Publicado: Jue Jun 06, 2024 11:47 am
por Kurt_Steiner
Numerosas unidades fueron añadidos a la defensa aérea de Japón, con el Hien siendo usado como entrenador e interceptor con las Compañías de Entrenamiento de Vuelo 7 y 38, las Compañías de Entrenamiento 5, 7, 11 y 18 y las escuelas de vuelo de Akeno e Hitachi. El Tony se convirtió en el principal caza del Ejército en la defensa de Okinawa en abril de 1945, donde lucharon los regimientos 19, 59, 65 y 105, además de los cazas de la Compañía Independiente 23 y la 37 de Entrenamiento de Vuelo.

Frente a los B-29, el Tony era el único capaz monoplaza capaz de enfrentarse a él, pero para ello debía prescindir de la mayor parte de su armamento, lo que le puso en una desventaja todavía mayor frente al pesadamente armado bombardero, como bien comprobaron los pilotos de la 244ª Compañía sobre Tokio. Con la mayoría de ellos recién salidos de las escuelas de vuelo con muy pocas horas de vuelo por las restricciones causadas por la falta de combustible, la defensa era escasa y poco hábil.

La excepción a esto era el 244º Regimiento del mayor Teruhiko Kobayashi, del sector de defensa oriental, que contaba con un grupo de pilotos agresivos que se habían acostumbrado con rapidez al B-29. Kobayashi sobrevivió a la guerra con 20 victorias, 10 de ellas B-29. Atacando frontalmente con grupos de cinco o seis, los Tonys del 224º sobre Tokio eran respetados por los B-29 enemigos. En el sector central, el 17º Regimiento del experto mayor Yoshitsugu Aramaki, y en el oriental, el 56º Regimiento del teniente coronel Furukawa (una de las pocas unidades que recibieron el Hien Modelo 2), hicieron también frente a las Superfortalezas. Entre los ases del Hien estaba el suboficial Tokuyasu Ishizuka, veterano del Ki-27 en Nomonhan, que derribó 4 B-29 con su Hien, terminando la guerra con 23 victorias; Kanshi Ishikawa, con 19 victorias, y otros. Varios comandantes de unidades Hien se hicieron famosos en estos combates, entre ellos el mayor Masato Kodama, cuyo 53 Regimiento, en el sector Oriental, fue considerado como una de las unidades disciplinadas del la fuerza aérea del ejército imperial. O el mayor Takefumi Kododa, al mando del 18º Regimiento, en el mismo sector; el mayor Takahashi, del 55º, en el sector Central, cuya unidad fue reorganizada en enero de 1945 y asignado a la defensa del norte de Kyushu; y el mayor Yoshido Takata, el último comandante del 17º Regimiento, en el sector central.

La llegada de los Kamikazes.


Los problemas para interceptar al B-29 llevaron a adoptar medidas desesperadas. Tras conocer los ataques kamikazes lanzados en Filipinas, se decidió usar esta táctica contra los B-29. Embestir al enemigo no se consideraba un suicido, porque el piloto tenía más oportunidades de sobrevivir que en una pasada de ametrallamiento. Era una manera de seguir el ataque tras terminarse las municiones.

Cuando se formó el Shinten-Seiku-Tai (la unidad de superioridad aérea "Cielo Estremecido), sus pilotos sabía que sus ataques serían suicidas, pero se presentaron voluntarios a la unidad y se prepararon para estrellar sus aviones contra un B-29. Milagrosamente, algunos pilotos de Hien sobrevivieron a los ataques. Cuando el teniente Sinomiya embistió la vulnerable sección de cola de un B-29 en noviembre de 1944 y logró aterrizar tras el encuentro, se convirtió en un héroe. Su dañado Ki-61-I-Kai-C fue exhibido en los Almacenes Matsuya de Tokio en las vacaciones de Navidad. El mayor Kobayashi, del 224 Regimiento, derribó mediante embestidas a dos B-29 y un piloto llamado Nakamura sobrevivió a la guerra con dos ataques de embestida.

La mayoría de estos pilotos suicidas murieron en combate. La impotencia de la fuerza aérea del ejército frente a la potencia aérea norteamericana hizo que el ataque suicida fuera una huida frente a las miserias diarias. Con todo el armamento retirado, los pilotos Shinten-Seiku-Tai sólo podía estrellar sus aparatos contra los B-29. A finales de enero de 1945, las tripulaciones de B-29 que volvían de Japón informaron de un número creciente de ataque suicidas. En un ataque del 27 de enero sobre Tokio se informaron de 984 ataques de caza, incluyendo numerosas embestidas. Cinco B-29 fueron derribados sobre el objetivo, pero los tripulantes norteamericanos reclamaron 60 cazas enemigos derribados más 17 probables y 30 dañados.

Al hacerse creciente la amenaza de la invasión de Japón, varios pilotos fueron transferidos a las unidades de Ataque Especial y sus Hien recibieron bombas de 250 kgs para atacar los barcos aliados. Recibieron un entrenamiento breve de navegación para ello. Unidades enteras, como el 105º Regimiento en Formosa, se convirtieron para estos "Ataques Especiales" a comienzos de 1945. En su primera salida, el 1 de abril, no pudieron encontrar su objetivo por el mal tiempo, por lo que sus aviones tuvieron que regresar a la base.