Publicado: Mié Sep 11, 2024 5:23 pm

Un Modelo 1A Hayate en Luzón despega con una bomba bajo una de sus alas y un depósito de combustible en la otra.
Arco-Aircam Aviation Series Nº 20
Con el Hayate reemplazando al Hayabusa, el 22º Regimiento se volvió famoso. Con cerca de 20 regimientos existentes y 10 nuevos destinados para recibir el Hayate, el mantenimiento y el comportamiento del caza se volvieron muy importantes. Se mantuvieron a los modelos de preserie y a los Ki.84-Ia en pleno funcionamiento para que los pilotos y comandante de las nuevas unidades rotaran por el 22º Regimiento. Los resultados fueron casi perfectos y el Hayate estaba listo para convertirse en leyenda. Esta búsqueda de la perfección y el extremo cuidado prestado al sofisticado motor Ha.45/11 le iba a costar caro a la fuerza aérea del ejército japonés, pues el Hayate estaba siendo probado para el combate bajo condiciones muy controladas. En combate iba a ser todo muy diferente.
A mediados del verano la unidad estaba lista para luchar y unos 30 Ki-84-Ia Hayate del 22º Regimiento fueron enviados a Hankow, China, donde se unieron al 85º Regimiento, equipado con el Shoki. Se enfrentó con los Mustangs y Lghtnings de la 14ª Fuerza Aérea. Los resultados fueron electrificantes. Acostumbrados a los lentos cazas japoneses, los pilotos norteamericanos se vieron sorprendiendo por el nuevo contrincante. Con pilotos veteranos en sus filas, el 22º Regimiento pronto se hizo con el control de los cielos.
De vuelta en Japón, para finales de septiembre los regimientos 1º, 11º, 21º, 51º, 70º, 85º, 103º y 246º habían recibido el nuevo caza. Nuevas unidades, creadas a partir de las Compañías de entrenamiento 1º, 8º, 10º, 13 y 14 también se equiparon con el Hayate, que iba camino de ser el caza más usado por la fuerza aérea del ejército imperial en el último año de la guerra. La rapidez con la que se crearon estas fuerzas estaba relacionada directamente con el curso de la guerra y la cercanía de las fuerzas aliadas a Japón. Anticipando ataques aliados contra Filipinas y Formosa para septiembre de 1944 o contra Japón en noviembre, la marina y el ejército imperiales llegaron para que sus fuerzas aéreas combinadas se concentraran al comenzar la batalla. La creciente presión en las Filipinas y el incremento de los ataques aéreos aliados hizo que se viera claro cuál iba a ser el siguiente objetivo. Se planeó la operación Sho 1. Los regimientos 51º y 52º con el Hayate fueron enviados a las Filipinas con la 16ª Brigada Aérea. El 22º Regimiento, que llevaba cinco semanas en China, fue enviado a unirse a los regimientos 1º y 11º en el aeródromo de Clark Field, en Luzón. El 11 de octubre, el nuevo 200º Regimiento también fue asignado a las Filipinas. Todas estas unidades fueron agrupadas en el 30º Grupo de Cazas, equipado exclusivamente con el Hayate. A finales de octubre se les añadió la 24ª Compañía de Caza Independiente, una antigua unidad de Hayabusa reequipada con el Hayate.
Estas nuevas unidades llegaron justo a tiempo pues pronto comenzaron los combate. El 14 y el 15 de octubre cientos de cazas de los portaaviones americanos atacaron, y el 17 comenzó el masivo desembarco en Leyte. Se activó por tanto la operación Sho 1 y los Hayate del 30º Grupo de Caza entraron en combate desde sus bases avanzadas en las Filipinas centrales apoyando los ataques contra la flota de invasión en el golfo de Leyte. Cerca de 70 Hayates intervinieron en la operación, con muchos más en camino desde Japón como refuerzos. Con la llegada del 200º Regimiento el 25 y el 26 de noviembre, el 4º Ejército Aéreo del Ejército estaba listo para la ofensiva aérea coordinada contra la invasión. Cerca de 400 aviones del ejército y de la marina estaba preparados para la batalla, superando en número al enemigo y operando desde su propio terreno.