Publicado: Mar Nov 07, 2006 11:47 pm
por Domper
En principio, un tubo más largo permite velocidades iniciales mayores. Te explico:

La forma de conseguir acelerar un proyectil es conseguir presiones elevadas. Eso se podría conseguir metiendo más propelente, que producirá más gas. Pero si el tubo es demasiado corto, buena parte de los gases se perderán por la boca, sin propulsar el proyectil (y produciendo un estampido curioso).

Podrías usar un propelente que se consumiese más rápidamente, como la pólvora negra, pero entonces las presiones son tan altas que romperían el tubo: mira los cañones cortos y de gran calibre de los acorazados del siglo XIX. Pero hay otra posibilidad: un tubo más largo, con lo que el proyectil se acelerará durante más tiempo, y conseguirá mayor velocidad inicial.

Obviamente, a mayor velocidad inicial el tiro es más tenso y el proyectil (perforante) más efectivo. Pero no vale con alargar un tubo, porque si no usas cartuchos más potentes no conseguirás nada. Una solución que se suele usar es recamarar el tubo (por ejemplo se hizo con un cañón antiaéreo inglés de final de la guerra): tomas un cañón de 133 mm, y disminuyes el calibre (el diámetro del ánima) usando el mismo cartucho: entonces impulsas un proyectil menos pesado a mayor velocidad.

Eso fue lo que hicieron los alemanes: se pasó del 50/40 del PZ-III y el 75/24 del Pz-IV a el 50/60 (50 mm de diámetro y 60 calibres de longitud: tres metros) en el Pz-IIIG, y al 75/42 y 75/48 de los Pz-IV "special". El Panther montaba un cañón de 75/70. El Flak 36 era un 88/56 (el que montaba el Tiger I) y el KwK 43 un 88/71 (el del Tiger II). Los cañones aliados solían ser de tubos más cortos: 75/32 y 75/40 para Lee y Sherman, luego 76/53 para los últimos Sherman. El 17 libras era un 76,2/56.

Un tubo demasiado largo no es la panacea. Hace al cañón muy pesado de boca, requiere cilindros equilibradotes grandes o de presiones muy elevadas, sufre un desgaste muy rápido (lo que en un tanque en tiempos de guerra no es tan grave, otra cosa es en un cañón de campaña), y el tubo se comba disminuyendo la precisión.

Hay otras posibilidades. La primera, es disparar proyectiles más ligeros. Esos proyectiles ligeros son acelerados más rápidamente por la misma cantidad de propulsor. El proyectil de este tipo más usado en la SGM es el de compuesto rígido: un proyectil ligero de aluminio y plástico con un núcleo denso y duro que es el perforante. A corta distancia es muy efectivo, a larga distancia pierde velocidad rápidamente. Este proyectil era el usado por el "Super Pershing", y por algunos otros cañones, como los de 37 mm que montaban los Ju-87G, o el contracarro alemán de 50/60… hasta que el Tungsteno (material con el que se hacía el núcleo) se hizo demasiado escaso.

Hoy se sigue usando este proyectil en armas especiales, como en el cañón de 30 mm GAU-30 Avenger del A-10, pero con núcleo perforante de Uranio empobrecido_ U238 sobrante del enriquecimiento del Uranio, que tiene la ventaja de ser muy duro, muy pesado, y tener efectos incendiarios.

Otra posibilidad es el ánima cónica: un cañón de este tipo dispararía un proyectil que se iría aplastando. Eso es ventajoso, porque los gases actúan sobre un área cada vez menor y el proyectil se acelera mucho más. Los alemanes usaron un par de cañones de este tipo, y los yanquis incorporaron un adaptador de este tipo al cañón de 37 mm del Stuart. Pero tiene inconvenientes: los cañones de ánima cónica son difíciles de fabricar, se desgastan muy rápidamente, precisan munición especial de núcleo duro (lo que acabó con los desarrollos alemanes) y no pueden usar munición de alto explosivo.

La solución definitiva es otra: el proyectil de casquillo desprendible: un dardo muy denso y duro, pero de pequeño calibre (entre 30 y 40 mm) con una envuelta ligera. Esa envuelta obtura el cañón, permitiendo acelerar el proyectil, y se desprende al salir por la boca. El proyectil pesa muy poco, por lo que alcanza velocidades muy altas, y al ser muy pequeño no pierde velocidad salvo en alcances muy grandes. Actualmente se considera que la capacidad de perforación de los cañones de 120 mm con este tipo de proyectil está en los 1.200 mm de acero homogéneo. En Kuwait hubo casos (confirmados) de M1 que dispararon contra carros T-72 enterrados a 3 Km de distancia. El proyectil perforó varios metros de arena, la coraza frontal de la torre, atravesó todo el carro, y siguió perforando varios metros de arena al otro lado (de paso el tanque estalló).

Por eso se usan hoy tubos menos largos (en proporción al ánima): el 88/71 tenía 6,3 m de longitud, mientras que el cañón L7 de 105/51 (el que montan los Centurión o los M60) tiene un tubo de 5,3 m, con una capacidad de perforación un 20 -25% superior y el doble de alcance. El 120/40 de los M1A2 mide 4,8 m. El 120/56 del Leopard 2A6 vuelve al gigantismo, con un tubo de 6,7 m de largo.

La introducción de este proyectil (con algunas mejoras más) dio nueva vida a los tanques. El inferior Sherman, en Corea (la versión M4A3E8) destruyó la mitad de los T-34/85 destruidos por tanques americanos (la otra mitad se la cobraron los M26 y M46 con un cañón modificado para usar estos proyectiles). En 1982 los Super Sherman participaron en su última campaña en el Líbano.

En la SGM aún no se había llegado a eso. Este tipo de proyectil se introdujo tardíamente (en 1944 no era de uso habitual). Además los primeros Los proyectiles de casquillo desprendible se desequilibraban, perdiendo precisión a larga distancia. Pero con estos proyectiles los cañones británicos ttenían una capacidad desproporcionada a su calibre. El 6 libras (57 mm) con esta munición podía perforar a corta distancia la coraza frontal de un Tiger I, y el 17 libras tenía la misma capacidad de perforación que un 88/71. Los Firefly tenían un cañón que podía lidiar con cualquier alemán, salvo el Tiger II. Recientemente se ha sabido que Wittmann no murió en un ataque aéreo, sino que su tanque fue destruido por un Firefly.

Lo que ocurrió es que los tanques alemanes, en 1944 y 1945, raramente tuvieron que lidiar con cañones contracarro aliados. Pero cuando se enfrentaban a ellos eran tan vulnerables como el que más.

Saludos