Publicado: Mar Nov 07, 2006 11:48 pm
por Domper
Bueno, el problema no es que fuese "cabezón" el tanque (con cabezón no me refiero a una torre grande sino a un peso excesivo delante, lo que disminuye la movilidad todo terreno), sino que el poner los cilindros equilibradores en el frontal de la torre es una chapuza. Sería una zona muy vulnerable incluso al fuego de armas ligeras. Un cilindro tocado, el cañón apuntaría a los topos, y el tanque no se podría ni mover.

Pero lo importante es otro aspecto: en unos pocos meses los norteamericanos habían pasado de llevar Sherman anticuados a carros que podían compararse con cualquier alemán. El M26 es comparable al Panther: un poco menos protegido, pero mucho más fiable, y en algunos aspectos mejor diseñado.

Así la torre parece muy grande, pero eso no es malo, al contrario: permite tomar posiciones con el carro desenfilado deprimiendo el cañón, con lo que puede mostrar una parte de su silueta menor que la del Panther. Sus formas redondeadas están tan perfiladas como las del Panther (la inclinación de la chapa del glacis es mayor aún). Su sistema de suspensión es mucho más sencillo de mantener. El motor era poco potente para el peso del vehículo, pero por lo menos era más fiable que el alemán. Etcétera.

De hecho, el M26 resultó un vehículo excelente, aunque con problemas de "dentición", y a partir de él se diseñaron los carros M45 y M46 (una modernización del M26, el primero con cañón de 105 mm), M47 (un chasis de M46 con la torre del supuesto sucesor del M26), M48 y finalmente M60, que sigue en servicio. El chasis del M60 poco tiene que ver ya con el original, pero sigue las líneas del diseñado allá por 1943. Cosa que no puede decirse de ningún otro tanque hoy en servicio.

En todo caso, creo que del incidente deben obtenerse dos conclusiones:

- La primera conclusión: muchas veces salvó a los alemanes el retraso con el que los vehículos llegaban al frente. El M4/76 o el M18 no llegaron hasta el verano. El M26 estaba en producción desde Octubre, pero no combatió hasta Febrero del año siguiente. Etcétera.

Los alemanes (o los rusos) podían desplegar sus carros nada más fabricarlos, los de lso aliados occidentales, al tener que ser embarcados, tardaban meses en llegar al frente. Claro que cuando lo hacían era en gran número, pero…

- La segunda: los norteamericanos habían recuperado en muy poco tiempo la desventaja que tenían. Hay que recordar que no entraron en guerra hasta final de 1941 (mientras que los alemanes estaban usando tanques desde la anexión de Austria), y que la decisión de suspender el desarrollo de tanques pesados (el T6) fue un error, pero no menos grave que el alemán de producir el Pz-III con cañón de 50/42 y no con el 50/60.

Pero tras los disgustos en África y Túnez aprendieron deprisa. En 1944 estaba en producción el M4/76 (seguido por las versiones del M4A3) y el cañón de 76 mm tenía un potencial razonable. De hecho, cuando se distribuyó la munición perforante HVAP (tras la guerra) la capacidad de este cañón acabó siendo como la del cañón del Panther. También se había iniciado la producción del carro ligero M24 (con el mismo armamento que los primeros Sherman), se estaba desplegando el cazacarros M18, se producía el M36 (con cañón de 90 mm, incluyendo 300 chasis de Sherman reconvertidos a toda prisa), se inició la producción del M26, y se estaban estudiando prototipos pesados como el cañón de asalto T28 o el carro pesado T95 (ambos con cañón de alta velocidad de 105 mm). También estaban en producción cañones autopropulsados mejorados (como el M12 de 155 mm o el antiaéreo M19 de 40 mm), etcétera.

Todos estos vehículos solían adolecer de blindaje, comparados con los germanos, pero se producían en número enorme (se fabricaron 1.800 Pershing antes de Septiembre del 45) y tenían una gran fiabilidad mecánica, lo que implicaba disponibilidad. Mientras que los carros pesados germanos debían ser transportados por ferrocarril so pena de no llegar a su destino, los americanos podían efectuar esos trayectos sobre sus cadenas, por lo que la capacidad de respuesta era mayor: un ejemplo es la rapidísima reacción de Patton en las Ardenas.

En cañones, sin embargo, iban sobrados. Hasta el M24 superaba a cualquier vehículo de reconocimiento alemán, el cañón de 76 mm del M4A3E8 (con munición adecuada) rendía como el del Panther, y el T15 de 90 mm era equivalente al ‘88’. De hecho el cañón antiaéreo M3 de 90 mm era mejor (más ligero, con similar potencia, capacidad de ser usado como artillería costera, como se hizo en Okinawa, mejor munición) que el Pak 43, pero los tanques alemanes se encontraron pocas veces con ese cañón.

Los ingleses estaban en la misma situación. Estaban sustituyendo sus anticuados Sherman y Cronwell por carros Comet, un vehículo todavía inferior al Panther pero equivalente (por lo menos) al T-34/85. Estaban desplegando cazacarros con cañón de 17 libras, como los Achilles (versión del M10) y Archer (versión del Valentine). Y había comenzado la producción del Centurios, en su primera versión con cañón de 17 libras, aunque estaba en desarrollo avanzado el cañón de 20 libras (83 mm), y se estaba probando el de 32 libras (derivado del antiaéreo de 94 mm). Había cañones en reserva mucho más potentes: por ejemplo, se estudió la incorporación en autopropulsados del cañón de 114 mm (común para Inglaterra y Yanquilandia), había muchos tubos recamarables o adaptables… Lo que no había habido hasta entonces era tiempo para desarrollarlos.

Un desarrollo menos llamativo, pero mucho más efectivo, era la mejoría en la munición. Se estaba distribuyendo la munición de casquillo desprendible, y los norteamericanos, a su vez, estaban desarrollando una que pudiese usarse con sus cañones (que dieron problemas en sus primeras versiones). Esta munición, disponible para los cañones de 76 y de 90 mm, no llegó hasta recién acabada la guerra, pero multiplicaba la efectividad. Y a diferencia de los primeros modelos británicos, no se desestabilizaba durante su vuelo, por lo que permitía ser usada con largos alcances.

El caso que de haber seguido la guerra los alemanes se hubiesen encontrado con serios problemas. Sus Tiger II y Panther II se hubiesen enfrentado a carros por lo menos similares: en el Este, el JS-3 (con la nueva torre redondeada de hasta 230 mm de coraza), el T-44 y, de alargarse la guerra, el T-54. En el Oeste, el M26, versiones mejoradas del Sherman, el Comet, el Centurión, y tal vez carros pesados derivados del T95 o incluso con el Black Prince o el Conqueror (cuyo desarrollo se inició durante la guerra).

Saludos