Publicado: Lun Jun 11, 2007 1:13 pm
Los cazadores de B-29 de la Fuerza Imperial Japonesa. -10-
El primer ataque de 1945 tuvo lugar el 3 de enero. Tras los decepcionantes resultados de Musashino, esta vez el objetivo era Nagoya. El objetivo eran las pequeñas fábricas familiares subcontratadas que aprovisionaban la maquinaria militar japonesa. Fracasados los ataques de precisión se decidió bombardear masivamente el área con bombas incenciadarias M-69, de las cuales los B-29 podían llevar 14.
Noventa y siete B-29 despegaron, pero uno se estrelló nada más despegar y otros 18 tuvieron que abortar su misión. Apenas se detectó el ataque despegaron los cazas: dos unidades de Tonys, el 55 y el 56, más los cazas del 210 Kokutai de la marina -12 Zeros, 6 Nakajima J1N1-S Gekko (Irving) y 9 Asahi D4Y1 Suisei (Judy) -nota: en orígen era un bombardero torpedero, reconvertido en caza nocturnos-.
Sobre el objetivo principal 56 B-29 lanzaron su carga, y 21 sobre el secundario, pero no fueron muy precisos. Se registraron 346 pasadas de los cazas japoneses. Dos B-29 fueron derribados por embestidas y otros dos por problemas técnicos. Los artilleros norteamericanos reclamaron 14 victorias, 14 probables y 20 aviones dañados. Por su parte, los pilotos del ejército japonés perdieron dos pilotos y reclamaron 17 derribos (?). Se desconocen las perdidas de los cazas navales.
El 9 de enero fue el turno de nuevo de Musashino. En este quinto intento despegaron 72 bombarderos, que sabían que su principal enemigo no sería ni la flak ni los cazas japoneses, sino las corrientes de aire, que dificultaban el cálculo con el visor Norden.
Nuevamente las corrientes de aire jugaron su papel en el ataque, con las formaciones de ataque confluyendo desde diferentes direcciones sobre el objetivo. También fueron bombardeadas las ciudades de Yokohama, Fujisawa y Numazu. El objetivo principal fue atacado por 18 bombarderos, y 24 fueron a por el secundario. El resultado, el habitual, decepcionante. Numerosos ataques por embestida se dieron ese día. Entre ellos figura el realizado por el suboficial Takashi Awamura, que cortó los flaps de un B-29 -dañado por un ataque kamikaze previo- con su hélice. El B-29 se estrelló, pero núnca se recuperó el cadáver de Awamura.
En el curso ed esta misión fueron derribados 6 B-29.
El primer ataque de 1945 tuvo lugar el 3 de enero. Tras los decepcionantes resultados de Musashino, esta vez el objetivo era Nagoya. El objetivo eran las pequeñas fábricas familiares subcontratadas que aprovisionaban la maquinaria militar japonesa. Fracasados los ataques de precisión se decidió bombardear masivamente el área con bombas incenciadarias M-69, de las cuales los B-29 podían llevar 14.
Noventa y siete B-29 despegaron, pero uno se estrelló nada más despegar y otros 18 tuvieron que abortar su misión. Apenas se detectó el ataque despegaron los cazas: dos unidades de Tonys, el 55 y el 56, más los cazas del 210 Kokutai de la marina -12 Zeros, 6 Nakajima J1N1-S Gekko (Irving) y 9 Asahi D4Y1 Suisei (Judy) -nota: en orígen era un bombardero torpedero, reconvertido en caza nocturnos-.
Sobre el objetivo principal 56 B-29 lanzaron su carga, y 21 sobre el secundario, pero no fueron muy precisos. Se registraron 346 pasadas de los cazas japoneses. Dos B-29 fueron derribados por embestidas y otros dos por problemas técnicos. Los artilleros norteamericanos reclamaron 14 victorias, 14 probables y 20 aviones dañados. Por su parte, los pilotos del ejército japonés perdieron dos pilotos y reclamaron 17 derribos (?). Se desconocen las perdidas de los cazas navales.
El 9 de enero fue el turno de nuevo de Musashino. En este quinto intento despegaron 72 bombarderos, que sabían que su principal enemigo no sería ni la flak ni los cazas japoneses, sino las corrientes de aire, que dificultaban el cálculo con el visor Norden.
Nuevamente las corrientes de aire jugaron su papel en el ataque, con las formaciones de ataque confluyendo desde diferentes direcciones sobre el objetivo. También fueron bombardeadas las ciudades de Yokohama, Fujisawa y Numazu. El objetivo principal fue atacado por 18 bombarderos, y 24 fueron a por el secundario. El resultado, el habitual, decepcionante. Numerosos ataques por embestida se dieron ese día. Entre ellos figura el realizado por el suboficial Takashi Awamura, que cortó los flaps de un B-29 -dañado por un ataque kamikaze previo- con su hélice. El B-29 se estrelló, pero núnca se recuperó el cadáver de Awamura.
En el curso ed esta misión fueron derribados 6 B-29.