Publicado: Dom Ago 22, 2010 6:50 pm
Sin ánimo de entrar en una polémica estéril acerca de qué régimen es peor, si el comunismo o el capitalismo, porque acabaría en discusión bizantina, paso a comentar mi opinión particular acerca de las diferencias entre el ciudadano medio de los Estados Unidos y el ciudadano medio de la Unión Soviética a principios de los años 40.
No dispongo ahora mismo de datos numéricos, estadísticos, económicos ni sociográficos que avalen mi opinión, con lo cual los argumentos que utilizaré pueden estar, como es lógico, equivocados, y si hay razones de peso o información fidedigna que los ponga en duda, no tengo el más mínimo problema en rectificarlos, si ello fuera menester.
En primer lugar, creo que una somera comparación entre la Norteamérica de Roosevelt y la Rusia de Stalin ya bastaría por sí misma para que no hicieran falta más argumentos a favor o en contra, pero puestos a ello, no hace muchos post tanto LeyterKursk como Bitxo, mucho más versados que yo en el conocimiento de la Unión Soviética de preguerra y guerra, afirman que el RKKA era un ejército de campesinos semi-analfabetos.
Ahí radica ya una pequeña diferencia de tipo cultural entre los ciudadanos medios de ambos países. Nos guste o no, desde principios del siglo XX, la URSS había pasado por un despotismo medianamente ilustrado (el régimen de los zares) una primera guerra mundial que se saldó con la ocupación de parte de su territorio y derrota a manos de los alemanes, una revolución que conmocionó al país, una guerra civil larga y sangrienta, intentos de agresión por parte de potencias extranjeras, una guerra que terminó en empate técnico con Polonia, un proceso de reconversión socio-industrial, una economía de pre-guerra y las purgas de tío Josef.
Mientras tanto, en ese mismo periodo, Estados Unidos había derrotado a España en Cuba y Filipinas, había salido victoriosa de la rebelión boxer de principios de siglo, participó en el bando ganador en la PGM, sin sufrir ningún daño en su propio territorio, se había aislado del devenir de la historia, había superado una Gran Depresión y se encontraba en un momento relativamente "dulce" como nación antes del ataque japonés a Pearl Harbor.
Creo que la comparación entre ambas trayectorias "vitales" como nación dan como resultado que la sociedad estadounidense, con todos sus defectos, era una sociedad bastante más estable, en todos los sentidos, que la sociedad soviética. Y ello influiría en la educación de sus ciudadanos, en la configuración de su sociedad, en su capacidad económica, en sus creencias políticas y en su "filosofía vital" como pueblo y como nación.
Culturalmente, el ciudadano medio americano tenía acceso a gran cantidad de periódicos, medios de entretenimiento (lectura, teatro, cine) proviniente de todas las partes del mundo, un sistema educativo avalado por la Constitución de los Estados Unidos (mejor o peor en calidad, pero existente) desde la educación primaria, pasando por los Highschools, hasta las Universidades... El ciudadano soviético, con un poco de suerte, podía acceder a los medios de comunicación gubernamentales, a un ocio limitado muchas veces a las consignas del Partido en cuanto a qué y cuándo y a un sistema educativo básico y muchas veces inexistente (por imposibilidad física o económica, es decir, el Estado no tenía capacidad para construir escuelas), que la mayor parte de las veces debía abandonar, si es que alguna vez empezó, para trabajar en el campo o las fábricas. Ojo, que no digo que no hubiese intelectuales en la Unión Soviética, y ciudadanos con carreras universitarias, pero hablamos del "ciudadano medio"
En Estados Unidos existían diversas clases sociales, con todo lo positivo y negativo que ello puede conllevar. Pero uno de los elementos fundamentales de la sociedad estadounidense es el american way of life, es decir, la posibilidad de que, potencialmente, cualquiera "pueda llegar". La figura del "nuevo rico" es un invento norteamericano, y un reflejo de que las clases sociales hasta cierto punto se encontraban abiertas y con posibilidad de permeabilidad entre ellas.
¿Qué puede decirse en ese caso de la Unión Soviética? El concepto de "clase" no casa con el comunismo, y en teoría, todos los ciudadanos soviéticos son iguales entre sí, aunque aplicando la máxima Orwelliana, unos eran más iguales que otros. Y aunque en la práctica podemos aducir que sí había cierto tipo de "clase", dependiendo de la ubicación dentro del Partido, se trata de estamentos mucho más cerrados e inaccesibles que los que pudieran existir en Estados Unidos (o puestos el caso, en Inglaterra o Francia)
En el aspecto económico creo que no hace falta incidir mucho, acerca de las diferencias para el ciudadano medio en cuanto a capacidad económica entre una sociedad mercantilista y capitalista y una economía de preguerra como era la de la Unión Soviética, en la que pesaba, además, la ingente tarea de "igualar" a todos los ciudadanos del país, un trabajo complicado en virtud de la enormidad de su espacio físico y las desigualdades existentes entre las diversas zonas geoeconómicas, sin entrar en detalles respecto a la multiculturalidad y multiracialidad de sus ciudadanos.
Particularmente, y aunque eso, como todo, es cuestión de gustos, prefiero vivir en un país en el cual tenga al menos la posibilidad de acceder a diversos credos, pensamientos e ideas, y en el cual pueda expresarme libremente sin miedo a las consecuencias, que en un país que promete la libertad y la igualdad pero sólo la aplica a los que piensan como quiere el estamento dominante, y en el cual discrepar de la corriente oficial y oficialista puede traer como resultado un alojamiento en la Lubianka o en un frío Gulag siberiano. Es la diferencia radical ideológica entre las democracias multipartidistas (léase las democracias occidentales) y las "democracias de partido único".
La mezcla de todo lo anterior, y de muchas otras cosas que de seguro se quedaron en el tintero, conforma la "ideología" de un ciudadano, o por extensión, de un país. No hace falta decir mucho más, siguiendo mi exposición anterior, como para poder determinar que las diferencias "filosóficas" entre el ciudadano medio americano y el ciudadano medio soviético inclinan desfavorablemente la balanza en el caso de este último.
Una sociedad democrática, por muchos que sean sus aspectos negativos, conforma ciudadanos capaces de pensar, capaces de ser críticos, capaces de expresar sus propias ideas y de valorar las órdenes e indicaciones que reciben, actuando en consecuencia y rebelándose si es preciso. Una sociedad de partido único, por muchos que sean sus aspectos positivos, conforma ciudadanos que no se atreven a pensar, que temen ser críticos y que no expresan sus propias ideas aunque sean capaces de valorar y sopesar las indicaciones que reciben, que actúan como autómatas y que son incapaces de rebelarse.
Particularmente, prefiero tener a mi lado a un ciudadano-soldado capaz de negarse a actuar ante una orden absurda antes que a un ciudadano-soldado que actúa por inercia y que es capaz de dejarse matar porque se limita a obedecer una orden, aunque ésta no tenga ningún sentido.
No quería escribir tanto, pero uno se pone a escribir... es lo positivo que tienen los Foros, que te hacen pensar y reflexionar acerca de las propias ideas y las ajenas, y te dan pie a compartirlas y debatirlas en buena lid con otros foristas. Que al fin y al cabo eso es lo importante, que todos podamos hacerlo.
Un cordial saludo
No dispongo ahora mismo de datos numéricos, estadísticos, económicos ni sociográficos que avalen mi opinión, con lo cual los argumentos que utilizaré pueden estar, como es lógico, equivocados, y si hay razones de peso o información fidedigna que los ponga en duda, no tengo el más mínimo problema en rectificarlos, si ello fuera menester.
En primer lugar, creo que una somera comparación entre la Norteamérica de Roosevelt y la Rusia de Stalin ya bastaría por sí misma para que no hicieran falta más argumentos a favor o en contra, pero puestos a ello, no hace muchos post tanto LeyterKursk como Bitxo, mucho más versados que yo en el conocimiento de la Unión Soviética de preguerra y guerra, afirman que el RKKA era un ejército de campesinos semi-analfabetos.
Ahí radica ya una pequeña diferencia de tipo cultural entre los ciudadanos medios de ambos países. Nos guste o no, desde principios del siglo XX, la URSS había pasado por un despotismo medianamente ilustrado (el régimen de los zares) una primera guerra mundial que se saldó con la ocupación de parte de su territorio y derrota a manos de los alemanes, una revolución que conmocionó al país, una guerra civil larga y sangrienta, intentos de agresión por parte de potencias extranjeras, una guerra que terminó en empate técnico con Polonia, un proceso de reconversión socio-industrial, una economía de pre-guerra y las purgas de tío Josef.
Mientras tanto, en ese mismo periodo, Estados Unidos había derrotado a España en Cuba y Filipinas, había salido victoriosa de la rebelión boxer de principios de siglo, participó en el bando ganador en la PGM, sin sufrir ningún daño en su propio territorio, se había aislado del devenir de la historia, había superado una Gran Depresión y se encontraba en un momento relativamente "dulce" como nación antes del ataque japonés a Pearl Harbor.
Creo que la comparación entre ambas trayectorias "vitales" como nación dan como resultado que la sociedad estadounidense, con todos sus defectos, era una sociedad bastante más estable, en todos los sentidos, que la sociedad soviética. Y ello influiría en la educación de sus ciudadanos, en la configuración de su sociedad, en su capacidad económica, en sus creencias políticas y en su "filosofía vital" como pueblo y como nación.
Culturalmente, el ciudadano medio americano tenía acceso a gran cantidad de periódicos, medios de entretenimiento (lectura, teatro, cine) proviniente de todas las partes del mundo, un sistema educativo avalado por la Constitución de los Estados Unidos (mejor o peor en calidad, pero existente) desde la educación primaria, pasando por los Highschools, hasta las Universidades... El ciudadano soviético, con un poco de suerte, podía acceder a los medios de comunicación gubernamentales, a un ocio limitado muchas veces a las consignas del Partido en cuanto a qué y cuándo y a un sistema educativo básico y muchas veces inexistente (por imposibilidad física o económica, es decir, el Estado no tenía capacidad para construir escuelas), que la mayor parte de las veces debía abandonar, si es que alguna vez empezó, para trabajar en el campo o las fábricas. Ojo, que no digo que no hubiese intelectuales en la Unión Soviética, y ciudadanos con carreras universitarias, pero hablamos del "ciudadano medio"
En Estados Unidos existían diversas clases sociales, con todo lo positivo y negativo que ello puede conllevar. Pero uno de los elementos fundamentales de la sociedad estadounidense es el american way of life, es decir, la posibilidad de que, potencialmente, cualquiera "pueda llegar". La figura del "nuevo rico" es un invento norteamericano, y un reflejo de que las clases sociales hasta cierto punto se encontraban abiertas y con posibilidad de permeabilidad entre ellas.
¿Qué puede decirse en ese caso de la Unión Soviética? El concepto de "clase" no casa con el comunismo, y en teoría, todos los ciudadanos soviéticos son iguales entre sí, aunque aplicando la máxima Orwelliana, unos eran más iguales que otros. Y aunque en la práctica podemos aducir que sí había cierto tipo de "clase", dependiendo de la ubicación dentro del Partido, se trata de estamentos mucho más cerrados e inaccesibles que los que pudieran existir en Estados Unidos (o puestos el caso, en Inglaterra o Francia)
En el aspecto económico creo que no hace falta incidir mucho, acerca de las diferencias para el ciudadano medio en cuanto a capacidad económica entre una sociedad mercantilista y capitalista y una economía de preguerra como era la de la Unión Soviética, en la que pesaba, además, la ingente tarea de "igualar" a todos los ciudadanos del país, un trabajo complicado en virtud de la enormidad de su espacio físico y las desigualdades existentes entre las diversas zonas geoeconómicas, sin entrar en detalles respecto a la multiculturalidad y multiracialidad de sus ciudadanos.
Particularmente, y aunque eso, como todo, es cuestión de gustos, prefiero vivir en un país en el cual tenga al menos la posibilidad de acceder a diversos credos, pensamientos e ideas, y en el cual pueda expresarme libremente sin miedo a las consecuencias, que en un país que promete la libertad y la igualdad pero sólo la aplica a los que piensan como quiere el estamento dominante, y en el cual discrepar de la corriente oficial y oficialista puede traer como resultado un alojamiento en la Lubianka o en un frío Gulag siberiano. Es la diferencia radical ideológica entre las democracias multipartidistas (léase las democracias occidentales) y las "democracias de partido único".
La mezcla de todo lo anterior, y de muchas otras cosas que de seguro se quedaron en el tintero, conforma la "ideología" de un ciudadano, o por extensión, de un país. No hace falta decir mucho más, siguiendo mi exposición anterior, como para poder determinar que las diferencias "filosóficas" entre el ciudadano medio americano y el ciudadano medio soviético inclinan desfavorablemente la balanza en el caso de este último.
Una sociedad democrática, por muchos que sean sus aspectos negativos, conforma ciudadanos capaces de pensar, capaces de ser críticos, capaces de expresar sus propias ideas y de valorar las órdenes e indicaciones que reciben, actuando en consecuencia y rebelándose si es preciso. Una sociedad de partido único, por muchos que sean sus aspectos positivos, conforma ciudadanos que no se atreven a pensar, que temen ser críticos y que no expresan sus propias ideas aunque sean capaces de valorar y sopesar las indicaciones que reciben, que actúan como autómatas y que son incapaces de rebelarse.
Particularmente, prefiero tener a mi lado a un ciudadano-soldado capaz de negarse a actuar ante una orden absurda antes que a un ciudadano-soldado que actúa por inercia y que es capaz de dejarse matar porque se limita a obedecer una orden, aunque ésta no tenga ningún sentido.
No quería escribir tanto, pero uno se pone a escribir... es lo positivo que tienen los Foros, que te hacen pensar y reflexionar acerca de las propias ideas y las ajenas, y te dan pie a compartirlas y debatirlas en buena lid con otros foristas. Que al fin y al cabo eso es lo importante, que todos podamos hacerlo.
Un cordial saludo