Publicado: Mar Ene 17, 2012 8:47 pm
por Domper
12 de Diciembre de 1939

HMS Glory, en el Atlántico Sur

El Comodoro Vian recorría el puente una y otra vez, mientras el personal procuraba evitarlo. Dos días antes, el Graf Spee había conseguido eludirles. Peor todavía, la cacería hacia el Norte había vaciado los tanques de sus destructores, que tuvieron que dirigirse hacia El Cabo. El Glory navegaba ahora acompañado solamente del Gambia. Se suponía que los submarinos alemanes no tenían suficiente autonomía como para llegar al Atlántico Sur, pero los pasados tres meses de guerra habían mostrado lo desacertado de tantas suposiciones.

Al no descubrir al corsario, Vian pensaba que el avión que había avistado al alemán había sido detectado, a su vez, por el corsario, y que este había escapado. Casi con seguridad no había sido hacia el Sudeste, pues entonces lo hubiesen localizado. Al Norte estaba Gensoul con el Ark Royal (2). Pero si lo había hecho hacia el Sudoeste ¿no lo habría avistado Harwood? Los hidroaviones del Vindictive dificultarían que el alemán pasase inadvertido. Con todo, decidió dirigirse hacia el SO: si el Graf Spee escapaba hacia el Norte, ya no sería tarea suya sino de Gensoul.

A las 8:30 se habían sido captado fragmentos de un mensaje que resultó imposible descodificar (1). La fuente estaba hacia el SO y era potente, por lo que la fuente podía ser un buque de guerra. Pero no se había captado nada más, sus operadores no consiguieron escuchar ningún nuevo mensaje, solo un aumento del ruido de fondo. Eso no era raro: una tormenta tropical podría ser la causante. Pero Vian sospechaba. El Graf Spee podría estar por allí.

- Capitán Woodhouse ¿sería posible que intentásemos comunicarnos con Harwood?

- Como desee, comodoro, pero podría delatar nuestra posición.

Vian miró hacia el horizonte – Tiene razón, capitán. Pero temo por esos cruceros, no podrán enfrentarse solos a un acorazado. Harwood es un hombre impulsivo que, si divisa al Graf Spee, no dudará en lanzarse sobre él. Cerca nuestro se podría estar repitiendo el desastre de Coronel. Envíe el mensaje, por favor.

- Como desee ¿algo más?

- Sí, nos dirigiremos hacia esa fuente de ruido a máxima velocidad. Sin zig zag, por favor.

- Eso nos expondría a cualquier submarino que se encuentre en la zona.

- Moviéndonos a 25 nudos un submarino no podría darnos caza. Asumiré el riesgo ¿cuánto tardaríamos en llegar a la zona?

- Entre quince y veinte horas, no hemos podido establecer la distancia con seguridad. No llegaríamos hasta la noche. Además, tenemos que recoger a los aviones que hemos lanzado al amanecer.

- No podemos perder tiempo. Voy a ordenar al Gambia que permanezca en el área y redirija a los aviones hacia nuestra posición (3). El Glory se dirigirá hacia el SO a toda máquina.

- ¿Sin escolta? – Se horrorizó Woodhouse – Si nos encontramos con el Graf Spee estaremos perdidos, usted sabe que es más veloz que nuestro buque (4).

- Para eso tenemos a nuestros aviones. Y el Gambia deberá reunirse con nosotros en cuanto pueda. El viendo procede del Sur, por lo que podremos lanzar y recoger aviones sin apenas desviarnos del rumbo.

- A sus órdenes.

- Un momento, también desearía lanzar una descubierta hacia el SO. Temo que algo está pasando por ahí. Pero desearía que los aviones, esta vez, estuviesen armados. Tal vez Harwood necesite nuestra ayuda.

- El máximo alcance de un Bahama con torpedos es de 250 millas, hasta mediodía no estarán a nuestro alcance. Podemos dedicar ese tiempo para preparar un ataque coordinado.

Vian miró hacia el Sur. Estaba completamente despejado, ni la más mínima nube de tormenta.

- Si esperamos tanto podríamos llegar tarde – responde Vian - Ordene que se armen cuatro Bahamas con bombas ligeras, y que sean lanzados cuanto antes. Luego, prepare ese ataque coordinado. Ahí hay gato encerrado.

Las siguientes dos horas en el flamante portaaviones fueron de actividad febril. A las 9:35 cuatro aviones Bahama armados con cuatro bombas ligeras fueron lanzados y se dirigieron por parejas hacia el Sur. Al poco, se captó un mensaje en claro del crucero Vindictive: estaban siendo perseguidos por un acorazado alemán. Vian retransmitió al Almirantazgo la noticia, y urgió aun más a sus hombres, que repostaban los aviones y los armaban con bombas perforantes y torpedos. Pero el Graf Spee no estaría dentro al alcance de sus torpederos hasta tres horas después y, si escapaba, sería imposible darle alcance. Todo dependía de esos cuatro Bahama.

Al sur la situación era angustiosa. Los maquinistas del Kent habían aislado la conducción perforada, y el barco volvía a dar 22 nudos de velocidad. Pero la inundación de la sala de calderas no había podido ser contenida por completo, y era cuestión de tiempo que el crucero quedase sin propulsión. El Ulster trataba de proteger a su hermano con una cortina de humo mientras los proyectiles alemanes caían a su alrededor. Aunque no había sido alcanzado de nuevo, las esquirlas habían dejado fuera de servicio la mitad de su artillería. El Vindictive se había acercado para atraer el fuego alemán, lo que consiguió: un potente proyectil de 280 mm estalló en el castillo causando un incendio. Intentó responder con sus cañones de 115 mm pero el Graf Spee estaba demasiado lejos. El fantasma de Coronel (5) acechaba.

- Capitán Esmonde, veo columnas de humo a las once – dijo el teniente O’Shea, lider de la segunda pareja de aviones.

- Mantenga la altura y espere a que me reúna con usted.

Diez minutos después los cuatro aviones sobrevolaban la escena.

- Veo un barco grande a las 9, dos torres, una chimenea ¡es el alemán! – dijo Esmonde – atacaremos desde el NO en picado (6). Después de lanzar las bombas volveremos y les ametrallaremos hasta gastar las municiones.

El combate, que ya duraba cinco horas, había distraído a los serviolas del Graf Spee, por lo que los Bahama pudieron atacar sin ser detectados. Solo fueron avistados cuando las bombas ya caían. Sin embargo solo dos de las bombas lanzadas tocaron al alemán, estallando contra la cubierta blindada y causando daños leves. Pero tuvieron consecuencias insospechadas: Langsdorff, que permanecía en el puente a pesar de sus heridas, cometió el tercer y peor error del día: al ver el decidido ataque de los bombarderos ingleses, decidió romper el contacto y escapar… hacia el Este, disminuyendo la distancia que le separaba del Glory (7).

- Comodoro, hemos recibido un mensaje del capitán Esmonde, el Graf Spee está virando hacia el Este. Espere… el Vindictive lo confirma, el alemán escapa hacia el Este.

- Dios lo ha puesto en nuestras manos. Ordene al Vindictive que siga al alemán a distancia. Nos dirigiremos al Sur y lanzaremos los aviones en cuanto estemos a 150 millas.

A las 13:15 el Glory se orientó contra el viento y comenzó a lanzar sus aviones: doce Skua, con bombas de 250 kg, y ocho Bahama con torpedos (8). Tras despegar se agruparon y se dirigieron hacia el Sur.

Por entonces, Langsdorff empezaba a alarmarse por el seguimiento del Vindictive y decidió silenciarlo: ordenó un cambio de rumbo al SO y disparó contra el crucero, que se retiró tras una cortina de humo. Apenas había retomado el curso Oeste cuando los vigías detectaron varios grupos de aviones que se les acercaban: otra vez el combate naval les había distraído de la amenaza inminente (9). Casi inmediatamente, dos bombas alcanzaron al acorazado. La primera, que cayó en la banda de babor, causó una importante vía de agua. Pero la segunda fue la más grave, estalló contra el montaje de torpedos de estribor, cuyas cabezas estallaron por simpatía. La explosión dejó sin gobierno al acorazado, justo cuando se acercaban los torpederos. Uno de ellos fue derribado, pero los siete restantes lanzaron sus ingenios, y dos estallaron bajo el indefenso casco del Graf Spee (10). En pocos minutos el acorazado alcanzó una escora de 25°, por lo que se ordenó el abandono del buque. En las horas siguientes 723 náufragos fueron rescatados por el Vindictive y el Gambia, pero 420 marinos, incluyendo al capitán Langsdorff, se hundieron con el barco.



En este mensaje describo un posible combate del Río de la Plata, pero con un portaaviones por medio. Recordemos que los ingleses tienen ahora más portaaviones. Aparte, han cambiado los protagonistas. El que en la realidad recibió los laureles por lo del Graf Spee fue Harwood, que sustituiría a Cunnigham al mando de la Mediterranean Fleet en 1942. No lo hizo bien, durante esos meses no pudo cortar los suministros a Rommel, y Malta estuvo cerca de perderse, por lo que acabó sendo relevado y sustituido de nuevo por Cunningham. Al contrario, su subordinado Vian, ya famoso por lo del Altmark y la persecución del Bismarck, mostró ser un excelente táctico, especialmente en la segunda batalla de la Sirte (cuando con unos pocos cruceros pudo defender un convoy de dos acorazados italianos). Acabaría mandando los portaaviones ingleses en el Pacífico durante la campaña de Okinawa,

Notas:

(1) Los mensajes en 1939 se mandaban codificados (es decir, cada palabra o frase tenía un código que se leía en un libro de códigos) y posteriormente se cifraba (se efectuaba una operación matemática para modificar los números obtenidos). Eso implicaba retrasos, y hacía que si el mensaje no estaba completo, no se podía descodificar. Los sistemas de comunicación mediante radioteléfono entre buques (el TBS) estaban en el futuro.

(2) Durante la caza del Graf Spee (en la realidad) se usaron agrupaciones mixtas, con un acorazado rápido francés y un portaaviones británico.

(3) La forma típica de operar era lanzar los aviones e indicarles un punto de recogida. Las comunicaciones radiofónicas eran muy poco fiables en la época.

(4) Los portaaviones clase Colossus (de la realidad) eran barcos baratos, con velocidad limitada a 25 – 26 nudos.

(5) En la batalla de Coronel, en 1914, los cruceros acorazados alemanes del conde Von Spee derrotaron a una fuerza de cruceros ingleses, hundiendo dos cruceros acorazados sin bajas propias.

(6) Con el sol detrás, estamos en el Atlántico Sur. Los Bahama (versión del SBA) eran capaces (en la realidad) de actuar como bombarderos, torpederos, o bombarderos en picado.

(7) Al SO están los cruceros ingleses, el ataque ha sido desde el NO, luego la vía de escape es hacia el E. Pero el Glory se acercaba desde el NE.

(8) Los Colossus eran barcos pequeños, con capacidad máxima de 50 aviones, pero como entonces aun no se llevaban aviones estibados en cubierta, la capacidad máxima era inferior, de unos 35 aviones.

(9) Real: hasta que se instalaron los radares de descubierta aérea, era muy difícil para los vigías abstraerse del combate que se estaba librando y seguir vigilando los cielos, lo que causó varias sorpresas desagradables.

(10) Todo posible. Los torpedos a bordo eran un arma de dos filos, si estos estallaban las posibilidades de un barco, incluso grande, de sobrevivir, eran pocas. Los torpedos, además, se llevaban en cubierta, expuestos a casi cualquier arma. El caso más dramático fue cuando el destructor de escolta Roberts sentenció al crucero pesado Chokai en Samar: un proyectil hizo estallar los torpedos que llevaba el crucero pesado japonés. Por ese motivo los norteamericanos decidieron no equipar con lanzatorpedos a sus buques pesados. Pero el Graf Spee debía actuar como corsario, por lo que llevaba dos montajes a popa, que además estaban en cubierta.

Aparte de eso, los ingleses usaban espoletas magnéticas para sus torpedos, que podían ser demoledoras, pues en lugar de estallar contra el lateral del casco (que estaba más o menos protegido) lo hacían bajo este, directamente bajo maquinarias, pañoles, etcétera, y frecuentemente partían la quilla del enemigo. Un factor extra era que la antiaérea alemana era muy mala: los cañones de 105 mm no eran útiles contra aviones ligeros, y los cañones de 37 mm eran semiautomáticos, los proyectiles se cargaban uno a uno. Incluso contra los lentos Swordfish eran ineficaces, ni decir contra los más veloces monoplanos de esta historia.

Saludos