Publicado: Sab Dic 19, 2009 10:20 pm
por apanasenko
Es evidente que Sven Hassel y su "quinteto de la muerte" no pudieron estar en todos los frentes de la IIGM, que describen sus novelas, Africa y Grecia (La ruta sangrienta), Frente oriental Moscú (Los vi morir), frente oriental cruce del Dnieper (Prision GPU), Stalingrado (General SS), Italia (Monte Cassino), Varsovia (Comando Reichsführer Himmler), Paris (¡Liquidad Paris!), Finlandia (Ejecución), frente oriental y retaguardia (Camaradas del frente), por tanto, ademas de lo apuntado en este foro, las vicisitudes de los personajes de Sven Hassel son claramente ficción, pero en los años que se publicaron las primeras novelas, 60 y 70, para mi fueron una visión nueva del conflicto, la visión del soldado alemán desencantado de la guerra, una critica feroz a la locura de la guerra, a los desmanes cometidos contra la población civil en Ucrania, en Polonia, en la propia Alemania, a los campos de concentración,a la cúpula militar, mariscales, generales, al partido nazi, y por encima de todo al principal responsable de todo ello, Adolf Hitler, y lo escribe en ocasiones con ironía, y en ocasiones con profusión de escenas apocalípticas.

Creo que también a lo largo de los años, las novelas de Hassel se hacen mas repetitivas y farragosas, en cierto modo "estira" una situación hasta limites irreales, para mi los primeros titulos, La legion de los condenados, Camaradas del frente, los Panzers de la muerte, Batallón de castigo, son, digamos mas "coherentes" que los ultimos titulos publicados, no en vano en una de sus novelas el autor "resucita" a uno de sus personajes estrella, que había muerto en la anterior.

Por ello es evidente el sentido crematístico de dichas novelas, no el sentido "histórico" o coherente, estoy de acuerdo, no obstante, con lo escrito en este foro, en "las fenomenales introducciones entre capítulos, cargadas de citas históricas y demoledoras críticas".

En ocasiones Sven Hassel arremete contra lo establecido, cuando afirma en la novela ¡Liquidad Paris!, que el Gobernador Militar del Gran Paris, Von Choltitz, no destruyo la ciudad simplemente porque no pudo, al carecer de los refuerzos solicitados y la falta de tiempo (sic).

Por ultimo señalar que el tal Erik Haaest, ademas de divulgar la biografía de Sven Hassel como un nazi convencido (sic) ha negado en repetidas ocasiones la veracidad del diario de Anna Frank, asi como la existencia de las cámaras de gas.
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Foto realizada por el autor de su propia colección