Publicado: Mié Nov 08, 2006 10:31 am
Mis abuelos se libraron de la Guerra Civil, por edad (treinta y tantos). Uno estuvo en el bando "nacional" donde pasó la guerra sin pena ni gloria. Como apenas le conocí tampoco pude preguntarle mucho.
El otro estuvo en el Aragón republicano, el de las comunas anarquistas, el de "Tierra y Libertad" de Ken Loach. Las historias que contaba no eran precisamente las de las películas. Las pocas veces que decía algo, las historias eran para no dormir.
Siempre había sido "historia familiar" que mi madre nació estando refugiados en el campo, que pesó poco más de kilo y medio, y que se libró por los pelos de una bomba. Pero las fechas no me cuadraban porque nació en febrero del 37, y en esas fechas la retaguardia del frente de Aragón estaba bastante tranquila. Tampoco me cuadraban porque los bombardeos de mi pueblo (que los hubo y duros) se produjeron en Marzo del 38. Pero luego pude atar cabos.
Por lo visto, aunque mi abuelo no era un oficinista con lo justo para comer, resultaba que era religioso, y su tío tenía un tenducho. Mi pueblo tuvo la "suerte" de recibir a la "Columna Ascaso" barcelonesa que se las arregló para asesinar a unas 700 - 800 personas (documentadas), lo que significaba el 10% de la población. Cierto que no todos eran ahí, muchos eran de la comarca, pero fue una barbaridad, por lo que todo el mundo que no podía aducir un pasado de izquierdas salió por pies.
Estuvieron refugiados ¿escondidos? en una torre (una torre es una casa de campo) deshabitada cerca de Graus (Huesca), pasando miserias, hasta que Negrín "disolvió" (manu militari) en Consejo de Aragón, y pudieron volver a casa. Pero mientras la guerra se había caldeado. La "torre" estaba junto a un puente, y recibió una bomba que, afortunadamente, entró por una ventana y estalló en el sótano, con el único efecto de dejar sordo a un perro. Cuando llegaron al pueblo aguantaron varios bombardeos, y una bomba destruyó la casa enfrente a la oficina donde trabajaba. Cuenta también un ataque aéreo en el que un convoy de tropas fue sorprendido en una gasolinera que había en el centro del pueblo. Os ahorro los detalles.
Lo más espeluznante fue el bombardeo que tuvieron que aguantar mi abuelo y mi tío ellos solitos. Resultó que fueron a recoger espárragos silvestres a unos campos, en los que habitualmente se entrenaban las tropas republicanas. Pero se había informado de ello a la aviación rebelde, aunque con un pequeño error: se equivocaron en la hora en la que se hacían las prácticas. Así que amaneció un grupo de aviones a bombardear el campo de marras, pero no cuando había soldados entrenándose, sino cuando estaban mi abuelo y mi tío, que por los pelos pudieron meterse en una covacha mientras esperaban que pasase la tormenta.
Luego ya no hay mucho que contar. Aragón pasó a manos "nacionales" en la ofensiva de primavera del 38, por lo que mi abuelo se libró de las últimas reclutas en las que fueron llamados a filas niños (la "quinta del biberón) y cuarentones. Tras la guerra, las barbaridades correspondieron al bando vencedor, que procuró no quedarse corto y añadieron su colección de "juicios", represalias y venganzas, pero que a mi familia no le afectaron. Al tener la acreditación de "perseguido" (aunque no llegaba a "cautivo") se le ofreció participar en las corruptelas del régimen, pero mi abuelo lo rechazó. Al menos, cuando le conocí seguía siendo un humilde empleado.
Por suerte el resto de mi familia también escapó del desastre con historias más o menos rocambolescas. Salvo un tío (hermano de mi suegro) reclutado por el bando "nacional", hecho prisionero en Quinto y fusilado. En los ochenta hubo quien presumió de haberlo asesinado, delante de mi suegro.
La SGM pasó de largo por mi familia, salvo por el hambre.
Saludos
El otro estuvo en el Aragón republicano, el de las comunas anarquistas, el de "Tierra y Libertad" de Ken Loach. Las historias que contaba no eran precisamente las de las películas. Las pocas veces que decía algo, las historias eran para no dormir.
Siempre había sido "historia familiar" que mi madre nació estando refugiados en el campo, que pesó poco más de kilo y medio, y que se libró por los pelos de una bomba. Pero las fechas no me cuadraban porque nació en febrero del 37, y en esas fechas la retaguardia del frente de Aragón estaba bastante tranquila. Tampoco me cuadraban porque los bombardeos de mi pueblo (que los hubo y duros) se produjeron en Marzo del 38. Pero luego pude atar cabos.
Por lo visto, aunque mi abuelo no era un oficinista con lo justo para comer, resultaba que era religioso, y su tío tenía un tenducho. Mi pueblo tuvo la "suerte" de recibir a la "Columna Ascaso" barcelonesa que se las arregló para asesinar a unas 700 - 800 personas (documentadas), lo que significaba el 10% de la población. Cierto que no todos eran ahí, muchos eran de la comarca, pero fue una barbaridad, por lo que todo el mundo que no podía aducir un pasado de izquierdas salió por pies.
Estuvieron refugiados ¿escondidos? en una torre (una torre es una casa de campo) deshabitada cerca de Graus (Huesca), pasando miserias, hasta que Negrín "disolvió" (manu militari) en Consejo de Aragón, y pudieron volver a casa. Pero mientras la guerra se había caldeado. La "torre" estaba junto a un puente, y recibió una bomba que, afortunadamente, entró por una ventana y estalló en el sótano, con el único efecto de dejar sordo a un perro. Cuando llegaron al pueblo aguantaron varios bombardeos, y una bomba destruyó la casa enfrente a la oficina donde trabajaba. Cuenta también un ataque aéreo en el que un convoy de tropas fue sorprendido en una gasolinera que había en el centro del pueblo. Os ahorro los detalles.
Lo más espeluznante fue el bombardeo que tuvieron que aguantar mi abuelo y mi tío ellos solitos. Resultó que fueron a recoger espárragos silvestres a unos campos, en los que habitualmente se entrenaban las tropas republicanas. Pero se había informado de ello a la aviación rebelde, aunque con un pequeño error: se equivocaron en la hora en la que se hacían las prácticas. Así que amaneció un grupo de aviones a bombardear el campo de marras, pero no cuando había soldados entrenándose, sino cuando estaban mi abuelo y mi tío, que por los pelos pudieron meterse en una covacha mientras esperaban que pasase la tormenta.
Luego ya no hay mucho que contar. Aragón pasó a manos "nacionales" en la ofensiva de primavera del 38, por lo que mi abuelo se libró de las últimas reclutas en las que fueron llamados a filas niños (la "quinta del biberón) y cuarentones. Tras la guerra, las barbaridades correspondieron al bando vencedor, que procuró no quedarse corto y añadieron su colección de "juicios", represalias y venganzas, pero que a mi familia no le afectaron. Al tener la acreditación de "perseguido" (aunque no llegaba a "cautivo") se le ofreció participar en las corruptelas del régimen, pero mi abuelo lo rechazó. Al menos, cuando le conocí seguía siendo un humilde empleado.
Por suerte el resto de mi familia también escapó del desastre con historias más o menos rocambolescas. Salvo un tío (hermano de mi suegro) reclutado por el bando "nacional", hecho prisionero en Quinto y fusilado. En los ochenta hubo quien presumió de haberlo asesinado, delante de mi suegro.
La SGM pasó de largo por mi familia, salvo por el hambre.
Saludos