Publicado: Vie Sep 21, 2007 12:11 am
Es interesante lo que dices, y te doy la razón en buena medida. Por una encuesta que leí, y por conversaciones con algún que otro alemán con el que he tenido ocasión de hablar, se de buena tinta que los alemanes están hasta el gorro del tema Holocausto. También se, me pude percatar, que el agobio que sufren les lleva a alguno a cierto mecanismo defensivo peligroso: si no puedes con el enemigo (la culpa, o al menos el señalamiento de esta por parte de los demás), únete a él.
Por poner un ejemplo más cercano y comprensible para nosotros (los españoles), te confesaré que cuando leí en un periódico que Marruecos nos reclamaba un hospital y una carretera como compensación por las bombas químicas que les arrojaron nuestros bisabuelos, me indigné un tanto, pues me pareció una excusa para sacarnos los cuartos y para volver a presionarnos políticamente.
Supongo que la Justicia, o su intento, es un arma de doble filo. Y que ese doble filo se justifica, se nutre y hasta se soporta, por la necesidad de que haya Justicia, pese a esa doble vertiente tan frustante a veces. Núremberg y todo lo demás, pese a todo, era necesario. Que un país pague sus deudas es tan necesario como que las pague una persona en concreto. No se trata de criminalizar a una sociedad, pero sí que esta devuelva, aun en parte, lo que hizo en detrimento de otra. Si los alemanes de hoy, ni tampoco la mayoría de ayer, fueron responsables como tales de las atrocidades de su gobierno, resulta más evidente que los judíos lo fueron menos y que fueron estos los que sufrieron en carnes la esclavitud y el exterminio.
La Justicia no es perfecta. Pero un mundo sin Justicia -o su intento-, resultaría mucho peor.
Por poner un ejemplo más cercano y comprensible para nosotros (los españoles), te confesaré que cuando leí en un periódico que Marruecos nos reclamaba un hospital y una carretera como compensación por las bombas químicas que les arrojaron nuestros bisabuelos, me indigné un tanto, pues me pareció una excusa para sacarnos los cuartos y para volver a presionarnos políticamente.
Supongo que la Justicia, o su intento, es un arma de doble filo. Y que ese doble filo se justifica, se nutre y hasta se soporta, por la necesidad de que haya Justicia, pese a esa doble vertiente tan frustante a veces. Núremberg y todo lo demás, pese a todo, era necesario. Que un país pague sus deudas es tan necesario como que las pague una persona en concreto. No se trata de criminalizar a una sociedad, pero sí que esta devuelva, aun en parte, lo que hizo en detrimento de otra. Si los alemanes de hoy, ni tampoco la mayoría de ayer, fueron responsables como tales de las atrocidades de su gobierno, resulta más evidente que los judíos lo fueron menos y que fueron estos los que sufrieron en carnes la esclavitud y el exterminio.
La Justicia no es perfecta. Pero un mundo sin Justicia -o su intento-, resultaría mucho peor.