Publicado: Mar Jun 09, 2009 7:02 pm
Me permito transcribir un breve pasaje de la obra Puertas de Fuego, de Steven Pressfield, que no he podido evitar me viniera a la memoria después de leer las dos últimas partes que nos ha regalado Aníbal.
Los espartanos y sus aliados han conseguido repeler el primer ataque persa sobre Termópilas, contra todo pronóstico y causando elevadísimas bajas a sus enemigos:
"Al frente, donde el enemigo retrocedía en salvaje desorden, vi a Polínices, de pie, solo, con los brazos levantados hacia el enemigo que huía. Se apartó el casco de la cabeza, que goteaba sangre y sudor, y lo arrojó triunfante al suelo.
-¡Hoy no hijos de puta! -rugió al enemigo-. ¡Hoy no!"
Eso. Hoy no.
Saludos.
P.D.
Perdón por el palabro, pero no me atrevo a quitar ni una coma de una obra del maestro Pressfield.
Los espartanos y sus aliados han conseguido repeler el primer ataque persa sobre Termópilas, contra todo pronóstico y causando elevadísimas bajas a sus enemigos:
"Al frente, donde el enemigo retrocedía en salvaje desorden, vi a Polínices, de pie, solo, con los brazos levantados hacia el enemigo que huía. Se apartó el casco de la cabeza, que goteaba sangre y sudor, y lo arrojó triunfante al suelo.
-¡Hoy no hijos de puta! -rugió al enemigo-. ¡Hoy no!"
Eso. Hoy no.
Saludos.
P.D.
Perdón por el palabro, pero no me atrevo a quitar ni una coma de una obra del maestro Pressfield.