Publicado: Mié Nov 15, 2006 10:37 am
Una gran película. Muy bien ambientada y con una interpretación soberbia. Me gustó especialmente porque es distinta a otras que he visto sobre la IIGM, en el sentido de que está narrada desde un punto de vista psicológico. Además en un tema tan delicado como los últimos días de Hitler, me pareció importante que fuera tan objetiva. No trata de tomar partido, simplemente presenta los hechos como ocurrieron, y deja al espectador que juzgue por si mismo.
Como a Otto, la escena que más me impresionó fue la del envenenamiento de los hijos de Goebbels por su propia madre.
Es escalofriante pensar cómo se puede llegar a un fanatismo tan absoluto. Realmente creo que esto es una de las cosas que más me impactan al hablar de la IIGM, y el caso de Magda Goebbels me parece especialmente cruel.
Este que posteo es un extracto sacado de un artículo del diario "El Mundo", en el que se hace una reconstrucción de los últimos días vividos por Eva Braun y Magda Goebbels:
LAS CARTAS DE LA MUERTE
Magda regresó un poco más tarde y entró en su propia habitación. Tras un rato, subió de nuevo las escaleras con el doctor Stumpfegger. Al bajar de nuevo, estaba llorando. Se sentó a una mesa y se puso a hacer solitarios con una baraja. Joseph Goebbels se unió a ella, pero no intercambiaron palabra.
Cuando los preparativos para quemar los cadáveres estuvieron terminados, los Goebbels subieron al jardín. Eran, aproximadamente, las 9 de la noche. El estruendo de los combates cercanos era ensordecedor y la noche, a pesar de las columnas de humo que se elevaban hacia el cielo, se iluminaba con las llamas de los incendios y los fogonazos de las explosiones.
Aquí, de nuevo, difieren las versiones sobre el momento final. Un relato sostiene que Joseph se pegó un tiro, mientras Magda tomaba una cápsula de cianuro. Otra, que Goebbels le pidió a un guardia que los ametrallara mientras paseaban por el calcinado jardín.
El 28 de abril, 3 días antes de su muerte, Magda había escrito una carta a su hijo Harold que, milagrosamente, llegó hasta la prisión inglesa donde se hallaba. En ella decía: "El mundo que vendrá después del Nacional Socialismo es uno en que no merece la pena vivir y por esa razón me he llevado a los niños también. Son demasiado buenos para la vida que vendrá cuando nos hayamos ido y Dios misericordioso me entenderá si los libero yo misma".
Al día siguiente, el 2 de mayo, los rusos entraron en el búnker. Encontraron en sus camas a seis niños con pijamas blancos, las niñas con lacitos blancos en el pelo, como si estuvieran durmiendo.
http://www.el-mundo.es/especiales/2002/ ... index.html
Otto Skorzeny escribió:Para mí, la escena más terrible es la que protagoniza Magda Goebbels cuando, uno a uno, va envenenando a sus seis hijos. Pocas veces resulta tan terriblemente cierta la frase de que, en ocasiones, la realidad supera a la ficción.
Como a Otto, la escena que más me impresionó fue la del envenenamiento de los hijos de Goebbels por su propia madre.
Es escalofriante pensar cómo se puede llegar a un fanatismo tan absoluto. Realmente creo que esto es una de las cosas que más me impactan al hablar de la IIGM, y el caso de Magda Goebbels me parece especialmente cruel.
Este que posteo es un extracto sacado de un artículo del diario "El Mundo", en el que se hace una reconstrucción de los últimos días vividos por Eva Braun y Magda Goebbels:
LAS CARTAS DE LA MUERTE
Magda regresó un poco más tarde y entró en su propia habitación. Tras un rato, subió de nuevo las escaleras con el doctor Stumpfegger. Al bajar de nuevo, estaba llorando. Se sentó a una mesa y se puso a hacer solitarios con una baraja. Joseph Goebbels se unió a ella, pero no intercambiaron palabra.
Cuando los preparativos para quemar los cadáveres estuvieron terminados, los Goebbels subieron al jardín. Eran, aproximadamente, las 9 de la noche. El estruendo de los combates cercanos era ensordecedor y la noche, a pesar de las columnas de humo que se elevaban hacia el cielo, se iluminaba con las llamas de los incendios y los fogonazos de las explosiones.
Aquí, de nuevo, difieren las versiones sobre el momento final. Un relato sostiene que Joseph se pegó un tiro, mientras Magda tomaba una cápsula de cianuro. Otra, que Goebbels le pidió a un guardia que los ametrallara mientras paseaban por el calcinado jardín.
El 28 de abril, 3 días antes de su muerte, Magda había escrito una carta a su hijo Harold que, milagrosamente, llegó hasta la prisión inglesa donde se hallaba. En ella decía: "El mundo que vendrá después del Nacional Socialismo es uno en que no merece la pena vivir y por esa razón me he llevado a los niños también. Son demasiado buenos para la vida que vendrá cuando nos hayamos ido y Dios misericordioso me entenderá si los libero yo misma".
Al día siguiente, el 2 de mayo, los rusos entraron en el búnker. Encontraron en sus camas a seis niños con pijamas blancos, las niñas con lacitos blancos en el pelo, como si estuvieran durmiendo.
http://www.el-mundo.es/especiales/2002/ ... index.html