Publicado: Dom Nov 05, 2006 1:42 pm
Corea del Sur condena la visita del primer ministro japonés al santuario de Yasukuni
martes 15/08/2006
EFE
SEÚL.- El Gobierno de Corea del Sur ha manifestado su "profunda insatisfacción" por la visita que el primer ministro de Japón, Junichiro Koizumi, realizó esta mañana a Yasukuni, santuario de Tokio considerado como el símbolo del militarismo nipón.
Según indicaron fuentes oficiales citadas por la agencia Yonhap, el Gobierno de Seúl llamó con urgencia a consultas al embajador japonés ante Corea del Sur, Shotaro Oshima, a fin de expresarle esa protesta.
Koizumi visitó Yasukuni, justo cuando se conmemora en Asia el fin de la II Guerra Mundial en el Pacífico el 15 de agosto de 1945, con la rendición de Japón ante Estados Unidos.
El primer ministro nipón defendió su visita y calificó de apropiada la elección de esta fecha. Esta visita se produce a poco más de un mes de la salida de Koizumi del poder, pues el próximo 20 de septiembre está previsto que abandone la Presidencia del gubernamental Partido Liberal Demócrata (PLD) y la jefatura del Gobierno.
Las mayores críticas lanzadas contra Koizumi destacan que en Yasukuni son objeto de veneración no sólo los 2,5 millones de caídos en combate por Japón, sino también las almas de esos 14 criminales de guerra condenados al concluir la guerra y responsables de las atrocidades cometidas por el Ejército nipón en esos tiempos.
En cuanto a los criminales de guerra que son honrados desde 1978 en Yasukuni, el primer ministro japonés subrayó que sus visitas a ese santuario sintoísta de Tokio no tienen "nada que ver" con esos ex dirigentes japoneses condenados por tribunales aliados al finalizar el conflicto mundial.
Koizumi también desestimó las críticas lanzadas por Corea del Sur y China por esta visita y las anteriores cinco que ha realizado a Yasukuni desde que asumió su cargo de primer ministro en abril de 2001.
Según Koizumi, "no es bueno" que Seúl y Pekín condicionen la celebración de cumbres bilaterales con Tokio al fin de las visitas a Yasukuni por parte de las autoridades japonesas.
Además de las condenas de Corea del Sur y China, dos de los países que sufrieron la invasión japonesa en la primera mitad del siglo XX, Koizumi recibió duras críticas en su propio partido y de sus coaligados en el Gobierno, la formación budista Nuevo Komeito.
El actual ministro de Finanzas, Sadakazu Tanigaki, afirmó que esta visita del primer ministro es difícil de entender en el exterior y mostró su desacuerdo con tal acción.
Tanigaki es uno de los candidatos del PLD a suceder a Koizumi cuando éste abandone la dirección del partido y del Gobierno.
El otro gran candidato para seguir a Koizumi en el poder, el actual ministro portavoz del Gobierno, Shinzo Abe, en cambio se ha mostrado partidario de las visitas a Yasukuni, que él mismo realizó en abril pasado.
Por su parte, el líder del partido Nuevo Komeito, Takenori Kanzaki, dijo que la visita "es muy lamentable, sobre todo por ocurrir en una fecha tan simbólica como el 15 de agosto".
A este respecto, Koizumi fue categórico: "Incluso aunque hubiera evitado el 15 de agosto, habría sido criticado. Ninguna otra fecha elegida para visitar el santuario habría supuesto diferencia alguna", afirmó.
Fuente: http://www.elmundo.es
martes 15/08/2006
EFE
SEÚL.- El Gobierno de Corea del Sur ha manifestado su "profunda insatisfacción" por la visita que el primer ministro de Japón, Junichiro Koizumi, realizó esta mañana a Yasukuni, santuario de Tokio considerado como el símbolo del militarismo nipón.
Según indicaron fuentes oficiales citadas por la agencia Yonhap, el Gobierno de Seúl llamó con urgencia a consultas al embajador japonés ante Corea del Sur, Shotaro Oshima, a fin de expresarle esa protesta.
Koizumi visitó Yasukuni, justo cuando se conmemora en Asia el fin de la II Guerra Mundial en el Pacífico el 15 de agosto de 1945, con la rendición de Japón ante Estados Unidos.
El primer ministro nipón defendió su visita y calificó de apropiada la elección de esta fecha. Esta visita se produce a poco más de un mes de la salida de Koizumi del poder, pues el próximo 20 de septiembre está previsto que abandone la Presidencia del gubernamental Partido Liberal Demócrata (PLD) y la jefatura del Gobierno.
Las mayores críticas lanzadas contra Koizumi destacan que en Yasukuni son objeto de veneración no sólo los 2,5 millones de caídos en combate por Japón, sino también las almas de esos 14 criminales de guerra condenados al concluir la guerra y responsables de las atrocidades cometidas por el Ejército nipón en esos tiempos.
En cuanto a los criminales de guerra que son honrados desde 1978 en Yasukuni, el primer ministro japonés subrayó que sus visitas a ese santuario sintoísta de Tokio no tienen "nada que ver" con esos ex dirigentes japoneses condenados por tribunales aliados al finalizar el conflicto mundial.
Koizumi también desestimó las críticas lanzadas por Corea del Sur y China por esta visita y las anteriores cinco que ha realizado a Yasukuni desde que asumió su cargo de primer ministro en abril de 2001.
Según Koizumi, "no es bueno" que Seúl y Pekín condicionen la celebración de cumbres bilaterales con Tokio al fin de las visitas a Yasukuni por parte de las autoridades japonesas.
Además de las condenas de Corea del Sur y China, dos de los países que sufrieron la invasión japonesa en la primera mitad del siglo XX, Koizumi recibió duras críticas en su propio partido y de sus coaligados en el Gobierno, la formación budista Nuevo Komeito.
El actual ministro de Finanzas, Sadakazu Tanigaki, afirmó que esta visita del primer ministro es difícil de entender en el exterior y mostró su desacuerdo con tal acción.
Tanigaki es uno de los candidatos del PLD a suceder a Koizumi cuando éste abandone la dirección del partido y del Gobierno.
El otro gran candidato para seguir a Koizumi en el poder, el actual ministro portavoz del Gobierno, Shinzo Abe, en cambio se ha mostrado partidario de las visitas a Yasukuni, que él mismo realizó en abril pasado.
Por su parte, el líder del partido Nuevo Komeito, Takenori Kanzaki, dijo que la visita "es muy lamentable, sobre todo por ocurrir en una fecha tan simbólica como el 15 de agosto".
A este respecto, Koizumi fue categórico: "Incluso aunque hubiera evitado el 15 de agosto, habría sido criticado. Ninguna otra fecha elegida para visitar el santuario habría supuesto diferencia alguna", afirmó.
Fuente: http://www.elmundo.es