Publicado: Lun Nov 06, 2006 10:23 am
por Capitan Miller
¡Vaya historia! La singladura de esos pobres era un continuo no parar, y para terminar la fiesta se equivocan de bandera y enmedio de una batalla naval... ¡la virgen! Y es que los hay que nacen con estrella y otros nacen estrellados.
Saludos.