Publicado: Sab Ene 25, 2020 10:21 pm
Salvo cuatro submarinos nipones en manos británicas, el resto estaban bajo control estadounidense. Y Washington no estaba dispuesto a ceder el control de ninguno de ellos. Aunque se creó en diciembre de 1945 la Comisión para el Extremo Oriente en Moscú, con un representante británico, otro norteamericadno, otro de la China nacionalista y uno soviético, más entre nueve y once miembros menores, esta comisión fue un fracaso. Uno de sus cometidos era decidir la división de los buques de guerra de la antigua armada imperial.
Para entonces su número iba disminuyendo. Algunos habían sido desmilitarizados como transportes o para limpiar campos de minas. Tambíen es cierto que MacArthur no había esperado el dictamen de la comisión y había comenzado el desguace de manera unilateral. Todo barco por encima de 3.800 toneladas (o que es lo mismo, todo lo que fuera mayor que un destructor), sería desguazado por los Estados Unidos. Finalmente, el reparto de los buques japoneses fueron repartidos al azar en 1947. Nada se dijo de los submarinos.
Tan pronto como en diciembre de 1945, con el trabajo del NavTechJap finalizado, el consenso era que todos los submarinos nipones debían ser destruidos de inmediato. Para el almirante Chester Nimitz, no había beneficio alguno en mantenerlos y mucho menos en darlos a otras naciones, que estaban por delante de la tecnología nipona y no los querían. Para las pequeñas naciones del Pacífico constituirían un elemento de desequilibrio en el balance de poder en la zona. Además, no se quería que la URSS se hiciera con ninguno. Con la US Navy retirando un gran número de buques ASW y concentrando al resto en el Atlántico, lo último que deseaban los estrategas navales era una flota submarina en el Pacífico reforzada. Nimitz estaba obviamente de acuerdo con MacArthur (que quería destruirlo todo, desde los Arisakas a los Zeros); también estaba de acuerdo el almirante William Leahy, ayudante naval del presidente Truman.
Salvo los trasladados a Hawaii (de los que hablaré luego), todos los submarinos nipones, incluídos los kaiten, serían destruidos. Esto se puso en práctica el 1 de abril de 1946, con la operación “Road’s End”. Dos docenas de submarinos anclados en Sasebo, fueron llevados a una zona profunda cerca de la isla Goto-Retto y destruidos con cargas explosivas.
Otras operaciones similares tuvieron lugar en mayo de 1946. La Real Marina australiana hundió algunos durante la operación “Bottom”. Para enero de 1947 la destrucción de los submarinos nipones había sido casi finalizada. Faltaban los submarinos más pequeños de algunas bases aisladas. El último de estos fue descubierto en 1989: era un torpedo suicida Kaiten descubierto oculto en un subterráneo situado debajo de un edificio que había formado parte de la base naval de Hikari.

El último submarino de la marina imperial, el Ha-204. Fue desguazado en 1948.
Fuente https://wwiiafterwwii.wordpress.com/201 ... ising-sun/
(continuará...)
Para entonces su número iba disminuyendo. Algunos habían sido desmilitarizados como transportes o para limpiar campos de minas. Tambíen es cierto que MacArthur no había esperado el dictamen de la comisión y había comenzado el desguace de manera unilateral. Todo barco por encima de 3.800 toneladas (o que es lo mismo, todo lo que fuera mayor que un destructor), sería desguazado por los Estados Unidos. Finalmente, el reparto de los buques japoneses fueron repartidos al azar en 1947. Nada se dijo de los submarinos.
Tan pronto como en diciembre de 1945, con el trabajo del NavTechJap finalizado, el consenso era que todos los submarinos nipones debían ser destruidos de inmediato. Para el almirante Chester Nimitz, no había beneficio alguno en mantenerlos y mucho menos en darlos a otras naciones, que estaban por delante de la tecnología nipona y no los querían. Para las pequeñas naciones del Pacífico constituirían un elemento de desequilibrio en el balance de poder en la zona. Además, no se quería que la URSS se hiciera con ninguno. Con la US Navy retirando un gran número de buques ASW y concentrando al resto en el Atlántico, lo último que deseaban los estrategas navales era una flota submarina en el Pacífico reforzada. Nimitz estaba obviamente de acuerdo con MacArthur (que quería destruirlo todo, desde los Arisakas a los Zeros); también estaba de acuerdo el almirante William Leahy, ayudante naval del presidente Truman.
Salvo los trasladados a Hawaii (de los que hablaré luego), todos los submarinos nipones, incluídos los kaiten, serían destruidos. Esto se puso en práctica el 1 de abril de 1946, con la operación “Road’s End”. Dos docenas de submarinos anclados en Sasebo, fueron llevados a una zona profunda cerca de la isla Goto-Retto y destruidos con cargas explosivas.
Otras operaciones similares tuvieron lugar en mayo de 1946. La Real Marina australiana hundió algunos durante la operación “Bottom”. Para enero de 1947 la destrucción de los submarinos nipones había sido casi finalizada. Faltaban los submarinos más pequeños de algunas bases aisladas. El último de estos fue descubierto en 1989: era un torpedo suicida Kaiten descubierto oculto en un subterráneo situado debajo de un edificio que había formado parte de la base naval de Hikari.

El último submarino de la marina imperial, el Ha-204. Fue desguazado en 1948.
Fuente https://wwiiafterwwii.wordpress.com/201 ... ising-sun/
(continuará...)