Publicado: Jue Oct 23, 2014 11:58 am
Gala
Nueve de la mañana
En la avenida de Jaffa los sargentos inspeccionaban el aspecto de sus soldados: botas y correajes relucientes, uniformes limpios, hebillas brillantes, armas impecables. El 9º Regimiento era una unidad de elite acostumbrada a las visitas oficiales, por lo que los sargentos apenas encontraron nada que corregir.
Mientras el coronel Raegener también revisaba la formación de sus tropas. Al ver al capitán Von der Schulenburg le preguntó:
—Capitán, llevo dos días sin ver al teniente Von Oppen. Fue con usted a un registro ¿sabe algo?
—Mi coronel, durante el registro en la Universidad Hebrea se cayó y se hirió el tobillo. Se lo comuniqué al capitán Von Boehmer.
—¿Es grave?
—Creo que no, mi coronel, solo tendrá que hacer reposo durante unas semanas.
—Espero que se recupere cuanto antes. Otra cuestión, capitán ¿Encontró los vinos aquellos?
—Sí, mi coronel. El Statthalter quedará encantado con los vinos que encontramos.
—Me alegro, capitán. Siga con sus tropas.
Nueve de la mañana
En la avenida de Jaffa los sargentos inspeccionaban el aspecto de sus soldados: botas y correajes relucientes, uniformes limpios, hebillas brillantes, armas impecables. El 9º Regimiento era una unidad de elite acostumbrada a las visitas oficiales, por lo que los sargentos apenas encontraron nada que corregir.
Mientras el coronel Raegener también revisaba la formación de sus tropas. Al ver al capitán Von der Schulenburg le preguntó:
—Capitán, llevo dos días sin ver al teniente Von Oppen. Fue con usted a un registro ¿sabe algo?
—Mi coronel, durante el registro en la Universidad Hebrea se cayó y se hirió el tobillo. Se lo comuniqué al capitán Von Boehmer.
—¿Es grave?
—Creo que no, mi coronel, solo tendrá que hacer reposo durante unas semanas.
—Espero que se recupere cuanto antes. Otra cuestión, capitán ¿Encontró los vinos aquellos?
—Sí, mi coronel. El Statthalter quedará encantado con los vinos que encontramos.
—Me alegro, capitán. Siga con sus tropas.