Publicado: Dom Nov 12, 2006 2:52 am
por ParadiseLost
Hola a todos.
Estaba hoy leyendo este libro, y me he encontrado unas líneas francamente interesantes. Cito textualmente:
[...] Sabía que debíamos pasar por aquellos malos momentos para conocer después una Humanidad bondadosa. Por lo menos era lo que nos había dicho nuestro Führer Adolf Hitler. Nada de esto existe. Que descanse en paz. No le guardo rencor como tampoco a los demás grandes dirigentes de este mundo. Por lo menos él nos ha beneficiado con la duda, puesto que no ha tenido ocasión de establecer esos días siguientes a la victoria. En cuanto que los otros, que han organizado su pequeña paz temblorosa en los cuatro rincones del mundo, los otros que, estúpidamente obsesionados por un pánico injustificado y en nombre de una evolución educadora, han dejado a los primates del mundo la ocasión de encender un poco en todas partes amenazadores incendios, esos otros pueden ser juzgados.
Comeciantes dignos de la horca. Comerciantes que no pudiendo vender negros, han encontrado un negocio casi tan rentable y venden en la actualidad los blancos a los negros. Todo ello arropado en una pequeña política melosa de mujer vieja. Una política que no toma posición.
¿Quién sabe? El viento puede cambiar. Evidentemente, en la actitud de Hitler o de Mussolini había otro estilo. Éstos se permitieron decir no a los viejos convencionalismos. A todos los potentados, indistriales, masones, judíos o culos benditos. En aquella época, todos esos indolentes callaban como muertos, locos de inquietud ante sus huchas en las cuales el director de orquesta Hitler se surtía a manos llenas. Esto, evidentemente, les hacía palidecer viendo derrochar todo aquel dinero para relizar una gran ópera. Entonces, los especuladores cagones y atemorizados subieron al escenario y estrangularon al director de escena pródigo. Pero no conocen la paz. Los cólicos los torturan sin parar. Están a merced del primer músico, negro o amarillo, que se arriesgue a hacerles bailar otro baile. Pero ese baile no será europeo y eso no lo entienden. [...]

Ante tamaña joya me he quedado realmente impresionado.
Dejando de lado esto, personalmente el libro me está defraudando bastante. Después de leer bastantes libros sobre vivencias personales de soldados de la segunda guerra mundial (del bando alemán) no acabo de conectar con el libro. Prefiero el último que me leí, Un extraño para mí mismo, donde si que se profundiza en la doble moral de un soldado como máquina de matar y ser humano a la vez.
El soldado olvidado me parece más una novela ambientada en la segunda guerra mundial, bastante superficial en su contenido. Pero al fin al cabo, esa es sólo mi opninón. Si alguno de los presentes lo ha leído y quiere aportar su punto d evista, bienvenido será.

Saludos