Publicado: Sab Ago 28, 2010 6:30 pm
La verdad es que la noticia de RTVE es un poco confusa. Entiendo que se basa en la publicación del libro "La Conspiración Glenn Miller", que al menos según algunos medios de prensa:
Extraído de: http://www.lavanguardia.es/free/edicion ... 55798.html
De hacer caso a lo que indica La Vanguardia, y conforme a la información de la noticia de RTVE, Glenn Miller fue detenido, torturado y ejecutado por la Gestapo y murió en un hospital de París. Teniendo en cuenta que la ciudad fue liberada en Agosto de 1944, encuentro ciertas disonancias de espacio y tiempo. ¿Fue capturado Miller en Alemania y luego la Gestapo lo entregó a los aliados para que muriera en un hospital de París? Un poco raro, ¿no?
En cuanto a lo referido a la operación Eclipse, eso sí que no tiene (aparentemente) ningún sentido.
Aunque hay versiones más rocambolescas:
Extraído de: http://www.larazon.es/noticia/5896-glen ... -de-guerra
Lo de volar a Alemania para ocupar un emisora y difundir sus canciones y mensajes de Eisenhower es digno de un guión de Tarantino, quizás válido para la segunda parte de "Malditos Bastardos".
Eso sí, una vez que aparece Skorzény todo es posible. En realidad la Operación Greif no perseguía al viejo Ike, sino al joven Miller. La consecuencia inmediata es ya la que chirría: ¿le encontraron en un burdel de París o en uno alemán? En diciembre del 44 no había muchos alemanes en París, y la verdad, meterte en territorio enemigo para ir a un burdel, tiene bastantes riesgos añadidos a los de las posibles enfermedades venéreas...
Respecto al libro de Downs, he encontrado una demoledora crítica-reseña en el Herald Scotland, que traduzco a continuación (las notas en negrita y cursiva y los subrayados son míos).
Fuente: http://www.heraldscotland.com/arts-ents ... -1.1042295
Después de tan descarnada crítica, poco más puedo añadir. Sólo que veo difícil que el libro entre a formar parte de la lista de posibles adquisiciones
Finalmente, para terminar, señalar que otra teoría afirma que los autores materiales de la muerte de Miller fueron nada más y nada menos que las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos, por el enfrentamiento entre el músico y los generales acerca de qué música debía interpretar la Banda de la USAF, serenatas y swing, en opinión de Miller, o marchas militares, en opinión de los altos mandos. Eso al menos es lo que afirma el libro de Clarence B. Wolfe, He cumplido mi palabra: La promesa personal en la Segunda Guerra Mundial entre un soldado raso del Ejército y su capitán sobre lo que realmente pasó con Glenn Miller (AuthorHouse, 2006). Más información al respecto, y también sobre otras teorías que rodean la muerte de Miller se pueden encontrar en http://www.forosegundaguerra.com/viewtopic.php?p=37724
"sostiene que Miller no falleció como cuenta la historia oficial en un accidente de avión cruzando el canal de la Mancha, sino que el músico era un espía norteamericano que durante una misión ultrasecreta en diciembre de 1944 fue detenido, torturado y ejecutado por la Gestapo. Hunton Downs, prestigioso periodista de investigación, coronel del ejército norteamericano y nominado para el Pulitzer, se pasó años examinando el papel de Glenn Miller en la Segunda Guerra Mundial y, en especial, en la llamada operación Eclipse, concebida para que los científicos alemanes que estaban intentando desarrollar la bomba atómica se cambiaran de bando con la promesa de una nueva identidad en Estados Unidos..."
Extraído de: http://www.lavanguardia.es/free/edicion ... 55798.html
De hacer caso a lo que indica La Vanguardia, y conforme a la información de la noticia de RTVE, Glenn Miller fue detenido, torturado y ejecutado por la Gestapo y murió en un hospital de París. Teniendo en cuenta que la ciudad fue liberada en Agosto de 1944, encuentro ciertas disonancias de espacio y tiempo. ¿Fue capturado Miller en Alemania y luego la Gestapo lo entregó a los aliados para que muriera en un hospital de París? Un poco raro, ¿no?
En cuanto a lo referido a la operación Eclipse, eso sí que no tiene (aparentemente) ningún sentido.
Aunque hay versiones más rocambolescas:
...un libro publicado en Gran Bretaña revela que Glenn Miller no sólo fue un gran patriota que se dejó la vida en los escenarios para alentar a las tropas, sino que además espió para Eisenhower. «The Glenn Miller conspirancy», de Hunton Downs, viene a desmentir la versión oficial sobre la muerte del músico: el avión en que viajaba fue bombardeado, por error, mientras trataba de cruzar el Canal de la Mancha.
Propaganda y canciones
Según el libro de Brown, Miller fue, en realidad, un mártir de guerra. El responsable de las fuerzas aliadas, el general Eisenhower, llegó a un acuerdo con el general alemán von Rundstedt y otros dos miembros de la cúpula nazi para que Miller volara junto a soldados de la División 101 hasta Krefeld, donde quedarían bajo protección de las fuerzas de Rundstedt. Después debían volar hasta Berlín, donde serían recibidos por el agente aliado Fritz Kolbe, y una vez allí, hacerse con el control de una estación de radio para emitir canciones de Miller y difundir propaganda y mensajes de Eisenhower al pueblo alemán.
Un burdel del París
Desgraciadamente para él, según el libro, había un topo en el entorno del general aliado y el plan llegó a oídos de Hitler, quien envió personalmente al coronel Otto Skorzeny, especialista en asuntos delicados. Primero fue usado como señuelo para obtener información de Eisenhower, después, tras ser capturado a las puertas de un burdel de París, fue torturado. Murió en un hospital militar. Esta hipótesis entronca con otro de los rumores, aquel que indica que Miller fue encontrado sin vida en un prostíbulo alemán donde fue acuchillado por una trabajadora del sexo alemana.
Extraído de: http://www.larazon.es/noticia/5896-glen ... -de-guerra
Lo de volar a Alemania para ocupar un emisora y difundir sus canciones y mensajes de Eisenhower es digno de un guión de Tarantino, quizás válido para la segunda parte de "Malditos Bastardos".
Eso sí, una vez que aparece Skorzény todo es posible. En realidad la Operación Greif no perseguía al viejo Ike, sino al joven Miller. La consecuencia inmediata es ya la que chirría: ¿le encontraron en un burdel de París o en uno alemán? En diciembre del 44 no había muchos alemanes en París, y la verdad, meterte en territorio enemigo para ir a un burdel, tiene bastantes riesgos añadidos a los de las posibles enfermedades venéreas...
Respecto al libro de Downs, he encontrado una demoledora crítica-reseña en el Herald Scotland, que traduzco a continuación (las notas en negrita y cursiva y los subrayados son míos).
Glenn Miller - como cualquiera con más de 65 años le dirá a usted – era el director de orquesta y trombonista más popular cuyos éxitos formaron la banda sonora de la vida de la mayoría de los estadounidenses y británicos durante los años de guerra. De acuerdo con registros oficiales, Glenn Miller estaba volando a través del canal para entretener a las tropas de EE.UU. en Francia en diciembre de 1944 cuando su avioneta desapareció. Ni él ni su cuerpo se recuperaron nunca.
La desaparición de Miller, en la cúspide de su fama y popularidad, fue un verdadero golpe. No es sorprendente que muchos no pudieran aceptar la explicación de su muerte, sobre todo porque no existe un cuerpo y el anuncio de su desaparición fue retrasada por una semana. Al igual que con la muerte de Marilyn Monroe en 1962, y Elvis Presley en 1977, la desaparición de Glenn Miller ha demostrado ser rica en posibilidades para los teóricos de la conspiración.
Especialmente para teóricos de la conspiración con la imaginación vívida. Lo cual es precisamente lo que tenemos en Hunter Downs, el autor de este último libro sobre la desaparición de Miller. La versión de Downs de lo que realmente sucedió contiene más nombres famosos en su reparto que el brillante biopic (biografía cinematográfica) de Hollywood de 1954, que cristalizó la versión oficial de los hechos en la mente de la mayoría de la gente. ¿Jimmy Stewart y Louis Armstrong en “La historia de Glenn Miller”? Bah! Downs tiene a las estrellas de cine David Niven y Broderick Crawford, al general Eisenhower, a Adolfo Hitler e incluso - en el más tenue de los enlaces - al príncipe Carlos en su libro.
Todo suena muy prometedor al hojear las credenciales de Downs. Un ex coronel de EE.UU., trabajó como periodista después de la Segunda Guerra Mundial y recibió una nominación para el premio Edward R. Murrow (premio al periodismo electrónico en memoria de “Ed” Murrow, el periodista que fue capaz de enfrentarse al senador McCarthy con varios reportajes e incluso en una entrevista en directo, base para la película “Buenas noches y buena suerte” de George Clooney)) por su cobertura de la Guerra Fría. Fue nominado para un Premio Pulitzer por sus reportajes sobre Vietnam. Tiene cuatro libros publicados. Desafortunadamente, la información en la sobrecubierta es la parte más comprensible, de “La Conspiración de Glenn Miller”. Este libro se lee como si el cerebro Downs simplemente hubiese explotado a lo largo de todas las páginas. No hay una estructura ni narración claras, y se va por la tangente tantas veces que corre el riesgo de perder al lector en cada página.
Uno tiene que preguntarse acerca de alguien que escribe sobre la conclusión de su investigación como "nuestra verdad final". ¿Qué es esto, una nueva religión? Que suene la campana de alarma tan pronto como el prólogo de “La Conspiración de Glenn Miller” - antes que el autor esté en pleno desarrollo. Y cuando se mete en materia, tenga cuidado: todo suena un poco histérico, relatando excitadamente sobre cómo llegó a encontrar piezas de información durante la búsqueda de 50 años para - lo siento, "nuestra" - verdad.
Todo es confuso, pero la teoría de Downs - por lo que este lector podía ver - es que Glenn Miller no se encontraba en Inglaterra durante la guerra sólo para que la banda pudiese actuar para los aliados y entretener a las tropas. Downs afirma que, debido a su ascendencia alemana, Miller podría hablar alemán y fue reclutado por la Oficina de Servicios Estratégicos, precursora de la CIA, para hacer transmisiones secretas – programas de propaganda de guerra psicológica- para los oyentes alemanes. El objetivo era conseguir apoyo entre los alemanes para un fin rápido a la guerra. Un movimiento, afirma Downs, que contaba con el apoyo de varios generales alemanes.
En cuanto a los sucesos de diciembre de 1944, de acuerdo con Downs, el avión de Miller aterrizó en el París ocupado y se dirigió hacia Alemania, donde Miller, siguiendo instrucciones de Eisenhower, se puso en contacto con algunos generales alemanes. Estaba encargado, dice Downs, de persuadirles para disparar a Hitler y de acabar así la guerra a su fin. Y en cuanto a la desaparición de Miller, Downs lo explica con un único reporte - basado en la evidencia de un soldado británico no identificado – que Miller fue asesinado por agentes alemanes en un burdel de París, no mucho después.
Como con cualquier teoría de la conspiración, la de Downs presenta atisbos de verosimilitud al respecto. Y se beneficia del hecho de sumarse a las teorías anteriores, como aquella en la que el avión de Miller fue golpeado accidentalmente por una bomba británica. Sin embargo, la efusividad de Downs, la escritura sin aliento y la tendencia a introducirse en el libro - ya sea sobre aspectos de la vida de Miller o de la suya u ofreciendo tediosos detalles sobre cómo se llevó a cabo su investigación – lo comprometen todo.
Lo mejor que puede decirse de ”La Conspiración de Glenn Miller” es que debe servir de inspiración para otros posibles autores. Esto demuestra que cualquiera llevar (algo) a la imprenta, sabiendo escribir o no. Y el señor Downs cae en la última categoría. Este libro es ilegible..
Fuente: http://www.heraldscotland.com/arts-ents ... -1.1042295
Después de tan descarnada crítica, poco más puedo añadir. Sólo que veo difícil que el libro entre a formar parte de la lista de posibles adquisiciones
Finalmente, para terminar, señalar que otra teoría afirma que los autores materiales de la muerte de Miller fueron nada más y nada menos que las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos, por el enfrentamiento entre el músico y los generales acerca de qué música debía interpretar la Banda de la USAF, serenatas y swing, en opinión de Miller, o marchas militares, en opinión de los altos mandos. Eso al menos es lo que afirma el libro de Clarence B. Wolfe, He cumplido mi palabra: La promesa personal en la Segunda Guerra Mundial entre un soldado raso del Ejército y su capitán sobre lo que realmente pasó con Glenn Miller (AuthorHouse, 2006). Más información al respecto, y también sobre otras teorías que rodean la muerte de Miller se pueden encontrar en http://www.forosegundaguerra.com/viewtopic.php?p=37724