Publicado: Mié Nov 17, 2021 9:28 pm
He leído el cómic (benditas bibliotecas locales) y, con el antecedente de los anteriores cómics, éste casi es bueno. Casi, porque tiene los mismos defectos que los precedentes.
Cosas buenas:
-la batalla de Midway es narrada desde el punto de visto de dos pilotos estadounidenses y de dos marinos nipones. Los primeros pilotan un Catalina y un Dauntless, respectivamente. Los nipones forman parte de un submarino (¿os imagináis de cuál?). En cierto momento, me recuerda un poco a Tora Tora.
-El aspecto gráfico es impecable, fantástico. Casi me pongo palote (naaaaa, es coña, pero el dibujante es un crack, mis dieses y un nobel para él)
Cosas malas:
-Al estar centrada en lo que pasa en la guarnición de Midway, la narración de la batalla, es, en general, muy generalista. En fin, es marca de la casa, no diré nada más.
-Un fallo de secuencias o que tengo las gafas sucias, porque en una viñeta el protagonista pilota un Brewster Buffalo, en la siguiente aparece en lo que parece la cabina de un Wildcat y finalmente aterriza con un Buffalo. No descarto que sean mis gafas, pero el efecto es muy raro.
El sentido del humor de la obra, que tiene un momento impagable: cuando están volando para atacar a los portaaviones japoneses y se produce el momento Buffalo/Wildcat citado. De repente, los Zeros japoneses atacan desde arriba y por detrás a la formación americana. Nuestro co-protagonita useño, que los tiene más gordos que el caballo de Espartero, da la alarma a su escuadrón...
¡A GRITOS! Se le ve la campanilla mientras berrea con toda su alma "¡Japos! ¡Japos a la seis! ¡Break, break, break!!!"
Ni radio ni puñetas, a lo John Wayne, a grito pelado. ¡Di que sí, la radio, para los flojos!
Joer, ni en Hazañas Bélicas metían la pata así.
Otra cosa. Los protas se pasan todo el rato llamando "japos" a los japoneses. Por lo que conozco de la censura americana, como se les ocurra publicar este cómic en USA usando el término equivalente "japs", os garantizo dos cosas:
Una, que el cómic no es publica ni pidiéndolo de rodillas.
Dos, que con la multa que les cae da para fundar otra editorial.
"Japos" puede sonar relativamente inofensivo en España, pero en EEUU es algo que llevan muy a pecho (al menos públicamente) y que puede dar momentos muy jocosos, como los dos citados. Y eso sin tener en cuenta el momento glorioso de llamarles "amarillos". El puro que les pueden meter a martillazos por el ojete y sin apagar no lo mejora ni la plantación cubana más celebérrima.
Otra cosa. Vale que están en guerra, que les toca ir a pringar como capullos y que les matan a los amigos, pero leer cada tres o cuatro páginas "puta guerra" se hace cansino. Como la costumbre de dejar sin traducir algunas palabras (Véase el "break" arriba citado), en especial algunos tacos, como el clásico "bloody hell" que popularizara el bueno de Blueberry en sus tiempos.
En resumen, este cómic se deja leer, es entretenido y un goce para la vista. El guión es casi decente, si descontamos que cojea del lado useño de mala manera (16 páginas para los protas americanos, 8 para los japoneses).
Mentalmente, mientras lo leía, lo comparaba un tebeo bélico de mi infancia en el que una pareja de pilotos de la RAF y su Mosquito (Braddock era el piloto, por si alguien necesita más pistas) eran destinados al Pacífico y terminaban despegando desde el Enterprise con su Mosquito, armado con un cañón Molins de 57 mm, con el que hundían un destructor. Incluso dedicándole sólo la quinta parte de toda su extensión (Braddock y cía tomaban parte con su Mosquito hasta en el ataque de Doolittle) explicaba más que este cómic sobre la batalla.
Aún así, no se me ha caído el alma a los pies con este, aunque sea tan maníqueista. El detalle que los japoneses sean tripulantes de submarinos me ha gustado especialmente.
Cosas buenas:
-la batalla de Midway es narrada desde el punto de visto de dos pilotos estadounidenses y de dos marinos nipones. Los primeros pilotan un Catalina y un Dauntless, respectivamente. Los nipones forman parte de un submarino (¿os imagináis de cuál?). En cierto momento, me recuerda un poco a Tora Tora.
-El aspecto gráfico es impecable, fantástico. Casi me pongo palote (naaaaa, es coña, pero el dibujante es un crack, mis dieses y un nobel para él)
Cosas malas:
-Al estar centrada en lo que pasa en la guarnición de Midway, la narración de la batalla, es, en general, muy generalista. En fin, es marca de la casa, no diré nada más.
-Un fallo de secuencias o que tengo las gafas sucias, porque en una viñeta el protagonista pilota un Brewster Buffalo, en la siguiente aparece en lo que parece la cabina de un Wildcat y finalmente aterriza con un Buffalo. No descarto que sean mis gafas, pero el efecto es muy raro.
El sentido del humor de la obra, que tiene un momento impagable: cuando están volando para atacar a los portaaviones japoneses y se produce el momento Buffalo/Wildcat citado. De repente, los Zeros japoneses atacan desde arriba y por detrás a la formación americana. Nuestro co-protagonita useño, que los tiene más gordos que el caballo de Espartero, da la alarma a su escuadrón...
¡A GRITOS! Se le ve la campanilla mientras berrea con toda su alma "¡Japos! ¡Japos a la seis! ¡Break, break, break!!!"
Ni radio ni puñetas, a lo John Wayne, a grito pelado. ¡Di que sí, la radio, para los flojos!
Joer, ni en Hazañas Bélicas metían la pata así.
Otra cosa. Los protas se pasan todo el rato llamando "japos" a los japoneses. Por lo que conozco de la censura americana, como se les ocurra publicar este cómic en USA usando el término equivalente "japs", os garantizo dos cosas:
Una, que el cómic no es publica ni pidiéndolo de rodillas.
Dos, que con la multa que les cae da para fundar otra editorial.
"Japos" puede sonar relativamente inofensivo en España, pero en EEUU es algo que llevan muy a pecho (al menos públicamente) y que puede dar momentos muy jocosos, como los dos citados. Y eso sin tener en cuenta el momento glorioso de llamarles "amarillos". El puro que les pueden meter a martillazos por el ojete y sin apagar no lo mejora ni la plantación cubana más celebérrima.
Otra cosa. Vale que están en guerra, que les toca ir a pringar como capullos y que les matan a los amigos, pero leer cada tres o cuatro páginas "puta guerra" se hace cansino. Como la costumbre de dejar sin traducir algunas palabras (Véase el "break" arriba citado), en especial algunos tacos, como el clásico "bloody hell" que popularizara el bueno de Blueberry en sus tiempos.
En resumen, este cómic se deja leer, es entretenido y un goce para la vista. El guión es casi decente, si descontamos que cojea del lado useño de mala manera (16 páginas para los protas americanos, 8 para los japoneses).
Mentalmente, mientras lo leía, lo comparaba un tebeo bélico de mi infancia en el que una pareja de pilotos de la RAF y su Mosquito (Braddock era el piloto, por si alguien necesita más pistas) eran destinados al Pacífico y terminaban despegando desde el Enterprise con su Mosquito, armado con un cañón Molins de 57 mm, con el que hundían un destructor. Incluso dedicándole sólo la quinta parte de toda su extensión (Braddock y cía tomaban parte con su Mosquito hasta en el ataque de Doolittle) explicaba más que este cómic sobre la batalla.
Aún así, no se me ha caído el alma a los pies con este, aunque sea tan maníqueista. El detalle que los japoneses sean tripulantes de submarinos me ha gustado especialmente.