Publicado: Dom Dic 12, 2010 6:41 am

Fuente: Escaner del libro
Que tal compañeros, acá abro mi primer tema para su conocimiento, y espero sea de su gusto. Es un libro casi reciente publicado por un periodista peruano llamado Hugo Coya, el cual se hizo la siguiente presgunta ¿Qué participación tuvo en el Perú en la Segunda Guerra Mundial? la primera respuesta podría ser "era un país que apoyó a los aliados en el esfuerzo de guerra, como la mayoría de los paises sudamericanos bajo la esfera norteamericana"; y quizá una segunda respuesta sería "después del apoyo diplomático, no habría mayor participación"; sin embargo, a contrario de lo que puede señalarse, este libro señala que sí tuvo bastante participación y comprometedora participación. Dicho periodista tuvo al oportunidad de acceder a variada información nunca antes conocida, y que redefine el papel del Perú en la Segunda Guerra Mundial, y que quizá nos haga reflexionar como seres humanos.
Acá algunos fragmentos:
"El diario New York Times calificó de nazista y fascista al régimen del presidente Oscar R. Benavides, denunciando que , incluso, su corresponsal habría sufrido la violación de su correo e intimidaciones al intentar la verificación del rumor de que Alemania contaba con una base de aprovisionamiento en el puerto de Chicama al norte..... pero esa denuncia no carecía de asidero, siete meses antes del artículo publicado por el New York Times, exactamente el 16 de mayo de 1938, se había inaugurado el servicio telegráfico entre Lima y Berlín.... Adolfo Hitler envía la siguiente carta al presidente Benavides:
Agradezco a Vuestra Excelencia el amistoso recuerdo en la inauguración del servicio radiotelegráfico directo entre Alemania y Perú. Respondo cordialmente a sus saludos, con mis sinceros votos por la prosperidad del Perú y por el desarrollo de las relaciones amistosas entre ambos pueblos, a las que esta vía tan eficazmente coadyuva."
"Sobre la Ley de Nacionalización debatida en el Congreso. El diario de debate del Congreso, señalaba que el representante de la provincia ayacuchana de Lucanas, Manuel Calle Escajadillo, pidió que el ministro de Gobierno y Policía, así como el de Relaciones Exteriores informaran a esa Camara sobre la cantidad de judíos residentes en el Perú. Calle argumentó que era necesario conocerlos para actuar contra los abusos de los comerciantes judíos quienes especulaban los artículos de primera necesidad encareciendo excesivamente los precios y compitiendo en forma desleal con los comerciantes honrados.
Intervino el diputado de Ucayali, provincia de Loreto, el Sr. Elías Cohen:
Tengo el orgullo de ser descendiente de judío, y afirmo que no obstante esta descendencia, he prestado y presto a mi patria utiles y abnegados servicios, ya acudiendo presuroso y entusiasta varias veces a las fronteras amenazadas del territorio nacional, ya desarrollando actividades patrioticas ....
Calle replicó:
Sepa, pues, el señor Cohen, que yo también he cumplido y cumpliré siempre, como él, los deberes patrios que me corresponde; y sepa, igualmente, que yo sí me avergonzaría de ser descendiente de israelita.
La moción de Calle fue rechazada por cincuenta y cuatro votos contra veinticinco."
"En octubre de 1942 el Congreso Judío Mundial pidió a la comunidad judía residente en Perú que gestionara ante nuestro gobierno el envió de niños huerfanos desde la zona no ocupada de Francia. El gobierno peruano se negó a conceder visa para dichos niños, a pesar de que no le iba a costar un solo centavo, pues iba a ser adoptados y mantenidos por familias judías residentes en Perú. Los pequeños murieron en la cámara de gas de Auschwitz, pues al nadie hacerse responsables de ellos, resultaron siendo enviados por los nazis al campo de tránsito de Drancy."
Finalmente, el libro cuenta historias de peruanos judíos en la segunda guerra mundial, sobre sus vivencias y experiencias en campos de concentración o escapando del enemigo, e inclusive con fotografías inéditas. De entre ellas me gustó mucho la historia de Magdalena Truel, peruana de nacimiento, no era judía, que sufrió varias tragedias en su vida temprana, qeu emigró de Perú a Francia, donde estudió y ante la ocupación nazi se unió a la Resistencia, para ser torturada por la Gestapo, y terminar recibiendo honores por el ejercito sovietico en una localidad alemana, días después de haber terminado la guerra. Una historia increible, digna de una película.
Bueno señores les dejo los datos de rigor:
Estación Final
Hugo Coya
Aguilar Ediciones
Lima Perú
160 páginas
ISBN: 978-9972-848-37-7