Publicado: Mié Nov 20, 2024 12:36 pm
Mientras la tensión crecía entre Japón, EEUU y Gran Bretaña, diversas unidades comenzaron a recibir entrenamiento especial y fueron redestinadas. El 75º Regimiento fue enviado al sur de China, para unirse al 90º Regimiento destinado en la Indochina francesa; ambos tomarían parte en la invasión de Malasia bajo el mando del 3º Ejército Aéreo. Al noroeste, los Regimientos 8º y 16º se prepararon para la invasión de las Filipinas como parte del 5º Ejército Aéreo en el sur de Formosa.
En la conferencia conjunta ejército-marina en Iwakuni, el 16 de noviembre de 1941 se hicieron los planes para la fase final del comienzo de las hostilidades. La Fuerza de Ataque de las Filipinas del 5º Ejército Aéreo serían responsables del norte del archipiélago mientras que la más poderosa Fuerza de Ataque de Malasia del 3º Ejército Aéreo se ocuparía de toda la península de Malaya hasta la poderosa fortaleza británica de Singapur. Ambos ataques tendrían lugar en la madrugada del 8 de diciembre, según el horario nipón, para coincidir con el ataque a Pearl Harbour del 7 de diciembre, en la zona horaria americana. Se esperaba que la campaña de las Filipinas fuera problemática en base a las estimaciones exageradas del poder aéreo norteamericano en las Filipinas; pero la invasión de Malaya se veía aún más complicada por el alto grado de preparación que se esperaba de las fuerzas británicas y de la Commonwealth.
La invasión de las Filipinas comenzó en la neblinosa madrugada del 8 de diciembre cuando las tropas del ejército japonés desembarcaron sin encontrar resistencia en la isla de Bataan. Para el 10 de diciembre se había desembarcado en Luzón. Una vez capturados los aeródromos, los bombarderos ligeros Shoki del 18º Regimiento comenzaron a aterrizar en Aparri el 14 de diciembre, dos días después de que el 50º Regimiento llegara con sus cazas. Con los bombarderos operando desde Luzón y prestando apoyo aéreo a las fuerzas japonesas, la invasión marchó con gran velocidad. En menos de una semana la aviación aliada en las Filipinas había sido aniquilada y los bombarderos Sokei de los Regimiento 8º y 16º operaron sin oposición, centrándose en sus objetivos. Siguiendo el avance del ejército, las bases se fueron desplazando tierra adentro, con Manila quedando dentro del alcance de sus aparatos en la última semana de diciembre. Cuando americanos y filipinos comenzaron a concentrarse en la península de Bataan y MacArthur estableció su cuartel general en Corregidor, el 29 de diciembre los bombarderos ligeros comenzaron a volar sin oposición sobre Bataan, atacando puentes y carreteras mientras los bombarderos pesados Ki 21 martilleaban la isla. La campaña parecía haber terminado, por lo que se envió al 8º Regimiento a tomar parte en el asalto a Rangún. Pero no era así y el 16º Regimiento se pasaría otros cinco meses en las Filipinas antes de la rendición final aliada.
En Malasia se repitió la historia. Tras el desembarco japonés, los Sokei estaban operando en la zona apenas unos días después. Para enero de 1942 Singapur era atacada por aire de manera constante y los japoneses dirigieron su atención a Birmania. El ataque a Rangún comenzó el 23 de diciembre, con los Ki 30, Ki 21 y Ki 48 del ejército lanzando un ataque brutal contra la ciudad desde bases situados a unos 300 kilómetros de distancia, en Tailandia. Allí se encontraron con fuerte oposición por primera vez, sufriendo graves pérdidas. Los Sokei de los Regimientos 75º y 90º, a los que se sumó pronto el 8º, resultaron estar indefensos sin escolta de cazas. Eran lentos, carecían de protección para sus depósitos de combustible y sus tripulantes y su carga de bombas era pequeña. Pero su gran número y la debilidad aliada le dieron la victoria a Japón. A finales de febrero cayó Rangún y en pocas semanas los japoneses entraron en Birmania.

Fuente Aircam 32
En la conferencia conjunta ejército-marina en Iwakuni, el 16 de noviembre de 1941 se hicieron los planes para la fase final del comienzo de las hostilidades. La Fuerza de Ataque de las Filipinas del 5º Ejército Aéreo serían responsables del norte del archipiélago mientras que la más poderosa Fuerza de Ataque de Malasia del 3º Ejército Aéreo se ocuparía de toda la península de Malaya hasta la poderosa fortaleza británica de Singapur. Ambos ataques tendrían lugar en la madrugada del 8 de diciembre, según el horario nipón, para coincidir con el ataque a Pearl Harbour del 7 de diciembre, en la zona horaria americana. Se esperaba que la campaña de las Filipinas fuera problemática en base a las estimaciones exageradas del poder aéreo norteamericano en las Filipinas; pero la invasión de Malaya se veía aún más complicada por el alto grado de preparación que se esperaba de las fuerzas británicas y de la Commonwealth.
La invasión de las Filipinas comenzó en la neblinosa madrugada del 8 de diciembre cuando las tropas del ejército japonés desembarcaron sin encontrar resistencia en la isla de Bataan. Para el 10 de diciembre se había desembarcado en Luzón. Una vez capturados los aeródromos, los bombarderos ligeros Shoki del 18º Regimiento comenzaron a aterrizar en Aparri el 14 de diciembre, dos días después de que el 50º Regimiento llegara con sus cazas. Con los bombarderos operando desde Luzón y prestando apoyo aéreo a las fuerzas japonesas, la invasión marchó con gran velocidad. En menos de una semana la aviación aliada en las Filipinas había sido aniquilada y los bombarderos Sokei de los Regimiento 8º y 16º operaron sin oposición, centrándose en sus objetivos. Siguiendo el avance del ejército, las bases se fueron desplazando tierra adentro, con Manila quedando dentro del alcance de sus aparatos en la última semana de diciembre. Cuando americanos y filipinos comenzaron a concentrarse en la península de Bataan y MacArthur estableció su cuartel general en Corregidor, el 29 de diciembre los bombarderos ligeros comenzaron a volar sin oposición sobre Bataan, atacando puentes y carreteras mientras los bombarderos pesados Ki 21 martilleaban la isla. La campaña parecía haber terminado, por lo que se envió al 8º Regimiento a tomar parte en el asalto a Rangún. Pero no era así y el 16º Regimiento se pasaría otros cinco meses en las Filipinas antes de la rendición final aliada.
En Malasia se repitió la historia. Tras el desembarco japonés, los Sokei estaban operando en la zona apenas unos días después. Para enero de 1942 Singapur era atacada por aire de manera constante y los japoneses dirigieron su atención a Birmania. El ataque a Rangún comenzó el 23 de diciembre, con los Ki 30, Ki 21 y Ki 48 del ejército lanzando un ataque brutal contra la ciudad desde bases situados a unos 300 kilómetros de distancia, en Tailandia. Allí se encontraron con fuerte oposición por primera vez, sufriendo graves pérdidas. Los Sokei de los Regimientos 75º y 90º, a los que se sumó pronto el 8º, resultaron estar indefensos sin escolta de cazas. Eran lentos, carecían de protección para sus depósitos de combustible y sus tripulantes y su carga de bombas era pequeña. Pero su gran número y la debilidad aliada le dieron la victoria a Japón. A finales de febrero cayó Rangún y en pocas semanas los japoneses entraron en Birmania.

Fuente Aircam 32