Publicado: Dom Nov 05, 2006 10:59 pm
No creas que le han hecho mucho favor. El elemento ese no sólo ha perdido la ciudadanía.
Estados Unidos tiene una moral farisaica en la que es mucho peor mentir públicamente que delinquir. El delincuente que confiesa su delito recibe una pena mucho menor que si no lo hace: por eso tantos juicios acaban con un acuerdo previo: el acusado sabe que si se declara inocente y lo condenan, recibirá una pena durísima, incluso cadena perpetua por un delito menor (si confiesa, en cuatro días a la calle). Si a un testigo (o peor, a un acusado) se le pilla en una mentirijilla (ocultar que se estaba viendo con la vecina) se considera que todo su testimonio queda viciado y todas las actuaciones derivadas de este, nulas.
Eso quiere decir que el elemento ese (que probablemente no era sino un "alemán étnico" reclutado a la fuerza en las SS) no sólo ha perdido su ciudadanía, sino su derecho a pensiones y a recibir asistencia sanitaria. Puede que hasta pierda su casa: si vivían de alquiler (habitual en yanquilandia) o tienen una hipoteca igual tienen que dar algunas explicaciones sobre documentos falsificados.
Y quedarse sin cobertura sanitaria en USA. No tiene derecho ni a beneficencia, y ni os imagináis el precio que puede tener que te receten un analgésico. Como tenga alguna enfermedad crónica morirá rabiando tras arruinar a su familia. Tampoco puede buscar trabajo, ni volver a Canadá (no tiene pasaporte), ni entrar en un asilo. SE ha convertido en un apestado.
Su familia tampoco queda muy bien. Detroit no es el cinturón de la Biblia, pero tampoco una región liberal como la costa Este o California, menos con la actual ola patriotera. Ser hijo de nazi es la mejor receta para ser despedido o expulsado de tu domicilio, y eso si no va a la cárcel por ocultar a un prófugo. Por de pronto, la familia ya estaba en el disparadero, por eso han pillado al nazi ese (los vigilaría la policía, el FBI, o sus vecinos).
Y puede haber "presiones" contra la familia, si el banco, algún prohombre o alguna asociación "sugieren" a empleadores o caseros que los hijos de nazi sobran en una comunidad.
Repito, no le han hecho ningún favor.
Estados Unidos tiene una moral farisaica en la que es mucho peor mentir públicamente que delinquir. El delincuente que confiesa su delito recibe una pena mucho menor que si no lo hace: por eso tantos juicios acaban con un acuerdo previo: el acusado sabe que si se declara inocente y lo condenan, recibirá una pena durísima, incluso cadena perpetua por un delito menor (si confiesa, en cuatro días a la calle). Si a un testigo (o peor, a un acusado) se le pilla en una mentirijilla (ocultar que se estaba viendo con la vecina) se considera que todo su testimonio queda viciado y todas las actuaciones derivadas de este, nulas.
Eso quiere decir que el elemento ese (que probablemente no era sino un "alemán étnico" reclutado a la fuerza en las SS) no sólo ha perdido su ciudadanía, sino su derecho a pensiones y a recibir asistencia sanitaria. Puede que hasta pierda su casa: si vivían de alquiler (habitual en yanquilandia) o tienen una hipoteca igual tienen que dar algunas explicaciones sobre documentos falsificados.
Y quedarse sin cobertura sanitaria en USA. No tiene derecho ni a beneficencia, y ni os imagináis el precio que puede tener que te receten un analgésico. Como tenga alguna enfermedad crónica morirá rabiando tras arruinar a su familia. Tampoco puede buscar trabajo, ni volver a Canadá (no tiene pasaporte), ni entrar en un asilo. SE ha convertido en un apestado.
Su familia tampoco queda muy bien. Detroit no es el cinturón de la Biblia, pero tampoco una región liberal como la costa Este o California, menos con la actual ola patriotera. Ser hijo de nazi es la mejor receta para ser despedido o expulsado de tu domicilio, y eso si no va a la cárcel por ocultar a un prófugo. Por de pronto, la familia ya estaba en el disparadero, por eso han pillado al nazi ese (los vigilaría la policía, el FBI, o sus vecinos).
Y puede haber "presiones" contra la familia, si el banco, algún prohombre o alguna asociación "sugieren" a empleadores o caseros que los hijos de nazi sobran en una comunidad.
Repito, no le han hecho ningún favor.