vindictive para localizar al Spee. Si lo detectamos, con este tiempo sin nubes y tantas horas de luz, lo atraparemos.
En la realidad se enviaron contra el Graf Spee sobre todo buques de superficie. Pero en este escenario se dispone (por ahora) de más portaaviones, más los cruceros portahidros.
Saludos