Publicado: Mié Ago 22, 2018 12:29 pm
por grognard
Hoy ha aparecido en prensa una noticia indicando que podrían existir dudas acerca de lo que realmente sucedió en Ramree:

La verdad sobre una de las mayores leyendas de la Segunda Guerra Mundial: la masacre de 900 soldados devorados por cocodrilos
Ocurrió en 1945, sobre el final de la contienda. Los tenebrosos manglares de Myanmar y las teorías más increíbles sobre el hecho

https://www.infobae.com/america/histori ... ocodrilos/

Extraigo algunos fragmentos:

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Para el capitán inglés de la Royal Navy Eri Bush -quien presenció y documentó todos los episodios- se trataba de una misión suicida. "Entre las desventajas a las que tuvieron que enfrentarse los japoneses se encuentran los horrores indescriptibles de los manglares. Oscuros durante el día y durante la noche, hectáreas de bosque denso e impenetrable; kilómetros de profundo barro negro… mosquitos, escorpiones, extraños insectos que vuelan por billones y -lo peor de todo- cocodrilos. Sin comida. Sin agua potable que pudiera obtenerse en ningún sitio. Difícilmente los japoneses fueron conscientes de las pésimas condiciones que había allí. Los prisioneros que sacábamos de aquellos manglares durante las operaciones fueron encontrados semi-deshidratados y en unas condiciones psicológicas deficientes".

Luego se repite literalmente el testimonio del post anterior, con algunos datos que no coinciden exactamente (en el post anterior decía que la fuente era Bruce Wright, soldado británico, aunque el nombre es muy parecido):
"Esa noche, la del 19 de febrero de 1945, fue la más horrible que cualquier miembro de la dotación de Marina haya visto nunca. Los disparos lejanos de los fusiles en aquel pantano negro, los gritos de hombres heridos que eran aplastados entre las fauces de enormes reptiles y el sonido preocupante de los cocodrilos provocó una infernal cacofonía que rara vez se ha repetido sobre la tierra. Al amanecer llegaron los buitres para limpiar lo que los cocodrilos habían dejado. De aproximadamente mil soldados japoneses que se introdujeron en los pantanos de Ramree, solo unos veinte fueron encontrados con vida". El tenebroso relato pertenece a Bruce S. Wrighten, un naturista (¿no querrá decir "naturalista"?) canadiense que escribió Wildlife Sketches Near and Far.
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Los posicionamientos en contra de la versión de la masacre a causa de los cocodrilos, son entre otros:

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(...)una investigación hecha por el National Geographic puso dudas sobre aquella versión que la colocaba como la mayor masacre humana perpetrada por animales.
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(Comentario: Si el rigor sobre esta historia es el mismo que sobre otros temas históricos que hemos visto en los últimos años por parte de National Geographic en sus documentales, es para echarse a temblar)

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Otro que la niega o la pone en duda es el historiador británico McLynn Frank: "Si 'miles de cocodrilos' estuvieron involucrados en esta masacre, como afirma el mito urbano, ¿cómo habían sobrevivido estos monstruos antes y cómo sobrevivieron después? El ecosistema de un manglar, con una vida de mamíferos exigua, no habría permitido la existencia de tantos saurios antes de que llegaran los japoneses (los animales no están exentos de las leyes de la superpoblación y la inanición). Al final ese problema es una evidencia externa".

Como sea, la masacre existió. Quizás las muertes de los japoneses no se respondan todas desde la voracidad de los cocodrilos, sino por el contrario. Atrapados en el manglar, sin posibilidad de escapatoria, fueron un blanco fácil para los ingleses, que terminaron de hacer el trabajo de algunos muchos cocodrilos que también se dieron un manjar. Otros testigos aseguran que no fueron más de 20 los que murieron en las bocas de los animales y que el resto murió como consecuencia de enfermedades, ahogados, o por las balas británicas, de acuerdo al diario ABC de España.
Pero hay otra prueba más que podría colocar las palabras del naturalista canadiense en tela de juicio. Al momento de la masacre es probable que Wrighten no estuviera en ese lugar, sino que tiempo después rearmaría su crónica sobre la base de los testimonios de las nativos que allí estaban y que alimentaron el mito sobre los cocodrilos de agua salada.
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Como puede verse, teorías para todos los gustos...