Publicado: Mié Sep 26, 2012 10:46 pm
por Capitan Miller
Han pasado ya .... demasiados años como para acordarme de cuando leí por primera vez una obra de Hassel, concretamente Los Vi Morir. Más tarde me hice con Los Panzers de la Muerte en la biblioteca de la madrileña calle Quintana y después comencé a leer todo lo que de él se publicaba o se había publicado.

Sí, tal vez no estuvo en tantos lugares y la mitad de sus personajes o todos fueran pura ficción, pero me da igual. Gracias a él dejé de ver a los soldados alemanes como exclusivamente los malos tontos de todas las películas, disfruté como un enano de las perrerías mutuas entre Porta y el jefe mecánico Wolf, siempre me habría gustado tener al mando a un feldwebel como El Viejo y saber que a mi espalda habría un tipo como El Legionario, o compartir algo parecido a café con Barcelona Bloom o entrar a una taberna poco recomendable con Hermanito y Porta.

Estuve en un tris de llamar a mi gato Stalin, precisamente por el minino de Porta, que bufaba hasta a los tanques soviéticos. Pero como me pareció mal nombrar en mi casa cada dos por tres a un dictador en tono familiar dedicidimos llamarle Popov. Eso sí, el puñetero es ruso y tiene las mismas malas pulgas que la mascota del obergefreiter Joseph Porta. :mrgreen:

Va por ti, Sven, te has ganado un brindis a tu memoria.

Saludos.