Publicado: Jue Feb 05, 2026 4:01 pm
Derrota en el Norte de África
A las 07:00 del 9 de diciembre de 1940, con el ejército italiano volcado en detener la ofensiva griega en Albania, el comandante en jefe británico en Oriente Medio, el general Archibald Wavel, lanzó su primera ofensiva contra las tropas enemigas atrincheradas en Sidi el-Barrani, en Egipto. Otra ofensiva contra el África Oriental italiana no tardaría en tener lugar. El avance contra Sidi el-Barrani, bautizado como la operación Compass, había sido planeado como una ofensiva limitada, pero sus resultados fueron más allá de todo lo soñado. El 10º Ejército y su componente aéreo, la V Squadra Aerea, fueron aplastados.
Compass vio algunos de los combates aéreos más duros vistos en todo el Mediterráneo. Los primeros cuatro días de combates se vieron caracterizados por el mal tiempo y las tormentas de arena, que restringieron la actividad aérea. Sin preocuparse por estas condiciones, las brigadas acorazadas británicas destrozar la línea del frente italiano para llegar con rapidez a la frontera libia.
Algunos de los primeros combates de la ofensiva tuvieron lugar en la mañana del 9 entre el 151º Gruppo y los Blenheim IV del 113º Escuadrón, que perdió un aparato, posiblemente a manos del CR 42 de Guiglielmo Chiarini, que había regresado recientemente a la unidad, con la que sirvió antes de la guerra. Dos Blenheim I del 45º Escuadrón que habían atacado Menastir, se vieron obligados a realizar sendos aterrizajes forzosos tras un encuentro con una patrulla del 8º Gruppo. Hubo una baja temprana para los Falco cuando el CR 42 del sargento Francesco Nanin, de la 82ª Squadriglia, fue derribado por un Hurricane, probablemente pilotado por el canadiense teniente de vuelo Vernon Woodward.
La lucha inicial por la superioridad aérea sobre la línea del frente esa tarde vio a 19 Falcos del 9º Gruppo, liderados por el mayor Botto, siendo interceptados por cinco Hurricanes del 274º Escuadrón. Pudo haber otros, posiblemente del 33º Escuadrón, que usaba tácticas de atacar y escapar por primera vez en este sector. Los resultados fueron impresionantes. Pese a su inferioridad numérica, los británicos abatieron cuatro CR 42, uno que cayó envuelto en llamas y su piloto saltó en paracaídas, siendo capturado, y otros tres que realizaron aterrizajes forzosos. Los británicos no informaron de bajas y las victorias fueron asignadas a futuros ases: el líder de escuadrón "Paddy" Dunn, los tenientes de vuelo John Lapsley y Peter Wykeham-Barnes, los oficiales pilotos Ernest Mason y oficial piloto Thomas Patterson.
Ese día terminó con un Hurricane estrellándose al aterrizar, posiblemente bajo el fuego combinado del capitán Locatelli, el teniente Furio Lauri y otros dos pilotos de la 368º Squadriglia.
Como muchos pilotos de los Hurricanes que obtuvieron muchos triunfos durante el comienzo de Compass, el teniente de vuelo Lapsley era un piloto de pre-guerra con mucha práctica en el vuelo con cazas, tanto biplanos como monoplanos. Había abatido seis SM 79 antes de cobrarse la primera de sus cinco victorias sobre el CR 42 el 9 de diciembre.
El 10 de diciembre siguieron los problemas causados por el mal tiempo, pero la situación para las fuerzas terrestres italianas era tan peligrosa que se ordenó hacer un esfuerzo sobrehumano a la aviación para que atacara a los vehículos enemigos con todos los aviones disponibles. Esto forzó a los CR 42 a volar a través de tormentas que alcanzaban los 1000 metros de altura. Las mismas condiciones meteorológicas forzaron a lanzar los ataques de ametrallamiento a alturas todavía más bajas que las normales. Los filtros de arena de los cazas italianos no eran efectivos en semejante entorno y, en apenas unos días, una squadriglia completa quedó fuera de combate por problemas en los motores, como había pasado en junio.
Esa mañana, Hurricanes del 9º Escuadrón pillaron por sorpresa a una formación del 8º Gruppo que estaba aterrizando tras una patrulla. El alférez Nunzio Da Fraia fue abatido y herido.
Esa tarde una patrulla de cuatro Gladiator del 3º Escuadrón de la RAAF se aprovecharon de las condiciones meteorológicas para sorprender a siete Falco de la 367º Squadriglia que estaban ametrallando Tummar. Tres aviones italianos fueron derribados. La formación italiana tendría que haber estado escoltada, en teoría, por 14 CR 42 del grupo, pero la visibilidad era tan mala que no pudieron ver qué estaba pasando por debajo de ellos.
De vuelta a la base, el capitán Locatelli, acompañado por el teniente Zuffi, el sargento Colauzzi y dos otros dos pilotos, atacaron a un solitario Hurricane que estaba ametrallando la carretera entre Sidi el-Barrani y Buq-Buq. Aunque claramente alcanzado, el caza británico pudo escapar, aunque no llegó a regresar a la base.
A las 07:00 del 9 de diciembre de 1940, con el ejército italiano volcado en detener la ofensiva griega en Albania, el comandante en jefe británico en Oriente Medio, el general Archibald Wavel, lanzó su primera ofensiva contra las tropas enemigas atrincheradas en Sidi el-Barrani, en Egipto. Otra ofensiva contra el África Oriental italiana no tardaría en tener lugar. El avance contra Sidi el-Barrani, bautizado como la operación Compass, había sido planeado como una ofensiva limitada, pero sus resultados fueron más allá de todo lo soñado. El 10º Ejército y su componente aéreo, la V Squadra Aerea, fueron aplastados.
Compass vio algunos de los combates aéreos más duros vistos en todo el Mediterráneo. Los primeros cuatro días de combates se vieron caracterizados por el mal tiempo y las tormentas de arena, que restringieron la actividad aérea. Sin preocuparse por estas condiciones, las brigadas acorazadas británicas destrozar la línea del frente italiano para llegar con rapidez a la frontera libia.
Algunos de los primeros combates de la ofensiva tuvieron lugar en la mañana del 9 entre el 151º Gruppo y los Blenheim IV del 113º Escuadrón, que perdió un aparato, posiblemente a manos del CR 42 de Guiglielmo Chiarini, que había regresado recientemente a la unidad, con la que sirvió antes de la guerra. Dos Blenheim I del 45º Escuadrón que habían atacado Menastir, se vieron obligados a realizar sendos aterrizajes forzosos tras un encuentro con una patrulla del 8º Gruppo. Hubo una baja temprana para los Falco cuando el CR 42 del sargento Francesco Nanin, de la 82ª Squadriglia, fue derribado por un Hurricane, probablemente pilotado por el canadiense teniente de vuelo Vernon Woodward.
La lucha inicial por la superioridad aérea sobre la línea del frente esa tarde vio a 19 Falcos del 9º Gruppo, liderados por el mayor Botto, siendo interceptados por cinco Hurricanes del 274º Escuadrón. Pudo haber otros, posiblemente del 33º Escuadrón, que usaba tácticas de atacar y escapar por primera vez en este sector. Los resultados fueron impresionantes. Pese a su inferioridad numérica, los británicos abatieron cuatro CR 42, uno que cayó envuelto en llamas y su piloto saltó en paracaídas, siendo capturado, y otros tres que realizaron aterrizajes forzosos. Los británicos no informaron de bajas y las victorias fueron asignadas a futuros ases: el líder de escuadrón "Paddy" Dunn, los tenientes de vuelo John Lapsley y Peter Wykeham-Barnes, los oficiales pilotos Ernest Mason y oficial piloto Thomas Patterson.
Ese día terminó con un Hurricane estrellándose al aterrizar, posiblemente bajo el fuego combinado del capitán Locatelli, el teniente Furio Lauri y otros dos pilotos de la 368º Squadriglia.
Como muchos pilotos de los Hurricanes que obtuvieron muchos triunfos durante el comienzo de Compass, el teniente de vuelo Lapsley era un piloto de pre-guerra con mucha práctica en el vuelo con cazas, tanto biplanos como monoplanos. Había abatido seis SM 79 antes de cobrarse la primera de sus cinco victorias sobre el CR 42 el 9 de diciembre.
El 10 de diciembre siguieron los problemas causados por el mal tiempo, pero la situación para las fuerzas terrestres italianas era tan peligrosa que se ordenó hacer un esfuerzo sobrehumano a la aviación para que atacara a los vehículos enemigos con todos los aviones disponibles. Esto forzó a los CR 42 a volar a través de tormentas que alcanzaban los 1000 metros de altura. Las mismas condiciones meteorológicas forzaron a lanzar los ataques de ametrallamiento a alturas todavía más bajas que las normales. Los filtros de arena de los cazas italianos no eran efectivos en semejante entorno y, en apenas unos días, una squadriglia completa quedó fuera de combate por problemas en los motores, como había pasado en junio.
Esa mañana, Hurricanes del 9º Escuadrón pillaron por sorpresa a una formación del 8º Gruppo que estaba aterrizando tras una patrulla. El alférez Nunzio Da Fraia fue abatido y herido.
Esa tarde una patrulla de cuatro Gladiator del 3º Escuadrón de la RAAF se aprovecharon de las condiciones meteorológicas para sorprender a siete Falco de la 367º Squadriglia que estaban ametrallando Tummar. Tres aviones italianos fueron derribados. La formación italiana tendría que haber estado escoltada, en teoría, por 14 CR 42 del grupo, pero la visibilidad era tan mala que no pudieron ver qué estaba pasando por debajo de ellos.
De vuelta a la base, el capitán Locatelli, acompañado por el teniente Zuffi, el sargento Colauzzi y dos otros dos pilotos, atacaron a un solitario Hurricane que estaba ametrallando la carretera entre Sidi el-Barrani y Buq-Buq. Aunque claramente alcanzado, el caza británico pudo escapar, aunque no llegó a regresar a la base.