Publicado: Jue May 16, 2024 12:08 pm
A finales de 1943 los Aliados capturaron su primer Hien intacto, lo que permitió que los norteamericanos le dieran un buen vistazo. El aparato pertenecía al 68º REgimiento de Cazas del Ejército Imperial y fue capturado en Cabo Gloucester el 30 de diciembre. Era un Ki-61-Ib que, según los informes, era agradable de volar, pero complicado de mantener durante las pruebas, lo que hizo pensar a los aliados que los japoneses tenían problemas para mantenerlo operativo.
Las perdidas nipones en Nueva Guinea fueron terribles, y la Aviación del Ejército Imperial nunca se recuperó de ellas, sufriendo grandes bajas de muchos pilotos y potenciales instructores además de una generación entera de mecánicos y personal de tierra, lo que redujo a la impotencia a la Aviación del Ejército Imperial. Bajo la constante alerta de combate que se extendía tanto por el día como por la noche, los pilotos comenzaron a usar alcohol y drogas para soportar la presión. La salud se resintió gravemente y la depresión, causada por las bajas en combate, empeoró la situación. La dotación de las unidades Hien debía de ser 54 aviones y 48 pilotos por regimiento, pero este nivel se consiguió pocas veces y no se mantuvo nunca. Se enviaron centenares de pilotos a Wewak y a Hollandia, excediendo el número de aviones disponibles. Al terminar las operaciones en Nueva Guinea, la Aviación del Ejército Imperial había perdido el 95% de sus pilotos con más de 300 horas de vuelo. Apenas un puñado de pilotos expertos en el Hien sobrevivieron a los combates, entre ellos el teniente Kroki, del 33º Regimiento, que sobreviria a la guerra con 33 victorias; el aspirante a oficial Tokuyasu Kishikawa, con 19; el capitán Kanshi Kishkwa, con 19; y el sargento Susumu Kajinami, del 68º Regimiento, que derribó 18 aviones aliados sobre Nueva Guinea antes de cumplir los 21 años. Otros pilotos más experimentados cayeron en comba,te como el mayor Takaji Kimura, uno de los pilotos de pruebas del Ki 61, que fue a Nueva Guinea como comandante de uno de los regimientos de caza. Cuando murió sumana 26 victorias.
Tras junio de 1944 no se hicieron más intentos de enviar aviones a Nueva Guinea. La batalla se había desplazado al Pacífico Central, siendo las Filipinas el objetivo siguiente más obvio. En Tokio la Aviación del Ejército Imperial había perdido su reputación y se criticó a los comandantes del 4º Ejército del Aire por "la destrucción de las fuerzas aéreas del Ejército en Nueva Guinea antes de que pudieran entrar en combate". Se realizaron esfuerzos casi sobrehumanos para mantener en combate al Hien en el "Frente Sur", con seis modelos del Ki.61 en uso en esta zona. Los Ki.61-Ia y Ib demostraron estar mal armados para derribar a los bombarderos aliados. Se necesitaba un cañón y el ejército imperial intentó comprar cañones Mauser MG-151 de 20 mm a Alemania. 800 cañones llegaron a Japón por submarino para agosto de 1943. Los Ki.61-I fueron modificados para usar este arma y esta variante entró en producción en Gifu en septiembre de 1943. Kawasaki envió equipos técnicos a Nueva Guinea para realizar las pertinentes modificaciones de campaña en los Ki.61-Ia-Kai y Ki.61-Ib-Kai. En junio de 1944 388 cazas Hien usaban el cañón alemán. El 33º Regimiento de Caza usó los I.Kai equipado con cañones cuando fue a Nueva Guinea, seguido por los regimientos 68 y 78, que recibieron algunos aviones modificados en Wewak y otros aeródromos en la jungla. También llegaron nuevos aviones ya equipados con esos cañones.
Las lecciones de Nueva Guinea y los nuevos diseños llevaron a una serie de experimentos y a un completo rediseño del fuselaje. Las modificaciones dieron como resultado en el primer modelo construido en agosto de 1942, con una cabina de apertura similar a la del Bf-109E2, pero esta idea fue rechazada después de que la cabina se colapsara durante un vuelo de prueba. También se probó un nuevo sistema de refrigeración de la superficie de las alas diseñado por Takeo Doi para el proyectado caza avanzado Ki-64. Esta refrigeración y una sección frontal reducida aumentó la velocidad del Hien en unos 40 kmh. Las pruebas terminaron a fin de año tras realizarse 35 vuelos de prueba. La idea no fue aceptada por los problemas de mantenimiento que causaría.
El mayor cambio llegó con el siguiente modelo, que era prácticamente un nuevo avión. Los problemas para reparar al Kien y para mantenerlo en el aire observados en Nueva Guinea pronto fueron tratados por los diseñadores de Kawasaki y Doi y Owada rediseñaron de nuevo el aparato, con la capacidad de mantener el aparato en condiciones difíciles en mente. El prototipo fue completado en enero de 1944, dando el Ki-61-I-Kai-C, conocido en Kawasaki como el Modelo A. Estaría armado con un cañón Ho 5 de 20 mm y dos ametralladoras Tipo 1 de 12.7 mm. Una de las mayores diferencias fue el fuselaje más largo y el estabilizador más grande, además de una rueda de cola fija que reemplazó a la problemática rueda retráctil. Se simplificaron los controles de vuelo, se redujeron las partes y el fuselaje sólido fue reemplazado por uno trasero desmontable. Se reforzaron las alas para poder dar mayor carga en combate. Se añadieron soportes para tanques de combustible y armamento. En agosto de 1944 el Ki-61-I-Kai-C era el único modelo en producción.
Las perdidas nipones en Nueva Guinea fueron terribles, y la Aviación del Ejército Imperial nunca se recuperó de ellas, sufriendo grandes bajas de muchos pilotos y potenciales instructores además de una generación entera de mecánicos y personal de tierra, lo que redujo a la impotencia a la Aviación del Ejército Imperial. Bajo la constante alerta de combate que se extendía tanto por el día como por la noche, los pilotos comenzaron a usar alcohol y drogas para soportar la presión. La salud se resintió gravemente y la depresión, causada por las bajas en combate, empeoró la situación. La dotación de las unidades Hien debía de ser 54 aviones y 48 pilotos por regimiento, pero este nivel se consiguió pocas veces y no se mantuvo nunca. Se enviaron centenares de pilotos a Wewak y a Hollandia, excediendo el número de aviones disponibles. Al terminar las operaciones en Nueva Guinea, la Aviación del Ejército Imperial había perdido el 95% de sus pilotos con más de 300 horas de vuelo. Apenas un puñado de pilotos expertos en el Hien sobrevivieron a los combates, entre ellos el teniente Kroki, del 33º Regimiento, que sobreviria a la guerra con 33 victorias; el aspirante a oficial Tokuyasu Kishikawa, con 19; el capitán Kanshi Kishkwa, con 19; y el sargento Susumu Kajinami, del 68º Regimiento, que derribó 18 aviones aliados sobre Nueva Guinea antes de cumplir los 21 años. Otros pilotos más experimentados cayeron en comba,te como el mayor Takaji Kimura, uno de los pilotos de pruebas del Ki 61, que fue a Nueva Guinea como comandante de uno de los regimientos de caza. Cuando murió sumana 26 victorias.
Tras junio de 1944 no se hicieron más intentos de enviar aviones a Nueva Guinea. La batalla se había desplazado al Pacífico Central, siendo las Filipinas el objetivo siguiente más obvio. En Tokio la Aviación del Ejército Imperial había perdido su reputación y se criticó a los comandantes del 4º Ejército del Aire por "la destrucción de las fuerzas aéreas del Ejército en Nueva Guinea antes de que pudieran entrar en combate". Se realizaron esfuerzos casi sobrehumanos para mantener en combate al Hien en el "Frente Sur", con seis modelos del Ki.61 en uso en esta zona. Los Ki.61-Ia y Ib demostraron estar mal armados para derribar a los bombarderos aliados. Se necesitaba un cañón y el ejército imperial intentó comprar cañones Mauser MG-151 de 20 mm a Alemania. 800 cañones llegaron a Japón por submarino para agosto de 1943. Los Ki.61-I fueron modificados para usar este arma y esta variante entró en producción en Gifu en septiembre de 1943. Kawasaki envió equipos técnicos a Nueva Guinea para realizar las pertinentes modificaciones de campaña en los Ki.61-Ia-Kai y Ki.61-Ib-Kai. En junio de 1944 388 cazas Hien usaban el cañón alemán. El 33º Regimiento de Caza usó los I.Kai equipado con cañones cuando fue a Nueva Guinea, seguido por los regimientos 68 y 78, que recibieron algunos aviones modificados en Wewak y otros aeródromos en la jungla. También llegaron nuevos aviones ya equipados con esos cañones.
Las lecciones de Nueva Guinea y los nuevos diseños llevaron a una serie de experimentos y a un completo rediseño del fuselaje. Las modificaciones dieron como resultado en el primer modelo construido en agosto de 1942, con una cabina de apertura similar a la del Bf-109E2, pero esta idea fue rechazada después de que la cabina se colapsara durante un vuelo de prueba. También se probó un nuevo sistema de refrigeración de la superficie de las alas diseñado por Takeo Doi para el proyectado caza avanzado Ki-64. Esta refrigeración y una sección frontal reducida aumentó la velocidad del Hien en unos 40 kmh. Las pruebas terminaron a fin de año tras realizarse 35 vuelos de prueba. La idea no fue aceptada por los problemas de mantenimiento que causaría.
El mayor cambio llegó con el siguiente modelo, que era prácticamente un nuevo avión. Los problemas para reparar al Kien y para mantenerlo en el aire observados en Nueva Guinea pronto fueron tratados por los diseñadores de Kawasaki y Doi y Owada rediseñaron de nuevo el aparato, con la capacidad de mantener el aparato en condiciones difíciles en mente. El prototipo fue completado en enero de 1944, dando el Ki-61-I-Kai-C, conocido en Kawasaki como el Modelo A. Estaría armado con un cañón Ho 5 de 20 mm y dos ametralladoras Tipo 1 de 12.7 mm. Una de las mayores diferencias fue el fuselaje más largo y el estabilizador más grande, además de una rueda de cola fija que reemplazó a la problemática rueda retráctil. Se simplificaron los controles de vuelo, se redujeron las partes y el fuselaje sólido fue reemplazado por uno trasero desmontable. Se reforzaron las alas para poder dar mayor carga en combate. Se añadieron soportes para tanques de combustible y armamento. En agosto de 1944 el Ki-61-I-Kai-C era el único modelo en producción.