Planean honrar soldados de Tucson murieron en II Guerra Mundial
Noviembre 10, 2006
Tucson (Arizona).- Una de las metas que se ha fijado Gilbert Quintanilla es ver con sus propios ojos un monumento que honre la memoria de los más de 400 soldados originarios de Tucson que murieron en combate durante la Segunda Guerra Mundial, un tercio de ellos de origen méxico-americano.
"Creo que es un reconocimiento que hace mucho tiempo que les debemos", dijo Quintanilla, de 80 años y también veterano de esa guerra.
En la ultima década, el veterano ha dedicado gran parte de su tiempo a promover entre políticos locales la idea de un monumento que honre a los cientos de hombres que con su sacrificio defendieron a "este gran país".
Hombres valientes fueron dos de sus mejores amigos, Antonio De La Rosa y Ramón Chaparro, quienes fallecieron en batallas en Peleliu y Okinawa, respectivamente.
Son sólo dos de una lista de 401 soldados originarios de esta ciudad que fallecieron en la II Guerra Mundial, una larga lista donde sobresalen apellidos hispanos como "Carrillo", "García', "Robles" y "Vega", entre muchos otros.
Después de muchos años de tocar puertas, Quintanilla logró el apoyo de Steve Leal, miembro del concejo de la ciudad de Tucson, cuya oficina se dedicó a contactar a las familias de los soldados fallecidos en la también conocida como "la Guerra Grande".
"En ese entonces nuestra comunidad era de entre 30.000 a 32.000 habitantes. Que murieran más de 400 soldados fue un acontecimiento muy grande", dijo Leal.
Expresó su deseo de que el monumento contenga no sólo el nombre de cada soldado sino también la división en que prestó servicio y el barrio de que provenía.
Leal, veterano de la guerra de Vietnam, dijo que durante los próximos meses iniciarán una intensa campaña para recaudar el dinero necesario para la construcción del monumento, monto que todavía se desconoce.
Quintanilla indicó que le gustaría que el monumento fuera "útil" a la vez que "significativo" y que estuviera ubicado en el centro de la ciudad.
El veterano sugiere un banco de mármol semicircular inscrito con los nombres de los soldados, el que colocaría frente al Museo Infantil. También le gustaría inscribir en un circulo alrededor del banco la frase "En tiempo de necesidad, dieron un paso al frente y sacrificaron su vida por nosotros y nuestro país. 1941-1945" o algo muy parecido.
Propone asimismo bautizar la plaza donde se coloque el monumento "Heroes' Plaza" en inglés y "Plaza de Héroes" en español, para reconocer la herencia mexicana de muchos de los soldados que fallecieron en la guerra.
"Si no hubiera sido por los 400 y tantos que murieron de Tucson, ahorita estuviéramos comiendo comida japonesa y alemana", dijo Quintanilla a Efe. "Sin su sacrificio no sé dónde estaríamos".
Otro que apoya la edificación del monumento es el congresista Raúl Grijalva (D-Az), quien indicó que a veces los Estados Unidos son un país con "una memoria muy limitada".
"Gracias a estos solados disfrutamos de libertades que a veces no valoramos", dijo Grijalva.
Esa idea la comparte el Supervisor del Condado de Pima, Richard Elías, quien recordó que su abuelo le relataba que en esa época él era niño y repartía el periódico en español conocido como "El Tucsonense".
"Nos contaba que él les tenia un especial cariño y sobre todo respeto a las familias que colgaban un moño dorado o con los colores patrios frente a su hogar, ya que eso significaba que algún miembro de su familia había fallecido en combate", dijo.
Fuente: http://www.azcentral.com



