Publicado: Mié Feb 11, 2026 5:41 pm
Los CR 42 y los Hurricanes se enfrentaron sobre Libia otra vez el 23 de diciembre, con una baja inglesa del 274º Escuadrón a manos de los cazas del 10º Grupo. Los italianos reclamaron dos victorias y los británicos una. El 26 el 3er Escuadrón de la RAAF Atacó a 5 SM 79 y a 24 CR 42 de escolta sobre Bardia. Los australianos reclamaron dos Flacos y uno probable sin bajas, mientras que los italianos afirmaron haber derribados tres Gladiator. La única baja sufrida en el combate por ambos bandos fue el comandante de la 74ª Squadriglia, el capitán Guido Bobba, muerto en combate. El 33º Escuadrón reclamó el derribo de dos CR 42 al día siguiente y los italianos 3 cazas británicos, con otra victoria de los Falco el 28.
En Grecia diciembre terminó con 3 Blenheim abatidos por los Falco del 150º Gruppo. Otra victoria fue la de los Gladiators del 1er Escuadrón de la SAAF en África Orietnal el 27 de diciembre. En un combate sobre Gedaref, tres Gladiator arrinconaron al CR 42 del alférez Filippo Sola, del Cuartel General de la fuerza aéra en África Oriental y que volaba con la 412ª Squadrigia. Sola fue abatido y muerto en el combate. El último enfrentamiento del año tuvo lugar dos días más tarde cuando el teniente Franco De Micheli y el alférez Osvaldo Bartolozzi (413ª Squadrigia) interceptaron a cuatro Hurricanes (2º Escuadrón RAAF) que atacaban Bardera. Derribaron dos cazas, uno de ellos el del teniente de vuelo RS Blake, el máximo as sudafricano por esas fechas, con tres victorias en su haber. Blake fue victima de Bartolozi, que apenas llevaba volando en el CR 42 por una semana.
Así terminó 1940 y un periodo de combate de seis meses y medio para el Falco, que derribó 150 aviones enemigos por 75 propios.
Desde el comienzo de la campaña en África del Norte y África Oriental había quedado clara la superioridad del Falco ante los Blenheim y Wellesley que formaban el núcleo de los bombarderos de la Commonwealth en los dos frentes.
Sin embargo, el muy maniobrable Gladiator había sido una sorpresa para los pilotos italianos, que sufrieron graves bajas al hacerle frente. Las perdidas se redujeron con el uso de neuvas tácticas y de la mayor velocidad de picado del Falco, que cambió las tornas. Pero, con mal tiempo, la cabina cerrada del caza británico siempre le dio una ventaja sobre el italiano.
La aparición del Hurricane, si bien en números limitados y con los filtros de arena Vokes reduciendo sus prestaciones, no supuso inicialmente un cambio en el curso de las operaciones. Para diciembre, la llegada de más cazas de este modelo, junto con el desgaste italiano, hicieron que aumentaran las bajas. El CR 42 necesitaba un reemplazo.

Un dañado y abandonado Falco de la 82ª Squadriglia yace sin su motor en el desierto de Libia en diciembre de 1940.
AA 90, pg 48
En Grecia diciembre terminó con 3 Blenheim abatidos por los Falco del 150º Gruppo. Otra victoria fue la de los Gladiators del 1er Escuadrón de la SAAF en África Orietnal el 27 de diciembre. En un combate sobre Gedaref, tres Gladiator arrinconaron al CR 42 del alférez Filippo Sola, del Cuartel General de la fuerza aéra en África Oriental y que volaba con la 412ª Squadrigia. Sola fue abatido y muerto en el combate. El último enfrentamiento del año tuvo lugar dos días más tarde cuando el teniente Franco De Micheli y el alférez Osvaldo Bartolozzi (413ª Squadrigia) interceptaron a cuatro Hurricanes (2º Escuadrón RAAF) que atacaban Bardera. Derribaron dos cazas, uno de ellos el del teniente de vuelo RS Blake, el máximo as sudafricano por esas fechas, con tres victorias en su haber. Blake fue victima de Bartolozi, que apenas llevaba volando en el CR 42 por una semana.
Así terminó 1940 y un periodo de combate de seis meses y medio para el Falco, que derribó 150 aviones enemigos por 75 propios.
Desde el comienzo de la campaña en África del Norte y África Oriental había quedado clara la superioridad del Falco ante los Blenheim y Wellesley que formaban el núcleo de los bombarderos de la Commonwealth en los dos frentes.
Sin embargo, el muy maniobrable Gladiator había sido una sorpresa para los pilotos italianos, que sufrieron graves bajas al hacerle frente. Las perdidas se redujeron con el uso de neuvas tácticas y de la mayor velocidad de picado del Falco, que cambió las tornas. Pero, con mal tiempo, la cabina cerrada del caza británico siempre le dio una ventaja sobre el italiano.
La aparición del Hurricane, si bien en números limitados y con los filtros de arena Vokes reduciendo sus prestaciones, no supuso inicialmente un cambio en el curso de las operaciones. Para diciembre, la llegada de más cazas de este modelo, junto con el desgaste italiano, hicieron que aumentaran las bajas. El CR 42 necesitaba un reemplazo.

Un dañado y abandonado Falco de la 82ª Squadriglia yace sin su motor en el desierto de Libia en diciembre de 1940.
AA 90, pg 48