Zero, interesante nota sobre el “Val”. Sólo queda añadir algunos detalles.
Al Aichi D3A tiene una característica poco habitual en los aviones de la época: el ala elíptica. Esta ala tiene ventajas importantes (especialmente, una resistencia inducida baja y que no se modifica según el ángulo de ataque). Pero a cambio hace que la construcción del ala sea más compleja (y costosa) que en las alas rectas. Fue el motivo por el que no se aceptaron aviones como el He-112. El D3A heredaba el ala de los Heinkel He-70 que Japón adquirió de Alemania unos años antes, y junto con el Spitfire furon los dos tipos de producción que la incorporaron. Muchos otros diseñadores optarían por una solución a medias, haciendo recto el borde de ataque (el de mayor importancia estructural) y elíptico el de salida: es el caso de los aviones Seversky (P-35, P-43 y P-47, y sus derivados Reggiane Re.2000, Re.2001, Re.2002 y Re.2005). Tenía una característica poco habitual para aviones embarcados, y es que su ala no podía replegarse. Curiosamente, el comparable Douglas SBD Dauntless tampoco tenía alas plegables, en ambos casos porque se prefirió aumentar la resistencia del ala aun a costa de ser más problemáticas la estiba y las operaciones a bordo .
El Aichi tenía características excelentes para su misión: era muy estable en picado (por tanto, muy preciso), bastante veloz a pesar de contar con tren de aterrizaje fijo (lo que facilitaba su integración en formaciones rápidas) y muy ágil. Tanto, que cuando no llevaba bombas resultó un caza aceptable hasta que los aliados retiraron sus modelos obsoletos y, sobre todo, mejoraron sus tácticas.
A cambio, tenía una gravísima deficiencia en un avión concebido para el ataque, que era su vulnerabilidad. Las prestaciones las conseguía, como muchos otros aviones japoneses, a pesar de la relativamente poco potente planta motriz (de unos 1.000 HP, mientras que el Douglas SBD Dauntless tenía 1.200 HP), y para ello se precisaba una construcción ligera, ausencia de blindaje y de depósitos autosellantes. Eso ya es malo para un caza, pero un bombardero en picado se expone a fuego terrestre (hasta de armas ligeras). Eso hizo que las pérdidas de los D3A fuesen elevadas en cuanto había alguna resistencia, y se perdieron tripulaciones muy valiosas. Por ejemplo, en el primer ataque al Yorktown durante la batalla de Midway sólo volvieron seis de los dieciocho D3A atacantes.
El problema para los japoneses fue el sucesivo fracaso de los sustitutos: el D3A hubiese debido ser sustituido durante 1942 por el Yokosuka D4Y.
http://en.wikipedia.org/wiki/File:D4Y2_before_take_off.jpgPero este avión tuvo importantes problemas de desarrollo: las primeras unidades adolecían de resistencia estructural, por lo que fueron relegadas al reconocimiento: el Soryu embarcaba dos durante el ataque a Midway, aunque uno se averió. Hasta 1943 no entró en servicio como bombardero en picado, y entonces los problemas fueron otros: su motor Atsuta lineal (copia del Daimler Benz DB-601) era problemático, y además el avión tenía una velocidad de aterrizaje relativamente elevada, por lo que no podía operar desde portaaviones ligeros, ni tampoco de los dos Junyo (algo mayores pero de velocidad limitada), es decir, sólo los dos Shokaku y el Tahio podrían llevarlo. Parte de los problemas se corregirían en el D4Y3, que en lugar de un motor en línea montaba el fiable radial Mitsubishi MK8P Kinsei, pero a cambio el avión tenía peor autonomía y visibilidad reducida durante el apontaje. Y para entonces, sus prestaciones no le salvaban de los cazas aliados (los Hellcat y Corsair). Finalmente se fabricó una versión suicida (D4Y4) y algunos fueron convertidos a la caza nocturna. Con todo, el D4Y se adjudicó dos de los pocos éxitos japoneses de la fase final de la guerra: el hundimiento del Princeton y los gravísimos daños del Franklin. Ambos ataques fueron efectuados por un D4Y solitario que eludió las defensas.
http://en.wikipedia.org/wiki/File:Princeton_burning.jpgEl Princeton ardiendo
http://en.wikipedia.org/wiki/File:USS_Franklin_(CV-13)_burning_aerial_view.jpgLa ordalía del FranklinEn resumen, el D4Y nunca resultó un avión embarcado satisfactorio. Pero debía ser un aparato de transición, a la espera de otro avión de Aichi: el B7A Ryusei.
http://en.wikipedia.org/wiki/File:Aichi_B7A_Ryusei.jpgEl B7A Ryusei debería sustituir tanto a los torpederos B6N Tenzan como a los bombarderos en picado. Era un avión de gran tamaño, monoplano con bodega interna, capaz de actuar como bombardero y como torpedero. Tenía la misma velocidad y agilidad que el caza A6M Zero y era, potencialmente formidable. Aunque parte de las prestaciones se debían (de nuevo) a la construcción ligera, precisaba una planta motriz muy potente, el radial Nakajima NK9C Homare de 2.000 HP (equivalente al Double Waso norteamericano). Pero ese motor resultó una pesadilla tecnológica, y arruinó la carrera de todos los aviones que lo montaron. Aunque el prototipo voló en 1942, hasta finales del 44 no se inició la producción en serie, cuando ya no había ni portaaviones, ni pilotos. Los bombarderos norteamericanos y un terremoto terminaron de aguar la fiesta, y se fabricaron sólo 105 unidades que operaron desde bases terrestres.
La vulnerabilidad del D3A, los problemas del D4Y y el retraso del B7A forzaron a los marinos japoneses a buscar otro avión que pudiese actuar como bombardero y que pudiese operar desde portaaviones pequeños. Este fue el Zero. Se modificaron algunos modelos de la serie 52 para poder llevar una bomba de 250 Kg bajo el fuselaje (los A6M5c), y se diseñó una versión especializada, el A6M7, que tenía el fuselaje reforzado y podía llevar una bomba de 500 Kg. Pero el A6M7 no estuvo disponible hasta la primavera de 1945, por lo que los pocos que entraron en combate lo hicieron en ataques suicidas. El A6M5c era un bombardero mediocre, pues carecía de frenos de picado (tenía que atacar o en picados suaves o mediante bombardeo de rebote), era muy vulnerable y las bombas de 250 Kg eran demasiado ligeras como para dañar gravemente a un buque grande. Por tanto, incluso durante las batallas de 1944 los portaaviones japoneses más pequeños tuvieron que seguir embarcando el ya obsoleto Aichi D3A Val, que resultó un ataúd volante para sus tripulantes.
Saludos