Publicado: Mié Oct 22, 2014 10:50 am
por Domper
Búsqueda desesperada

Ocho de la mañana

Toda Jerusalén se apresuraba, pero uno de los más apurados era el comisario Dietrich. Tras el soplo de Rabin se había desplazado a la Universidad Hebrea intentando saber qué era lo que había desaparecido, pero no encontró nada en laboratorio de química. Acudió al general Von Wiktorin, pero este estaba demasiado ocupado con los preparativos como para recibirle. Tuvo que interrogar a los oficiales que encontraba en el vestíbulo del Hotel Rey David para conseguir saber que había sido el 9º Regimiento el encargado del registro de la Universidad. Pero el coronel Raegener estaba con sus tropas en la Avenida de Jaffa, y tampoco pudo hablar con él.

Desesperado, Dietrich acudió al coronel Von Tresckow, jefe de Estado Mayor de Von Wiktorin. El coronel también estaba muy ocupado, pero Dietrich consiguió que le recibiese amenazando con detenerle por conspirar contra el Statthalter.

—Comisario, solo tengo cinco minutos ¿qué es lo que está diciendo de un atentado contra Goering?

—Coronel, sé que una patrulla alemana confiscó una gran cantidad de componentes químicos con los que pueden fabricarse explosivos.

—¿Eso le preocupa? ¿No se supone que es lo que tenían que hacer? —repuso Von Tresckow.

—Se tomaron muchas molestias para llevarse sustancias químicas muy activas que podrían haber destruido tirándolas por la alcantarilla. Me gustaría asegurarme que no se está preparando nada contra el Statthalter. Por eso necesito saber que unidad fue la que registró la Universidad Hebrea.

Von Tresckow pensó un poco y dijo—. La unidad encargada de los registros fue el 9º Regimiento. El coronel Raegener podrá ayudarle.

—Ya lo he intentado, pero el coronel Raegener está en la avenida Jaffa con sus tropas y no he podido hablar con él ¿No tiene ningún tipo de registro? Las patrullas usarían camiones ¿No puede indicarme a qué unidad pertenecían?

El coronel Von Tresckow pensó un poco y abrió un libro de órdenes. Tras revisarlo dijo—. Lo siento, comisario, pero la única información de la que dispongo es que el regimiento usó sus propios camiones. Busque a Raegener. Yo no puedo ayudarle.

Dietrich salió malhumorado, mientras Von Tresckow se alegraba de que el comisario no supiese que el 9º Regimiento no tenía vehículos y había tenido que usar los del ejército. Por si acaso arrancó una hoja del libro, la rompió en trozos, la llevó al baño y la echó por el inodoro.