Publicado: Mié Feb 25, 2015 9:14 pm
por Bitxo
Pues he visto la peli y, bueno, jejejeje... ejem, ejem y ejem.

Adelanto que cuento algunos detalles de al peli, por si alguien no la ha visto.

Como todo lo último que he visto donde el Brad Pitt tiene algo que ver, la peli está hecha con gusto y ganas. Y como de costumbre falla en lo esencial: en la historia. Vamos, que eso de dedicar tanto presupuesto y habilidad en más o menos todo sólo para lograr un guión para adolescentes puede estar bien en otros géneros, pero en el histórico... Porque uno ve una peli tan bien ambientada y espera eso: cine histórico. Quiero decir que, al menos en mi caso, la lógica me empuja a esperar algo más de tanto esfuerzo en lograr una calidad que no se encuentra más allá de la ambientación, fotografía e interpretación (y en este último apartado tampoco es que me haya parecido tanto, especialmente en un Brad Pitt todavía más tópico que de costumbre). Con todo esto, la decepción es inevitable.

En descargo del guionista, recordaré que el Ejército EUA sólo apoya a Hollywood si le gusta la historia, por lo que si quieres material, lugares, especialistas militares y hasta dinero, tienes que pasar por el aro patriotero. Al menos eso tengo entendido.

El mensaje es bien simple y el Brad Pitt lo repite hasta la saciedad: haz tu trabajo. Hasta el santurrón del novato acaba entendiéndolo, aunque para ello tenga que estresarlo un tigercito de nada, que nadie sabe que hacía allí solito ni tampoco porque se dedica a avanzar cuando tiene una posición prácticamente invulnerable contra un pelotón de Shermans. Y, por supuesto, el mensaje no basta con machacarlo y demostrarlo, sino que hay que sacarlo de quicio hasta el punto de llegar a ese heroicismo tan estúpido como increíble al que nos tiene acostumbrados Hollywood. La guinda la de siempre: el superhéroe muere poco a poco, como debe ser en toda epopeya griega, digo estadounidense.

Lo de las trazadoras... Eso es como para partirse de la risa de exagerado que es. Aunque es un tema que no tengo muy estudiado, que yo sepa, las gastaba sobre todo el líder del pelotón para marcar el objetivo. O sea, que trazadoras en la MG de torreta (la coaxial). Las MGs de a pie es otro tema. Una de cada x balas era trazadora según país. He leído que una de cada cinco en el caso EUA, pero me parece excesivo. Sobre este tema cabría apuntar alguna cosa:

- La munición trazadora es más ligera que la normal, pues parte del proyectil es carga incendiaria. Ello supone que la trayectoria no va a ser idéntica a la del proyectil normal. Es más, como esa carga se va quemando por el camino, a más recorrido mayor diferencia. Se que estos proyectiles estaban pensados para "simular" una trayectoria normal hasta cierta distancia, y que a partir de ahí la cosa difería lo suyo.

- El color dependía del compuesto químico de la carga incendiaria. Así que no se hasta qué punto podía haber variedad de colores. Sí se que no había un color por nación, como parece indicar la película, sino que iban por armas y/o calibres y cada Ejército tenía su repertorio. Hay que tener en cuenta que la trazadora no sólo sirve para indicar a dónde, más o menos, van tus proyectiles, sino también para indicarle al enemigo de dónde disparas. Así que podías encontrar trazadoras de colores apagados en antiaéreos, por ejemplo. Con todo, los defensores de las trazadoras argumentaban con el efecto sicológico por intimidante, por lo que algunas MGs como las de los bombarderos eran rojas. Bueno, me parece que en apartado aéreo los colores solían ser más vivos. Por último, en la cinta de una MG no sólo había un color, sino dos, sirviendo uno para indicar que la cinta se agotaba. En resumen, según la función del arma y de la filosofía de turno, se usaba un color u otro, y podía haber un segundo color que indicara la proximidad de la recarga.

Otro detallito de la peli es que cuando revienta una mina bajo la oruga del Sherman, la dotación se baja para pisotear alegremente alrededor del tanque. Señal de que habían leído en el guión que sólo había una mina, no menos solitaria que el Tiger o el propio Sherman. En esta peli, hasta las minas son emulaciones de Don Quijote...

En resumen, si bien uno se alegra de encontrarse con un producto de Hollywood con detalles esmerados -incluso en demasía, tanto que resulta algo gótica- y soldados estadounidenses haciendo travesuras, acaba decepcionado porque sus travesuras quedan justificadas y, en cualquier caso, en pañales ante el implacable "haz tu trabajo", que para eso somos héroes. La escenita donde el oficial alemán manda a sus hombres a ser carne de cañón con arenga incluida, mientras él se queda en retaguardia, en contraposición a un Brad Pitt cicatrizado que hace frente a lo imposible junto a los suyos, es sólo uno más de tantos colmos del cine hollywoodense ante el cual tienes dos opciones: o lo ignoras para poder disfrutar de lo bueno de la peli, o la quitas y te vas a vomitar.