Publicado: Mié Mar 09, 2016 11:40 pm
Más al este, en medio de los bosques, trabajadores forzados se esforzaban en quitar la nieve de las pomposas pero débiles construcciones. La nevada había hundido varios tejados, pero los hombres con uniformes verdes se encogieron de hombros, y exigieron a los obreros que las reconstruyesen y las dejasen como estaban antes de la tormenta.
Uno de los prisioneros, un burgués venido a menos pero que en su día gozó de educación, recordó los pueblos que según la leyenda un favorito construía para impresionar a su emperatriz. Ahora, con esas casas que realmente no eran sino armadijos de troncos y bastidores, estaban haciendo lo mismo.
Uno de los prisioneros, un burgués venido a menos pero que en su día gozó de educación, recordó los pueblos que según la leyenda un favorito construía para impresionar a su emperatriz. Ahora, con esas casas que realmente no eran sino armadijos de troncos y bastidores, estaban haciendo lo mismo.