Publicado: Lun Jun 08, 2009 1:13 am
por Bitxo
A mí sí que me ha gustado la película. La he visto esta tarde y, la verdad, me ha encantado. Es cierto que está muy sujeta a la obra teatral, pero ello tiene sus ventajas, como unos diálogos excelentes que explican, junto a una magistral interpretación, todo lo que tienen que explicar.

No creo que el verdadero objetivo de la película sea una explicación de la Alemania nacionalsocialista. Quien espere esto quedará defraudado ante una aparente falta de principio y fin definidos. Más bien parece que se pretende narrar cómo la corriente nazi afectó a unos seres determinados, ligándose a sus circunstancias íntimas. No es, por tanto, una explicación del por qué; pero sí del cómo poniendo sirviéndose de ejemplos localizados, quizás demasiado para el gusto de un público que busca un tipo de cine efectista. De hecho, la considero una de esas raras películas se acercan o recuerdan el género literario en el cual el autor se sirve más del diáologo y el análisis íntimo de los personajes como vehículos del mensaje a transmitir, que de paisajes o acciones.

Por si nadie se ha fijado, me parece que es la única película sobre el nacionalsocialismo en la que no aparece Hitler más allá de un retrato o cartel publicitario. Y es que no es, repito, una película de nazis, sino de alemanes atrapados en el nazismo. Alemanes que se autoengañan, gracias a una mezcla de ambición y cobardía, y hasta logran, al menos durante un tiempo, eludir la carga de la responsabilidad disfrutando de una mejoría en sus vidas a todos los niveles. Porque Halder no es ni bueno ni malo. Es un ser humano que trata de situar sus virtudes y defectos en la avalancha que arrasa la sociedad donde vive.