Publicado: Sab Sep 14, 2019 11:17 pm
Hola a todos,
En un principio no tenía muy claro donde ubicar esta noticia, pero creo que el mejor lugar del foro es este hilo, sin duda.
Sólo con el subtitulo ya lo dice todo, y menuda joyita:
"A mediados de agosto de 2019 murió el teniente coronel Julio Arturo Heil. Tenía 92 años y guardó un secreto de su juventud de por vida: Perón lo había enviado a la Patagonia para que le entregara un maletín con documentación secreta... ¡a Hitler! Antes de fallecer le dijo a sus hijos: “Cuando yo no esté, pueden dar a conocer esta historia”
Y no hay que dejar de mencionar que Basti aparece, como en toda buena historia de Hitler viviendo en sudamérica que se precie.
Añado un fragmento, el del supuesto encuentro:
Para leerlo todo: https://www.infobae.com/sociedad/2019/0 ... bariloche/
Yo pensaba que Hitler y el alcohol no eran buenos amigos, pese a que haya información sobre el frecuente uso de las drogas. Además, con el pulso que debía tener ya por aquella época, no se si estaría muy por la labor de coger la botella, servir y brindar, o incluso dar la mano si me apuras.
En fin... (suspiro)
En un principio no tenía muy claro donde ubicar esta noticia, pero creo que el mejor lugar del foro es este hilo, sin duda.
Sólo con el subtitulo ya lo dice todo, y menuda joyita:
"A mediados de agosto de 2019 murió el teniente coronel Julio Arturo Heil. Tenía 92 años y guardó un secreto de su juventud de por vida: Perón lo había enviado a la Patagonia para que le entregara un maletín con documentación secreta... ¡a Hitler! Antes de fallecer le dijo a sus hijos: “Cuando yo no esté, pueden dar a conocer esta historia”
Y no hay que dejar de mencionar que Basti aparece, como en toda buena historia de Hitler viviendo en sudamérica que se precie.
Añado un fragmento, el del supuesto encuentro:
(...)
"Me hace pasar. Hitler estaba sentado detrás de su escritorio. Se levanta, lo saludo, me saluda. Me pregunta por el general Perón. La pronunciación de Hitler era bastante difícil de entender. Se ve que le costaba hablar castellano. Le entrego la documentación secreta, cambiamos dos, tres palabras. Me pregunta cómo está el general. Después se da vuelta, saca una botella de cognac que tenía en un estante, dos copas y brindamos por la Argentina y por el presidente Perón. Me dice que le transmita sus saludos, yo le digo lo mismo, que le voy a dar sus saludos al señor general. Nos damos la mano, me retiro. El mismo oficial con el jeep me estaba esperando, subo. Volvemos al aeroparque de Bariloche que era de tierra, arena. Subo al avión que también los oficiales me estaban esperando… Se ve que ya todo estaba arreglado. Y en el más absoluto silencio regresamos a la base Palomar".
(...)
Para leerlo todo: https://www.infobae.com/sociedad/2019/0 ... bariloche/
Yo pensaba que Hitler y el alcohol no eran buenos amigos, pese a que haya información sobre el frecuente uso de las drogas. Además, con el pulso que debía tener ya por aquella época, no se si estaría muy por la labor de coger la botella, servir y brindar, o incluso dar la mano si me apuras.
En fin... (suspiro)