Publicado: Mié Nov 08, 2006 12:18 am
Hola a todos.
Éste es un extracto del libro La batalla por Stalingrado, de William Craig.
El extracto del libro aquí citado, hace referencia al doctor italiano Cristóforo Capone, que tras caer en manos rusas, debió apañárselas como pudo para sobrevivir a las terribles condiciones en los Gulags.
"El ingenioso doctor [se refiere a Capone] descubrió asimismo otro macabro medio para seguir conservando la vida. Divididos en pelotones de quince hombres, los prisioneros de guerra italianos vivian en gélidas estancias y tenían que andar constantemente para no helarse. Cada mañana entraba un guardián ruso, contaba a los hombres presentes y les dejaba las raciones para aquel número exacto. En cuanto los hombres empezaron a morir de consunción, Capone decidió que aquellos cadáveres podrían servir a un mejor propósito que ser arrojados en la pila de cuerpos del patio. A partir de entonces, Capone dejó los cuerpos erguidos y apoyados en sus sillas. Cuando el guardián ruso hacia su recuento diario, él y sus comparieros se enzarzaban en animadas conversaciones. Los guardianes siempre dejaron las quince raciones; pronto Capone y sus compañieros fueron teniendo mejor aspecto.

Debido a que las bajas temperaturas preservaban a los cadáveres de la descomposición, el doctor los conservó durante semanas. Cuando su propio cuarto empezó "a reventar de proteínas", se sintió impulsado a ayudar a los prisioneros vecinos y creó, una especie de "préstamos y arriendos". Cada día, transportaba los petrificados cuerpos de un lugar a otro, a las distintas estancias, proporcionando asi a sus compañeros las raciones suplementarias que necesitaban."
Fuente: la batalla por Stalingrado, William Craig.
Saludos
Éste es un extracto del libro La batalla por Stalingrado, de William Craig.
El extracto del libro aquí citado, hace referencia al doctor italiano Cristóforo Capone, que tras caer en manos rusas, debió apañárselas como pudo para sobrevivir a las terribles condiciones en los Gulags.
"El ingenioso doctor [se refiere a Capone] descubrió asimismo otro macabro medio para seguir conservando la vida. Divididos en pelotones de quince hombres, los prisioneros de guerra italianos vivian en gélidas estancias y tenían que andar constantemente para no helarse. Cada mañana entraba un guardián ruso, contaba a los hombres presentes y les dejaba las raciones para aquel número exacto. En cuanto los hombres empezaron a morir de consunción, Capone decidió que aquellos cadáveres podrían servir a un mejor propósito que ser arrojados en la pila de cuerpos del patio. A partir de entonces, Capone dejó los cuerpos erguidos y apoyados en sus sillas. Cuando el guardián ruso hacia su recuento diario, él y sus comparieros se enzarzaban en animadas conversaciones. Los guardianes siempre dejaron las quince raciones; pronto Capone y sus compañieros fueron teniendo mejor aspecto.

Debido a que las bajas temperaturas preservaban a los cadáveres de la descomposición, el doctor los conservó durante semanas. Cuando su propio cuarto empezó "a reventar de proteínas", se sintió impulsado a ayudar a los prisioneros vecinos y creó, una especie de "préstamos y arriendos". Cada día, transportaba los petrificados cuerpos de un lugar a otro, a las distintas estancias, proporcionando asi a sus compañeros las raciones suplementarias que necesitaban."
Fuente: la batalla por Stalingrado, William Craig.
Saludos