Publicado: Vie Ago 28, 2009 4:03 pm
No exactamente (venga Simon, que hace tiempo que no "nos peleamos"
):
1º- La política británica buscaba un equilibrio en Europa, como cualquier otra potencia establecida (no emergente, re-emergente o revisionista, como prefieras). El equilibrio clásico era el de Reino Unido-Francia-Rusia y con el apoyo de los EUA. Pero ese equilibrio ya no se daba. Rusia no era de fiar (había roto la alianza tradicional al salirse de la PGM) y menos políticamente (pregonaba una revolución global que cambiara todo el tablado). Para postre, en los EUA el aislacionismo parecía garantizar su neutralidad. De ahí que el Reino Unido impulsara el Apaciguamiento mientras se rearmara. Es más, su rearme fue más de fondo al comprobar que estaban perdiendo la carrera armamentística con Alemania. Es decir, confiaban en una guerra económica.
2º- Es normal que Francia viera con malos ojos a Alemania. Varias guerras a lo largo de la historia les demostraron que eran unos vecinos incómodos. Ello propició que Francia buscara un acercamiento temprano a la URSS dado el apaciguamiento británico. Pero fue saboteado tanto desde dentro como desde fuera.
3º- En realidad ya lo he explicado antes. El Apaciguamiento satisfacía varias cosas a la vez: daba tiempo al Reino Unido a rearmarse; se alentaba la esperanza de evitar una guerra que no convenía; y, por supuesto, se limitaba la aspiración soviética de disponer de una impronta e influencia en el mundo. Y ello no respondía sólo a que fuese bolchevique -que también, quién va a dudarlo, pues a ningún gobernante de la época le atraía la idea de una revolución y menos cuando se avecinaban tiempos difíciles. Basta recordar cómo se impidieron todos los intentos del Zar de disponer de una salida al Mediterráneo, por ejemplo.
4º- Como se ve, sí y no. El comunismo fue una causa, pero no fue ni tan siquiera la madre de todas las causas. Ello supone una simplificación excesiva. Tanto como decir que el camino tomado por Hitler respondía únicamente a su anticomunismo.
5º- Polonia era un gran problema si Hitler la tomaba. La base de reclutamiento alemana se incrementaría notablemente y suponía un gran avance a la hora de dominar el Báltico y, peor, los Balcanes, además de que también se incrementaría la producción alemana. De hecho la influencia británica cayó mucho tras la invasión de Polonia. De ahí el conflicto yugoslavo (el del momento) y el desesperado intento por conservar Grecia. Gran Bretaña trató de mediar para que no sucediera lo inevitable en caso de conflicto. Polonia no podía defenderse desde el exterior, y sólo los polacos pensaban que podían defenderse de los alemanes.
6º- No. El endurecimiento con Hitler se dio tras el resultado de Münich. Tras el fracaso de esta conferencia -por más que la pintaran de bonito-, ya se sabía a qué atenerse. Sin embargo aún había guerra en España y había que rearmarse. Además, la purga en el RKKA dio una pésima imagen en el Reino Unido y en Francia, donde se dejó de confiar en el potencial de un Ejército descabezado que pertenecía a una nación con graves problemas internos. La garantía británica dada a Polonia dio como respuesta la anulación del Pacto germano-polaco de No Agresión. Los británicos y los franceses tenían muy claro, como dije, que no podían defender a Polonia, así que se tomaron más en serio el acercamiento a la URSS. Sin embargo las negociaciones duraron demasiado y se vieron complicadas por la reticencia de Polonia y Rumanía a permitir el paso del RKKA por sus tierras (cosa lógica, por otra parte). Y fue este retraso el que provocó que a Stalin se le acabase la paciencia y se buscase su propio pacto con Alemania. Así que no se puede decir que fue el Pacto Ribbentrop-Molotov el detonante de un cambio de actitud hacia Hitler.
7º- En la Guerra de Invierno Finlandia no era aliada de Alemania. Eso fue después, en Barbarroja. De hecho los alemanes no hicieron nada por los finlandeses, más allá de permitir que armas italianas destinadas allá atravesaran su territorio con la condición del camuflaje preciso para que los soviéticos no se enterasen. Los Aliados sí estuvieron interesados porque buscaban un doble objetivo: paralizar la expansión soviética e impedir el suministro de acero sueco a Alemania. Hay que tener en cuenta alguna cosa más, como el hecho de que un personaje clave en Finlandia como Mannerheim había rechazado al fascismo de allá, e incluso al alemán. Mannerheim mantuvo una relación lo más distante posible con Hitler aun durante la Guerra de Continuación. Es decir, que los británicos no podían dejar de valorar la situación y temer que su falta de acción provocara lo que finalmente sucedió: un acercamiento -aun de circunstancias- entre Finlandia y Alemania, y a ello tener que sumarle un avance soviético o perder la oportunidad de negar recursos preciosos para Alemania.
8º- Sin duda el Pacto Ribbentrop-Molotov dejó mal parados a los Aliados. Durante años habían tratado de aislar a la URSS por las mismas causas estratégicas y económicas que provocaron su relación ambivalente con el Zar, y por dos causas más añadidas: la desconfianza hacia una facción que les había abandonado en la PGM y también hacia su credo revolucionario. Para postre tampoco podían contar con los EUA (cuyo aislacionismo estuvo propiciado en gran medida por Francia y su bloqueo de aspiraciones mercantiles estadounidenses tras la PGM). Pero las causas que dieron lugar a esta situación, a mi entender, son las que he expuesto. Y todo ello habría quedado en nada si Hitler hubiese llevado a cabo un alto el fuego, tal y como demandaron los británicos. Demostrada ya la ineficacia de la defensa polaca, estos se hubieran avenido a razones. Podríamos pensar que Hitler se encontró atado de pies y manos debido a su acuerdo con Stalin. Sin embargo esto sería un error: a Hitler no le interesaba una guerra contra los británicos. De hecho está demostrado que ni siquiera la buscaba, dados los intentos de paz incluso con una Francia derrotada. Tampoco le podía interesar el alejamiento de las zonas industriales soviéticas de la frontera, resultante de la anexión de territorios polacos. Hitler no retiró su jugada porque seguía confiando en llegar a un acuerdo con los británicos, y al no darse este, tuvo que proseguir con una escalada bélica que culminaría con la propia URSS. Y esto es una prueba más de la importancia que daban los británicos a que Alemania no se reconvirtiera otra vez en un Imperio que amenazase a sus propias conexiones imperiales, pese a que el ultranacionalismo alemán supusiese una garantía frente al temido expansionismo soviético, el cual podría deslizarse sobre una oleada revolucionaria.
9º- Pues ya se ha visto que no opino igual. Toda la geoestrategia de un Imperio no puede girar en torno a una sola cuestión, y menos aún cuando hablamos de un mundo no bipolar como el de la Guerra Fría. El Imperio Británico tenía muchas cuestiones que atender, y el comunismo soviético sólo fue una de ellas. Importante, qué duda cabe, pero ni tan siquiera decisiva. Lo que resultaba decisivo para ellos era que ningún Imperio, soviético o alemán, comunista o fascista, ni tan siquiera liberal como el francés, amenazase el suyo propio.
1º- La política británica buscaba un equilibrio en Europa, como cualquier otra potencia establecida (no emergente, re-emergente o revisionista, como prefieras). El equilibrio clásico era el de Reino Unido-Francia-Rusia y con el apoyo de los EUA. Pero ese equilibrio ya no se daba. Rusia no era de fiar (había roto la alianza tradicional al salirse de la PGM) y menos políticamente (pregonaba una revolución global que cambiara todo el tablado). Para postre, en los EUA el aislacionismo parecía garantizar su neutralidad. De ahí que el Reino Unido impulsara el Apaciguamiento mientras se rearmara. Es más, su rearme fue más de fondo al comprobar que estaban perdiendo la carrera armamentística con Alemania. Es decir, confiaban en una guerra económica.
2º- Es normal que Francia viera con malos ojos a Alemania. Varias guerras a lo largo de la historia les demostraron que eran unos vecinos incómodos. Ello propició que Francia buscara un acercamiento temprano a la URSS dado el apaciguamiento británico. Pero fue saboteado tanto desde dentro como desde fuera.
3º- En realidad ya lo he explicado antes. El Apaciguamiento satisfacía varias cosas a la vez: daba tiempo al Reino Unido a rearmarse; se alentaba la esperanza de evitar una guerra que no convenía; y, por supuesto, se limitaba la aspiración soviética de disponer de una impronta e influencia en el mundo. Y ello no respondía sólo a que fuese bolchevique -que también, quién va a dudarlo, pues a ningún gobernante de la época le atraía la idea de una revolución y menos cuando se avecinaban tiempos difíciles. Basta recordar cómo se impidieron todos los intentos del Zar de disponer de una salida al Mediterráneo, por ejemplo.
4º- Como se ve, sí y no. El comunismo fue una causa, pero no fue ni tan siquiera la madre de todas las causas. Ello supone una simplificación excesiva. Tanto como decir que el camino tomado por Hitler respondía únicamente a su anticomunismo.
5º- Polonia era un gran problema si Hitler la tomaba. La base de reclutamiento alemana se incrementaría notablemente y suponía un gran avance a la hora de dominar el Báltico y, peor, los Balcanes, además de que también se incrementaría la producción alemana. De hecho la influencia británica cayó mucho tras la invasión de Polonia. De ahí el conflicto yugoslavo (el del momento) y el desesperado intento por conservar Grecia. Gran Bretaña trató de mediar para que no sucediera lo inevitable en caso de conflicto. Polonia no podía defenderse desde el exterior, y sólo los polacos pensaban que podían defenderse de los alemanes.
6º- No. El endurecimiento con Hitler se dio tras el resultado de Münich. Tras el fracaso de esta conferencia -por más que la pintaran de bonito-, ya se sabía a qué atenerse. Sin embargo aún había guerra en España y había que rearmarse. Además, la purga en el RKKA dio una pésima imagen en el Reino Unido y en Francia, donde se dejó de confiar en el potencial de un Ejército descabezado que pertenecía a una nación con graves problemas internos. La garantía británica dada a Polonia dio como respuesta la anulación del Pacto germano-polaco de No Agresión. Los británicos y los franceses tenían muy claro, como dije, que no podían defender a Polonia, así que se tomaron más en serio el acercamiento a la URSS. Sin embargo las negociaciones duraron demasiado y se vieron complicadas por la reticencia de Polonia y Rumanía a permitir el paso del RKKA por sus tierras (cosa lógica, por otra parte). Y fue este retraso el que provocó que a Stalin se le acabase la paciencia y se buscase su propio pacto con Alemania. Así que no se puede decir que fue el Pacto Ribbentrop-Molotov el detonante de un cambio de actitud hacia Hitler.
7º- En la Guerra de Invierno Finlandia no era aliada de Alemania. Eso fue después, en Barbarroja. De hecho los alemanes no hicieron nada por los finlandeses, más allá de permitir que armas italianas destinadas allá atravesaran su territorio con la condición del camuflaje preciso para que los soviéticos no se enterasen. Los Aliados sí estuvieron interesados porque buscaban un doble objetivo: paralizar la expansión soviética e impedir el suministro de acero sueco a Alemania. Hay que tener en cuenta alguna cosa más, como el hecho de que un personaje clave en Finlandia como Mannerheim había rechazado al fascismo de allá, e incluso al alemán. Mannerheim mantuvo una relación lo más distante posible con Hitler aun durante la Guerra de Continuación. Es decir, que los británicos no podían dejar de valorar la situación y temer que su falta de acción provocara lo que finalmente sucedió: un acercamiento -aun de circunstancias- entre Finlandia y Alemania, y a ello tener que sumarle un avance soviético o perder la oportunidad de negar recursos preciosos para Alemania.
8º- Sin duda el Pacto Ribbentrop-Molotov dejó mal parados a los Aliados. Durante años habían tratado de aislar a la URSS por las mismas causas estratégicas y económicas que provocaron su relación ambivalente con el Zar, y por dos causas más añadidas: la desconfianza hacia una facción que les había abandonado en la PGM y también hacia su credo revolucionario. Para postre tampoco podían contar con los EUA (cuyo aislacionismo estuvo propiciado en gran medida por Francia y su bloqueo de aspiraciones mercantiles estadounidenses tras la PGM). Pero las causas que dieron lugar a esta situación, a mi entender, son las que he expuesto. Y todo ello habría quedado en nada si Hitler hubiese llevado a cabo un alto el fuego, tal y como demandaron los británicos. Demostrada ya la ineficacia de la defensa polaca, estos se hubieran avenido a razones. Podríamos pensar que Hitler se encontró atado de pies y manos debido a su acuerdo con Stalin. Sin embargo esto sería un error: a Hitler no le interesaba una guerra contra los británicos. De hecho está demostrado que ni siquiera la buscaba, dados los intentos de paz incluso con una Francia derrotada. Tampoco le podía interesar el alejamiento de las zonas industriales soviéticas de la frontera, resultante de la anexión de territorios polacos. Hitler no retiró su jugada porque seguía confiando en llegar a un acuerdo con los británicos, y al no darse este, tuvo que proseguir con una escalada bélica que culminaría con la propia URSS. Y esto es una prueba más de la importancia que daban los británicos a que Alemania no se reconvirtiera otra vez en un Imperio que amenazase a sus propias conexiones imperiales, pese a que el ultranacionalismo alemán supusiese una garantía frente al temido expansionismo soviético, el cual podría deslizarse sobre una oleada revolucionaria.
9º- Pues ya se ha visto que no opino igual. Toda la geoestrategia de un Imperio no puede girar en torno a una sola cuestión, y menos aún cuando hablamos de un mundo no bipolar como el de la Guerra Fría. El Imperio Británico tenía muchas cuestiones que atender, y el comunismo soviético sólo fue una de ellas. Importante, qué duda cabe, pero ni tan siquiera decisiva. Lo que resultaba decisivo para ellos era que ningún Imperio, soviético o alemán, comunista o fascista, ni tan siquiera liberal como el francés, amenazase el suyo propio.