Publicado: Dom Nov 29, 2020 4:24 pm
por grognard
No voy a abundar en los comentarios de los compañeros, porque han expresado muy bien las sensaciones que me despertó la película. He de reconocer, eso sí, que ya iba predispuesto negativamente, porque la información que había leído, y los trailers que había visto, me habían dado la sensación de que se trataba de una nueva aventura parafernálica del director Roland Emmerich en su periplo por el cine comercial norteamericano.

Dicho esto, lo primero que me llamó la atención era que para contar la batalla de Midway se acudiera a casi tres cuartos de hora de narración del ataque a Pearl Harbor, en lo que me pareció un intento de demostrar algo así como "pues yo lo hago mejor", comparándolo con el "Pearl Harbor" de Michael Bay. Desde mi punto de vista, algo totalmente innecesario, pues un buen prólogo explicando la situación en la que se encontraba la marina de Estados Unidos en ese momento tras los descalabros sufridos hubiese servido más que de sobra para ubicar al espectador, neófito o no.

Obviamente, esta amplia introducción tiene el objetivo, desde mi punto de vista totalmente patriotero, de demostrar lo malos que son los nipones, y lo buenos, caballerosos y testosterónicos que eran los pilotos de la US Navy, unos vaqueros fanfarrones y vengativos cuyo último objetivo había de consistir en devolver el golpe a esos "malvados amarillos".

El desarrollo de la batalla en sí se me hace completamente confuso y farragoso. Llega un momento en que no sabes quién es quién, ni lo que hace, ni a quién ataca, ni para qué. Y eso que partimos de la base de que servidor conocer algo más que un poco el desarrollo de esta batalla. En ese sentido, me quedo con el "Midway" de 1976, tal como comentaba Ramcke, ya que al menos allí, incluso con la trama paterno-filial de Charlton Heston y Edwar Albert, y el obligado desfile de estrellas cinematográficas, uno se queda con la sensación de que ha entendido quién ataca a quién, con qué objetivo, cómo se consigue descubrirlo, las dificultades de encontrar a la flota enemiga en la vastedad del océano, y la forma en que se llevan a cabo los ataques aéreos.

Por otro lado, las interpretaciones me parecen bastante planas, sobre todo las de la mayoría de los vaqueros-pilotos que se encuentran en primera línea de fuego. Los actores ya más consagrados (Woody Harrelson, Dennis Quaid o Aaron Eckard) me parecen un poco perdidos en la trama, haciendo lo que pueden para dar cierto viso de realidad y credibilidad al asunto.

No me explayo más. Al menos me quedo con algo positivo, que Roland Emmerich no recrease, además, la incursión Doolittle como segundo prólogo a esta película. Si lo hubiera hecho, posiblemente nos hubiese quedado más claro lo sucedido en la batalla, aunque por las exigencias del metraje, posiblemente se hubiese quedado en una conversación entre personajes diciendo algo así como "si, los japoneses nos atacaron pero conseguimos derrotarles".