Publicado: Sab Mar 15, 2008 8:54 pm
Los eslavos fueron los más afectados, igual porque eran más y porque tenían naciones propias que había que conquistar. Los planes para el Este incluían la estimación de la pérdida de 30 millones de seres humanos por inanición, al apropiarse Alemania los productos alimentarios para soldados y civiles. Los que no muriesen serían usados como esclavos, y de estos, unos pocos que demostraran su agilidad para "germanizarse", podrían acceder a algún tipo de trabajo decente, pero siempre de manera subordinada.
Como curiosidad, muchos soviéticos que huyeron de la embestida alemana, especialmente de las regiones bálticas, fueron deportados por las autoridades rusas por la desconfianza que les generaban, y esto sucedió incluso en las terribles circunstancias de Leningrado.
Luego podríamos recordar el trato dado a los prisioneros de guerra. Los pocos que sobrevivieron tuvieron que vérselas con la NKVD y muchos de ellos tuvieron que "redimirse" como esclavos para las ingentes y peligrosas tareas de reconstrucción y gloria de la URSS. Algunos de estos desafortunados soldados se vieron abocados a la práctica del canibalismo en los campos de concentración del sitiado VI Ejército.
Las mujeres soviéticas también sufrieron el acoso de agresores sexuales en magnitud similar a las alemanas, o sobrevivían como podían "fraternizando" con el enemigo por un pedazo de pan duro. Conforme avanzaba el RKKA recuperando territorio, sus soldados se informaban de estos hechos y alimentaban su ya acusada misoginia, lo que redundaría tanto en las agresiones sexuales hacia las mujeres alemanas, como hacia las de cualquier otra nacionalidad, amiga o enemiga; y disparaba el número de divorcios, aumentando el ya de por sí colosal número de familias rotas por las bajas causadas en civiles o militares.
Bastante más que los judíos sufrieron los eslavos.
Como curiosidad, muchos soviéticos que huyeron de la embestida alemana, especialmente de las regiones bálticas, fueron deportados por las autoridades rusas por la desconfianza que les generaban, y esto sucedió incluso en las terribles circunstancias de Leningrado.
Luego podríamos recordar el trato dado a los prisioneros de guerra. Los pocos que sobrevivieron tuvieron que vérselas con la NKVD y muchos de ellos tuvieron que "redimirse" como esclavos para las ingentes y peligrosas tareas de reconstrucción y gloria de la URSS. Algunos de estos desafortunados soldados se vieron abocados a la práctica del canibalismo en los campos de concentración del sitiado VI Ejército.
Las mujeres soviéticas también sufrieron el acoso de agresores sexuales en magnitud similar a las alemanas, o sobrevivían como podían "fraternizando" con el enemigo por un pedazo de pan duro. Conforme avanzaba el RKKA recuperando territorio, sus soldados se informaban de estos hechos y alimentaban su ya acusada misoginia, lo que redundaría tanto en las agresiones sexuales hacia las mujeres alemanas, como hacia las de cualquier otra nacionalidad, amiga o enemiga; y disparaba el número de divorcios, aumentando el ya de por sí colosal número de familias rotas por las bajas causadas en civiles o militares.
Bastante más que los judíos sufrieron los eslavos.